lunes, 21 de noviembre de 2011

Lady Gaga y el amor a Judas


Hace unas semanas, en la entrada La Tendencia Halloween, mencionaba que en la música 'rock' más "pesada" eran muy manifiestos los motivos de muertos, demonios y similares, en otras palabras, de ocultismo.  Bueno, esto no es exclusivo de este tipo de música, que pudiera pensarse que no es escuchada por el sector más amplio del público, aunque nos sorprendería saber cuánta gente la escucha.  Lo que no nos sorprendería es que mucha gente escuche a Lady Gaga, quien es actualmente la cantante más popular del mundo, de las más exitosas de la historia tanto por sus ventas como sus conciertos, y según varios listados importantes como el de la revista Forbes, una de las mujeres más poderosas del mundo por su influencia (llegando a ser la número uno según algunos).

El hecho de que en la música popular haya canciones que sean provocativas no es nada nuevo.  Esto puede ocurrir como estrategia de mercadotecnia, aunque también subyace la forma de pensar de los artistas o de quienes los manejan.  El caso que nos interesa ahora es uno de los últimos éxitos de Lady Gaga: Judas.


Por supuesto se trata de Judas Iscariote, el apóstol que traicionó a Jesús para entregarlo a las autoridades judías y romanas para su subsecuente crucifixión.  Jesús les respondió: —¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo? Hablaba de Judas Iscariote hijo de Simón, porque él era el que lo iba a entregar, y era uno de los doce. Juan 6.70-71 RV95


El video de la canción presenta a Jesús y a sus discípulos como una típica pandilla de motociclistas enfundados en ropa de cuero negro y emblemas de calaveras.  Lady Gaga aparece como María Magdalena, quien se piensa que es la prostituta a la que Jesús salvó de ser apedreada cuando dijo:  El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. Juan 8.7b RV60  Está de más decir que el video presenta imágenes que pretenden asemejarse a la Biblia pero que a la vez la distorisionan con una clara intención profana.  El mensaje es claro:  No tenemos respeto por Cristo ni lo que representa.

Sin embargo, la letra de la canción es aún más clara. Veamos algunos de sus pasajes:

...
I’m in love with Judas - Estoy enamorada de Judas
...
When he comes to me I am ready - Cuando viene a mi, estoy lista
...
I’m just a Holy Fool, oh baby he’s so cruel - Soy sólo una Santa Tonta, oh bebé, él es tan cruel
But I’m still in love with Judas, baby - Pero de todos modos estoy enamorada de Judas, bebé
...
I couldn’t love a man so purely - No podría amar a un hombre tan puramente
...
I’ll bring him down, bring him down, down - Lo haré caer, tiraré, abajo
A king with no crown, king with no crown - Un rey sin corona, rey sin corona
...
In the most Biblical sense, - En el sentido más bíblico,
I am beyond repentance - Estoy más allá del arrepentimiento
...
I wanna love you, - Quiero amarte,
...
Judas is the demon I cling to - Judas es el demonio al que me aferro
...

¿Qué dice la propia Lady Gaga sobre el propósito de esto?  "No creo que este video sea una declaración religiosa, la veo como una declaración social. La veo como una declaración cultural."  "Se trata de enamorarse del hombre equivocado una y otra vez."  "La canción se trata de darle su lugar a tu lado oscuro de manera que salgas a la luz. Tienes que mirar dentro de lo que te obsesiona y necesitas aprender a perdonarte a ti misma de manera de poder seguir adelante."

Ajá.  Ciertamente sí es una declaración social y cultural, pero al girar en torno a las figuras de Jesús y Judas, desentenderse del aspecto religioso requiere demasiada candidez del público (la cual, paradójicamente, sí obtiene de la gran mayoría).  Para que la canción se trate solamente de amar al hombre equivocado podría haber sido mucho más directa en esto, evitando meterse en todo lo que ésta dice.  La última explicación se acerca más al fondo del asunto, si bien se expone con un tono hipócrita y falsamente edificante.

Una vez más el mensaje es claro:  Ella opta por Judas, a quien ama incluso "puramente" (más que lo que podría a un hombre, entonces, ¿como qué lo ama? - más adelante vemos), y por quien está lista cuando la busca, aún sabiendo de su gran crueldad.  A Jesús lo quiere hacer caer viéndolo como "rey sin corona".  Confiesa que "en el sentido más bíblico" no tiene de qué arrepentirse y que ve a Judas como a un demonio al que se aferra.  Esta no es una interpretación producto de una imaginación rebuscada sino que es prácticamente literal.

Por otro lado, la canción tiene un gran ritmo e, independientemente de los diferentes gustos que todos tengamos, no es de extrañar que sea todo un éxito.  A muchos que no entiendan suficientemente el idioma inglés o que no le pongan atención a la letra, sobre todo en nuestros países hispano-parlantes, les parecerá sencillamente como una gran canción para bailar o escuchar.  A muchos otros que sí entienden la letra, en el amplio público que habla inglés, les está pareciendo divertidamente atrevida.


Y ese es precisamente el objetivo.  En un paquete muy atractivo musicalmente, se esparce entre el público y sobre todo, entre los jóvenes, un mensaje prácticamente satánico, de manera que ya sólo falta que la próxima canción no se quede corta con Judas sino que diga que aman a Satán (no creo que falte mucho para ello).  Alguien dirá que estas cosas me asustan demasiado y que el público no lo ve así, a lo que diría que también de eso se trata.  Por supuesto que el público no es satánico sólo porque escuche y le guste esta canción.  Lo que sí pasa, es que los conceptos inherentes al diablo se van haciendo cada vez más comunes, más cercanos y, en última instancia, más aceptables (o menos rechazables, si se quiere).  Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. 2a Corintios 11.14 RV60

El Biblioguero

-