lunes, 5 de septiembre de 2011

¿Debemos seguir la religión de nuestros padres?


Esta es una pregunta que muchas personas no se la plantean aunque pueden tener tener una respuesta inconsciente y que vale la pena detenerse a responderla.  No me gusta mucho el término "religión", pero lo he empleado porque es el que más comúnmente se usa, aunque más adelante explicaré porque mejor referirse a ello de otra manera.

Veamos pues qué respuestas usuales podemos encontrar, si nos identificamos con alguna y, como es costumbre y objetivo de este 'blog', ver también qué dice la Biblia al respecto.

Lo sea sea, menos lo que mis padres crean


Si esta es la respuesta, independientemente que sea conveniente o no dependiendo de la religión que profesen los padres, tiene una raíz que provoca que los frutos de cualquier decisión o acción no sea buena.  Nada hagáis por rivalidad o por vanidad Filipenses 2.3a RV95  Este fragmento es una verdadera joya de sabiduría.  Cuando la semilla de nuestros pensamientos y acciones es sólo pelear, llevar la contra o demostrar nuestra superioridad, lo cual se liga obviamente con la vanidad o la soberbia, los resultados, los frutos que cosecharemos serán malos para todos, especialmente para nosotros.

Además, Dios nos manda:  »Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová, tu Dios, te ha mandado, Deuteronomio 5.16a RV95  La familia es un reflejo de la naturaleza de Dios.  Los padres de familia somos una imagen, muy imperfecta ciertamente, pero imagen al fin y como tal, nosotros como hijos debemos honrarlos y respetarlos.  Dios incluso ordena a los padres instruir a los hijos en la fe en Él (cf. Deuteronomio 6.20).  Y nos ordena a nosotros: «Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no abandones la enseñanza de tu madre, Proverbios 1.8 RV95

Así pues, es natural que los padres busquen imbuir en sus hijos lo que consideran importante para ellos, y ¿qué más que los valores y creencias que tienen?  Pero desafortunadamente también hay padres que hacen un muy triste papel como tales.  Castiga a tu hijo mientras haya esperanza, pero no se excite tu ánimo hasta destruirlo. El que se deja arrebatar por la ira llevará el castigo, y si usa de violencias, añadirá nuevos males. Proverbios 19.18-19 RV95

Con todo, y para que no brote ninguna raíz de amargura que os perturbe y contamine a muchos Hebreos 12.15b RV95  Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Mateo 6.12 RV95  Debe prevalecer el perdón.

Muy bien, no debemos dejarnos llevar por rivalidad, vanidad, ni raíces de amargura, entonces ...

Sí se debe seguir, ¿qué acaso no?


Pareciera que la conclusión es que es un deber moral continuar la religión que nos inculcaron nuestros padres y así deben hacerlo también nuestros hijos, y pudiéramos pensar que el no continuar en la misma fe, sería un acto de deshonra o ingratitud a los padres.  Sin embargo, la respuesta a esta pregunta no es necesariamente un sí o un no.  Depende de cuál sea la religión de los padres y qué esté buscando quien quiera tomar esa decisión.

¿Contradice eso lo que ordena Dios?  Por supuesto que no, Dios ordena que se inculque y se siga lo que Él enseña, no otras cosas.  »No tendrás dioses ajenos delante de mí. Éxodo 20.3 RV95  ... antes bien, dije en el desierto a sus hijos: ‘No andéis en los estatutos de vuestros padres ni guardéis sus leyes ni os contaminéis con sus ídolos. Ezequiel 20.18 RV95  Después de todo, a Él lo debemos amar sobre todas las cosas.  »No penséis que he venido a traer paz a la tierra; no he venido a traer paz, sino espada, porque he venido a poner en enemistad al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra. Así que los enemigos del hombre serán los de su casa. El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. Mateo 10.34-38 RV95

Después de todo, nuestros padres son humanos como todos y no son perfectos ni reside en ellos por sí solos la Verdad, por lo que si llegase el caso que tuviéramos que elegir entre nuestros padres y Dios, la respuesta que nos da el pasaje anterior es dura pero muy clara.  Sin embargo, sé muy bien que en la mayoría de los casos no se tiene que llegar a un rompimiento tal y que se convive en un ambiente de tolerancia.  Aunque lo ideal es: —Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa. Hechos 16.31 RV95  Entendiendo lo anterior en el caso que toda la familia compartiera la misma fe.  Y si tus padres ya tienen esa fe, mal harías en no seguirla, para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido. Lucas 1.4 RV95

¿Qué más da?


Esta es la peor respuesta y hay muchas razones para ella.  Una es simplemente continuar una tradición no sólo familiar sino cultural de un país por pura inercia, sin tener el menor interés por Dios.  Pero por cuanto eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3.16 RV95  Con Dios no cabe la neutralidad.  Otra es hacerlo sólo por fines prácticos, como facilitar rituales tradicionales como el matrimonio, bautizos de los hijos, etc.  Es precisamente sobre situaciones similares en las que creo que cabe más la palabra "religión", que es cuando se sigue un cuerpo de rituales sin conocerlos realmente, por ende sin tener convicción en ellos y para colmo, sin tener mayor interés en ellos.  Jesús criticó fuertemente a los religiosos de su tiempo que sólo se preocupaban por las apariencias pero no por lo verdaderamente importante.  »¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad. Mateo 23.27-28 RV95

En donde se encuentre la verdad


Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, Mateo 6.33a RV95  ... buscad, y hallaréis Mat. 7.7b RV95  El que tenga en su corazón la necesidad de conocer a Dios y sus propósitos, sin duda lo hará, pues Dios así lo promete.  Además, la religión que sigamos, o la fe que profesemos, o mejor aún la vida que llevemos según nuestras creencias en Dios y nuestras convicciones, son fruto de nuestras decisiones y son individuales, nadie las puede tomar por nosotros.  Dios no nos quiere como nietos ni ser nuestro abuelo, ... sino que habéis recibido el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: «¡Abba, Padre!». Romanos 8.15b RV95

Concluimos pues que no debemos seguir la religión de nuestros padres por seguir meramente una religión, sino que debemos buscar a Dios y Él promete que lo encontraremos.  Si Él está en la fe que profesen nuestros padres, bien por todos, pero si no, deberemos seguirlo a Él, a pesar de que eso no le agrade a nuestros padres.

Saludos de su amigo el Biblioguero.

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