sábado, 23 de abril de 2011

Empezando a "biblioguear"


Desde mis tiempos de estudiante universitario me gusta "echar a girar la piedra", pensar sobre cómo son las cosas en el mundo y su porqué.  Me encanta estar enterado sobre temas de política nacional, pero sobre todo internacional, de economía, de tendencias culturales, etc.  También me han cautivado los conocimientos científicos y la historia, así como lo referente a la sociología y a la sicología.  Todo ello me ayuda a entender mejor cómo funcionamos como seres humanos.

Por otro lado, partiendo de una base muy común, aunque había cubierto los principales ritos católicos como niño por parte de mi familia (bautizo, confirmación y primera comunión), me inclinaba fuertemente por un punto de vista cientificista y deísta, y por lo tanto bastante escéptico.  Me explico:  Consideraba que la ciencia era la fuente última de la verdad sobre las cosas, y que había un Dios creador pero que lo que sabíamos de Él era dudoso y más bien difuso.

En esas estuve, cuando ya hace 18 años una amiga me habló del cristianismo de una forma en la que no tuve que "alzar mi guardia" escéptica, porque como lo hizo no encajaba con una imagen de fanatismo que yo rechazaba.  Así pues, decidí ir a un estudio de Biblia al que me invitó, con una mezcla de interés y buena disposición, pero también de cautela y aprehensión, considerando que bien podría ser "la primera y la última" vez que asistiera.  Para mi gran sorpresa, no tuve reparos con lo que se expuso en ese estudio, pareciéndome que todo pasaba por la prueba de que fuera lógico según mi forma de pensar racional.  Al responder el pastor a una última duda que me quedaba, sin darme cuenta de su trascendencia, decidí reconocer a Jesús, el Cristo (Mesías en griego), sobre quien dudaba hasta de su existencia, como mi Señor y Salvador.
A lo largo de estos 18 años tal decisión no ha podido más que mantenerse.  He leído y releído varias veces la Biblia en varias versiones, de principio a fin, completando su estudio con comentarios, historia, estudios de palabras, libros sobre temas afines, etc.  Por supuesto, no puedo dejar de mencionar la enseñanza recibida en todas las predicaciones y estudios que he recibido de mi iglesia en todos estos años.

Así las cosas, he encontrado que la Biblia es, entre muchas otras cosas, una fuente impresionante para entendernos en lo personal y al mundo que nos rodea, pero sobre todo, conocer a Dios y su voluntad para nuestras vidas.
Y a todo esto, también me gusta mucho escribir y tener conversaciones sobre estos temas.  Por ello, después de un tiempo de considerarlo, me decidí a lanzar este 'blog', en el cual quiero "biblioguear" (acuñando este terminajo), compartiendo mis reflexiones y comentarios sobre diversos aspectos del mundo en el que vivimos desde el punto de vista de la Biblia.

Mi propósito es iniciar conversaciones con quienes gusten leerme.  Tales conversaciones pueden ser entre ustedes y yo, entre mis lectores entre sí, o entre cada uno consigo mismo.  La idea es compartir o debatir ideas en un ambiente de respeto.  Sé, por experiencia propia, que muchos no compartirán mis puntos e vista o, muchísimo más importante aún, lo que expresa la Biblia.

Creo que cada quien debe tomar una decisión respecto a esto último y debe imperar la tolerancia entre todos, entendiéndola como una aceptación de tener puntos de vista o creencias diferentes, pero sin malentenderla como tener que renunciar a ellas en aras de tal aceptación, porque eso no es y no tiene porque ser.

Ésta es pues mi introducción a la que espero, con el favor de Dios (y no lo digo como un cliché), sea una aventura interesante y estimulante.

Saludos del Biblioguero.

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