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sábado, 2 de junio de 2012

Con el sudor de tu frente, ¿pero porqué tanto?


Te ganarás el pan con el sudor de tu frente ... Génesis 3.19a NVI  Vaya que hemos tenido que entender a fondo el significado de estas palabras viviendo lo anterior en carne propia.  ¿Porqué se está volviendo tan duro ganarse el pan ahora?  ¿Dios lo dispuso así?

El trabajo en la Biblia

Éste no es en sí, de ninguna manera, malo.  Para empezar, en el principio de la Biblia misma, se nos dice que Dios trabajó por 6 días para crear los cielos y la tierra, y que en ... El séptimo día concluyó Dios la obra que hizo, y reposó el séptimo día de todo cuanto había hecho. Génesis 2.2 RV95 (sobre el tema de la Creación ver entradas Creación o Evolución).  Además, contrario a los que creen que Nuestro Señor, una vez creado todo, ya no hizo nada y se ha mantenido ausente (ver entrada ¿Es bueno el deísmo?), ... Jesús les respondió: —Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo. Juan 5.17 RV95 (énfasis mío)  Así que si Él lo hace, el trabajo es bueno.

Grandes hombres en la Biblia fueron hombres de trabajo, como Abel, Noé, Jacob, Moisés, Ruth, David, el mismo Jesús, Pedro, Juan, Pablo, etc.  Y qué decir de las mujeres como Ruth y "la mujer virtuosa" que ... trabaja gustosamente con sus manos. Proverbios 31.13b  ¡Cuántas menciones hay de mujeres que iban a recoger agua a los pozos como Raquel y Rebeca, o la mujer samaritana!

La ley del trabajo

La gran ley de la siembra y la cosecha nos es expuesta muy específicamente enfocada al trabajo.  El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero. 2a Timoteo 2.6 RV95  No debe haber lo uno sin lo otro.  Cuando comas el trabajo de tus manos, bienaventurado serás y te irá bien. Salmos 128.2 RV95  Y cuando se hace correctamente hay bendición.  He aquí, pues, el bien que he visto: que lo bueno es comer y beber, y gozar de los frutos de todo el trabajo con que uno se fatiga debajo del sol todos los días de la vida que Dios le ha dado, porque esa es su recompensa. Eclesiastés 5.18 RV95  Así que, ¡qué grato poder descansar y disfrutar después de una semana de trabajo dedicado y responsable!

Por otro lado, también están claras las consecuencias de no trabajar.  Y cuando estábamos con vosotros os ordenábamos esto: que si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. 2a Tesalonicenses 3.10 RV95  ¿Y qué pasa si uno no come?  El deseo del perezoso lo mata, porque sus manos no quieren trabajar. Proverbios 21.25 RV95

Pero aunque el simple disfrute del trabajo es bueno, qué mejor que hacerlo realmente bien.  ¿Has visto un hombre cuidadoso en su trabajo? Delante de los reyes estará, no delante de gente de baja condición. Proverbios 22.29 RV95  De manera que quien se esfuerza desde el principio en las actividades más simples y hasta humildes, muchas veces alcanza mejores trabajos.  Su señor le dijo: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor”. Mateo 25.21 RV95

El sudor

Pero este trabajo que es parte de la naturaleza de Nuestro Señor, tuvo que ser más arduo de lo necesario por la condenación que le impuso a Adán por su traición, a quien le dijo ... maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida, ... Génesis 3.17b RV95 (ver entrada ¿Cuál fue el famoso Pecado Original?).  Así que el trabajo muchas veces no es fácil pues el mundo ya no es siempre propicio para cosechar los frutos del trabajo con facilidad.  De esta manera, frecuentemente la gente de campo sufre de climas hostiles; los que trabajan en el mar saben lo traicionero que éste puede ser; todos estamos expuestos a sufrir desde pequeños accidentes hasta desastres naturales; a trabajar con personas problemáticas en todas nuestras esferas (jefes, compañeros, clientes, proveedores, socios, etc.); e incluso con nosotros mismos, con nuestras limitaciones, o problemas de salud, o malas actitudes, etc.

Injusticia, abuso, explotación y opresión


Con todo, lo peor no viene de que Dios dispuso que tendríamos que esforzarnos en nuestros trabajos, sino de cómo lo hemos hecho mucho más duro o, extremadamente duro, nosotros mismos.  Desde los tiempos del Éxodo tenemos un ejemplo con lo que dispuso Faraón para el pueblo de Israel.  —De aquí en adelante no daréis paja al pueblo para hacer ladrillo, como hasta ahora; que vayan ellos y recojan por sí mismos la paja. Les impondréis la misma tarea de ladrillo que hacían antes, y no les disminuiréis nada, pues están ociosos. Por eso claman diciendo: “Vamos y ofrezcamos sacrificios a nuestro Dios”. Que se les aumente el trabajo, para que estén ocupados y no atiendan a palabras mentirosas. Éxodo 5.7-9 RV95  Y esto es sólo un botón de muestra, pues a través de la historia conocemos muchas otras instancias de abusos de soberanos a sus propios pueblos o a otros vasallos.  No muy atrás, se vivió la terrible crueldad e injusticia que vivieron los negros a manos de los mercaderes de esclavos y sus compradores.  Aún hoy día, todavía llegamos a saber de ejemplos equiparables a lo anterior o de explotación infantil, por no mencionar lo más bajo que es la explotación sexual.

El sofisma de la productividad

Pero aún dejando de lado esos extremos tan grotescos, se ha argumentado que debemos ser más productivos.  El concepto es bueno, debemos ser más eficientes y efectivos en lo que hacemos, de manera que podamos hacer cosas con menos esfuerzo y recursos, y que además las podamos hacer mejor.  Lo contrario es desgastar y desperdiciar tales esfuerzos y recursos, con un resultado que puede ser de menor calidad que no tenga la misma utilidad o duración, o incluso sea un total desperdicio.

Entonces, ¿qué hay de malo con ser más productivos?  En teoría nada, sino todo lo contrario, es muy bueno y debemos procurar serlo.  Sin embargo, como en todo, despojando las cosas de Dios, todo se vuelve a la postre en malo.  Si Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guarda la ciudad, en vano vela la guardia. Salmos 127.1 RV95  De esa falta de Dios nace el egoísmo, la soberbia, la codicia, la avaricia, etc.

Se busca el beneficio de los accionistas, lo cual, otra vez, en principio puede ser justificado pues es gente que confía el fruto de su trabajo para que, generando empleo y asumiendo riesgos, pueda ver legítimos frutos de ello.  Incluso en la Biblia se menciona:  ¿Por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco para que, al volver, lo hubiera recibido con los intereses?”. Lucas 19.23 RV95

Pero la codicia, no sólo llana sino manifestada en grandísima manera, demerita lo anterior.  Según el World Wealth Report 2011 publicado por Capgemini y Merryl Linch, la población denominada HNWI ('High Net Worth Individual' - Individuos de Alto Valor Patrimonial Neto, quienes cuentan con por lo menos US$1'000,000 para invertir sin considerar el valor de su residencia), tiene una riqueza de US$42.7 billones (trillones en USA); pero el peso mayor lo tienen los centa-millonarios, que según The Wealth Report 2012 (publicado por Knight Frank y Citibank), estos tenían en el 2011 el 93.4% de la cifra anterior.  Su crecimiento respecto al 2010 fue de 9.7%, contra el crecimiento de la economía mundial que fue de casi la mitad con un 5.01% (ver artículo de Forbes).

Por otro lado, según la información más reciente del World Bank, la riqueza total del mundo es de US$63.1 billones (trillones en USA), o sea que todos los demás que no somos HNWI tenemos más o menos un 20% de esa riqueza.  En otras palabras, unos 11 millones de personas poseen 4 veces más riqueza que unos 7,000 millones de habitantes.  Pero las cosas no terminan ahí, para colmo, los que no somos HNWI tenemos una deuda de US$39.6 billones (trillones en USA), principalmente vía nuestros propios gobiernos (ver indicador de The Economist).

La desigualdad social es un fenómeno cada vez más creciente y escandaloso (ver entrada Avaricia, crédito y ruina del mundo), y el desempleo azota a cada vez más familias.  Así que los principios rectores de incrementar la productividad están pervertidos por una patente concentración de la riqueza a costa del empobrecimiento generalizado del resto.  Esto también es patente en la brecha cada vez más grande entre los sueldos de los altos ejecutivos y los empleados de base.  Dicen: “¿Por qué ayunamos y no hiciste caso, humillamos nuestras almas y no te diste por entendido?”. He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio interés y oprimís a todos vuestros trabajadores. Isaías 58.3 RV95

Un ejemplo de lo anterior es la empresa Apple, de la cual he sido siempre usuario y admirador de sus productos.  Tristemente, vemos que por un lado es la empresa de mayor valor de mercado del mundo superando los US$600,000 millones, con unos US$100,000 millones en efectivo, y que Tim Cook, su CEO es el mejor pagado del mundo con US$378 millones en el último año.  Y que por otro lado, los trabajadores chinos de sus proveedores son explotados (ver artículo de Huffington Post).  Esto es simplemente un caso notorio de un patrón general en el mundo.

¿Quiere decir esto que todos los identificados como HNWI sean malos?  De ninguna manera podemos hacer tal juicio generalizado.  Sin embargo, quienes han llevado a cabo este proceso lo son sin duda ... porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra (Apocalipsis 18.23 RV95).  Los frutos codiciados por tu alma se apartaron de ti, y todas las cosas exquisitas y espléndidas te han faltado y nunca más las hallarás. Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido a costa de ella, se pondrán lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando ... Apocalipsis 18.14-15 RV95

Conclusión

El trabajo es bueno pero nos ha de costar el "sudor de nuestra frente".  Aún así, Dios dispone que no nos cueste tanto.  Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho o coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia. Eclesiastés 5.12 RV95  Los valores de este mundo centrados en lo económico están contrapuestos con lo que Dios quiere.  «¿Acaso es el momento apropiado para que ustedes residan en casas techadas mientras que esta casa está en ruinas?» Así dice ahora el Señor Todopoderoso: «¡Reflexionen sobre su proceder! »Ustedes siembran mucho, pero cosechan poco; comen, pero no quedan satisfechos; beben, pero no llegan a saciarse; se visten, pero no logran abrigarse; y al jornalero se le va su salario como por saco roto.» Hageo 1.4-6 RV95  Y esto nos afecta a todos en cuanto al disfrute de los frutos del trabajo, desde los más ricos a los más pobres; pero además haciéndolo mucho más arduo para la gran mayoría de nosotros.  Ante eso, esto es lo que Dios quiere:  Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna, la cual os dará el Hijo del hombre, porque a este señaló Dios, el Padre. Juan 6.27 RV95


¿Cómo hacerlo?  Jesús nos lo responde:  Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga». Mateo 11.28-30 RV95  Siendo éste, nuestro destino final:  Y oí una voz que me decía desde el cielo: «Escribe: “Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor”. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen». Apocalipsis 14.13 RV95

Que Dios bendiga nuestro trabajo.  Su amigo el Biblioguero.

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sábado, 10 de diciembre de 2011

¿Qué es el diezmo?


El diezmo es un tema que puede darle escalofríos a mucha gente, porque si hay algo que nos duele en este mundo es el bolsillo.  Hablar sobre esto, también es incómodo en muchas iglesias pues, ciertamente, puede prestarse a malentendidos y abusos.  Por eso, aunque podemos tener una idea sobre el diezmo, es un tema menos conocido de lo que se debe, muchas veces incomprendido, pero a la vez muy importante.  Veamos qué realmente es, porqué nos puede incomodar, si debiéramos darlo y otros detalles relevantes.

Historia del diezmo en la Biblia

La palabra diezmo viene del latín 'decimus' y en la Biblia se utiliza para llamar al tributo del 10% que se dedicaba a los fines que Dios indicaba.  La descripción general es la siguiente:  »El diezmo de todo producto del campo, ya sea grano de los sembrados o fruto de los árboles, pertenece al Señor, pues le está consagrado. Levítico 27.30 NVI  Dios reclamaba el 10% de todo lo que se midiera a granel, es decir, de todo lo que se pudiera calcular y separar un 10% en forma práctica.  Además del diezmo, también reclamaba las primicias, lo cual significaba que los primeros frutos, entendiendo esta palabra en su sentido más amplio, debían destinarse a la disposición de Dios.  »Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de Jehová, tu Dios. Éxodo 23.19 RV95  El término de primicias se aplicaba también para la forma en que debían ofrendarse cosas que no pudieran calcularse y separarse en forma práctica en un 10%, como era con unas pocas cabezas de ganado.  »Tampoco comerás en tus poblaciones el diezmo de tu grano, de tu vino o de tu aceite, ni las primicias de tus vacas ni de tus ovejas, ni los votos que prometas, ni las ofrendas voluntarias, ni ninguna otra ofrenda reservada de tus manos, ... Deuteronomio 12.17 RV95  Así pues, el diezmo se trataba de dedicarle a Dios el PRIMER 10% de nuestros frutos.

¿Para qué era ese 10%?  La Biblia no lo especifica siempre, como cuando se menciona por primera vez cuando Abraham se lo entrega a Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo (cf. Génesis 14), después de derrotar al rey Quedorlaomer para rescatar a Lot.  ... y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó a tus enemigos en tus manos». Y le dio Abram los diezmos de todo. Génesis 14.20 RV95



Posteriormente, su aplicación específica era para sustentar a la tribu de Leví, ya que a ellos no les fue asignada ninguna porción de territorio como heredad y eran los encargados de cuidar, trasladar, montar y desmontar el Tabernáculo que servía de lugar donde moraba la presencia divina de Dios.  Yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel como heredad por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del Tabernáculo de reunión. Números 18.21 RV95  El diezmo continuó entre los judíos cuando el Tabernáculo fue reemplazado por el Templo que edificó Salomón, y después de éste hasta los tiempos de Jesús.

Todo se lo debemos a Dios

Debemos partir de que absolutamente todo lo que tenemos y disfrutamos se lo debemos a Dios.  Si bien lo que tengamos parezca ser el fruto de nuestro esfuerzo, en última instancia lo que hayamos logrado lo hemos hecho gracias a todo lo que Dios nos ha dado, desde la vida misma hasta todo lo demás, como la mucha o poca salud que tengamos, nuestros talentos, nuestra fuerza o vigor, lo que hayamos recibido de nuestra familia o amigos, las oportunidades que hayamos tenido, etc., etc.  Así que no se ensoberbezca tu corazón y te olvides de Jehová, tu Dios ... y digas en tu corazón: “Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza”; sino acuérdate de Jehová, tu Dios, porque él es quien te da el poder para adquirir las riquezas, a fin de confirmar el pacto que juró a tus padres, como lo hace hoy. Deuteronomio 8.14a,17-18 RV95  Si entendemos esto podemos deducir que a Dios no sólo le pertenece el 10% sino el 100%.  Esto es aún más claro para los que creemos en Cristo como Nuestro Señor.  ... y vosotros sois de Cristo y Cristo es de Dios. ... pues habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. 1a Corintios 3.23, 6.20 RV95
Sin embargo, Dios nos ha puesto cargo de su creación.  Y los bendijo Dios con estas palabras: «¡Reprodúzcanse, multiplíquense, y llenen la tierra! ¡Domínenla! Génesis 1.28a RVC  El significado de lo anterior es que Dios nos ordena que aprovechemos los recursos de la Tierra para nuestro beneficio, lo cual fue un regalo extraordinario.  Volviendo al diezmo, Dios nos pide de todo esto sólo un 10%, ¡por lo que nos deja el 90%!  Esto no suena como un mal trato en absoluto.

¿Porqué nos duele dar el diezmo?


En primer lugar por nuestra naturaleza egoísta.  »Desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores. ... »Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Jeremías 6.13, 17.9 RV95  Estas palabras del profeta Jeremías dirigidas al entonces decadente pueblo de Judá se pueden aplicar al grueso de nosotros a través de los siglos y a lo largo del mundo.  Nuestro primer amor e interés es por nosotros mismos (ver entrada El Plan de Salvación - ¿Pero de qué?), y el primer destino de nuestros recursos es para satisfacer desde nuestras necesidades legítimas hasta nuestros más tontos caprichos. Si bien es bueno y natural que cuidemos de nosotros mismos, no lo es que tan frecuentemente nos olvidemos de los demás. “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Mateo 22.39b RV95

Como si eso no fuera suficiente, Satán y el mundo nos seduce, nos orilla y nos fuerza a que el dinero sea el amo de nuestras vidas.  La cultura del mundo nos hace anhelar poseer muchas riquezas para vivir el falso ideal de contar con todas las comodidades imaginables, cumplir todos nuestros sueños o satisfacer todos nuestros caprichos.  El príncipe de este mundo (cf. Juan 16.11), nos engaña como quiso tentar a Jesús.  Le dijo el diablo: —A ti te daré todo el poder de estos reinos y la gloria de ellos, porque a mí me ha sido entregada y a quien quiero la doy. Lucas 4.6 RV95  En otra perspectiva, podemos querer atesorar suficiente dinero (que nunca lo es) para sentirnos siempre seguros.  ... y diré a mi alma: ‘Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; descansa, come, bebe y regocíjate’ ”. Pero Dios le dijo: “Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma, y lo que has guardado, ¿de quién será?”. Así es el que hace para sí tesoro y no es rico para con Dios». Lucas 12.19-21 RV95  O simplemente queremos sobrevivir en este mundo cada vez más duro y difícil.  Dos cosas te he pedido, no me las niegues antes que muera: Vanidad y mentira aparta de mí, y no me des pobreza ni riquezas, sino susténtame con el pan necesario, no sea que, una vez saciado, te niegue y diga: «¿Quién es Jehová?», o que, siendo pobre, robe y blasfeme contra el nombre de mi Dios. Proverbios 30.7-9 RV95  Así que, ya sea que nos posea una avaricia insaciable o nos presione lo duro de este mundo, el dinero nunca parece ser suficiente para nuestros caprichos o parece nunca alcanzar para lo que necesitamos.

»Ningún siervo puede servir a dos señores, porque odiará al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas». Lucas 16.3 RV95  En el original griego, "riquezas" se escribe 'Mammon', que es un dios de la avaricia y riquezas injustas.  La economía del mundo está regida por ese falso dios que justamente busca, y logra en muchos, estimarlo a él y menospreciar al único y verdadero Dios.  Por eso la economía humana no es justa y genera pobreza.  Por eso, entre muchas otras cosas, el absurdo fenómeno del desempleo en el que muchas personas con capacidad de llevar pan a su casa no encuentran ocupaciones remunerativas (ver entrada Avaricia, crédito y ruina del mundo).

Sumémosle a lo anterior el pago de impuestos, a veces desmedidos y para gobiernos corruptos, gastos imprevistos, etc., y ese 10% nos parecerá gigantesco y demasiado precioso.  La alternativa que surge de eso es lo que ahora conocemos como la limosna:  "Dar de lo que nos sobra".  Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho. Y vino una viuda pobre y echó dos blancas, o sea, un cuadrante. Entonces, llamando a sus discípulos, les dijo: —De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca, porque todos han echado de lo que les sobra, pero esta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento. Marcos 12.41 RV95  Lo que nos enseña que aunque Dios nos pide un 10%, no hay ningún impedimento para que sea más.

¿Debemos dar el diezmo?


Con nuestro dinero, tanto con nuestra vida y todo lo que tenemos gracias a Dios - diciendo esto no como cliché sino literalmente, se aplica el principio que Jesús nos explicó en la parábola de los talentos (cf. Mateo 25.14-30, talento era una unidad de medida aplicada al oro y de esa palabra se deriva el uso actual como sinónimo de "habilidad"), donde Jesús nos ilustra que Dios espera que hagamos que esos talentos trabajen para rendirle cuentas a Él.  Así pues, Dios nos puede bendecir con su provisión si nosotros a nuestra vez podemos ser de bendición a otros.  Dad y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo, porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir». Lucas 6.38 RV95  No digo esto para que haya para otros holgura y para vosotros escasez, sino para que en este momento, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para que haya igualdad, como está escrito: «El que recogió mucho no tuvo más y el que poco, no tuvo menos». 2a Corintios 8.13-15 RV95  Esto último puede sonar comunista pero está en la Biblia.  Sin embargo, Dios no tiene problema con que alguien tenga más que otros mientras maneje mejor lo que Dios le da según sus propósitos.  ... porque al que tiene, le será dado y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Mateo 25.29 RV95

La respuesta es que debemos procurar darlo, porque Dios se agrada de esto, somos de bendición para otros y, al final para nosotros mismos.

Ahora bien, al estar en el Nuevo Pacto de Jesucristo, ya no estamos "bajo la Ley" y obligados a hacerlo.  Esto está bien si recordamos a los fariseos que consideraban escrupulosamente el diezmo pensando que con su cumplimiento (y el de otras disposiciones) ya satisfacían a Dios, olvidando el verdadero espíritu de eso.  »Pero ¡ay de vosotros, fariseos!, que diezmáis la menta, la ruda y toda hortaliza, y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios. Esto os era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. Lucas 11.42 RV95  No obstante, nótese que Jesús agrega que eso les "era necesario hacer".  ¿Qué, pues? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la Ley, sino bajo la gracia? ¡De ninguna manera! Romanos 6.15 RV95

Si bien, sabemos que el mero cumplimiento de mandamientos no nos congracia con Dios sino aceptar su regalo de salvación (ver página El Plan de Salvación), Dios espera nuestra ofrenda del diezmo, de más que eso, o de lo que cada uno sepa en su corazón que puede dar, para que esté lista como muestra de generosidad y no como de exigencia nuestra. Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre. 2a Corintios 9.5b-7 RV95

¿Cómo y a quién darlo?


Partiendo del destino original, lo natural es ayudar al sostenimiento de la iglesia a la que pertenezcamos y sus misiones, si las tiene.  En la ley de Moisés está escrito: «No pondrás bozal al buey que trilla». ¿Se preocupa Dios por los bueyes o lo dice enteramente por nosotros? Sí, por nosotros se escribió esto, porque con esperanza debe arar el que ara y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto. Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿será mucho pedir que cosechemos de vosotros lo material? 1a Corintios 9.9-11 RV95  Creo que hay muchas iglesias con grandes y preciosos ministerios que son dignas de nuestra confianza.


Tristemente, también hay muchas iglesias que se justifican con lo anterior, engañan a muchos incautos y se convierten en grandes y muy lucrativos negocios que además ponen en mal al cristianismo.  Hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros que introducirán encubiertamente herejías destructoras y hasta negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán su libertinaje, y por causa de ellos, el camino de la verdad será blasfemado. Llevados por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya hace tiempo la condenación los amenaza y la perdición los espera. 2a Pedro 2.1-3 RV95  Seamos muy cautos y oremos por discernimiento.  Entonces os volveréis y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve». Malaquías 3.18 RV95


Basado en la Biblia, creo que también podemos dar nuestro diezmo a otras instancias o personas que estén en necesidad, desde fundaciones u organizaciones de beneficencia, amigos o familiares, siempre discerniendo según el pasaje anterior.  En Hechos 10 leemos que Cornelio, centurión de la compañía llamada «la Italiana», ... hacía muchas limosnas al pueblo ... (entendiendo aquí "limosnas" no como lo mencionamos anteriormente, sino de la palabra griega ἐλεήμων - 'eleēmōn' que significa "misericordioso").  Lo anterior adquiere más relevancia recordando que Dios dispuso que él, su familia y amigos, fueran con quienes se inaugurara el ministerio a nosotros los gentiles.

¿Qué pasa si alguna vez nos engañaran?  Nosotros habríamos hecho Su voluntad y los engañadores le rendirán cuentas a Él.  Porque ascuas amontonarás sobre su cabeza, Y Jehová te lo pagará. Proverbios 25.22 RV60  ¿Qué pasa si lo poco que tenemos proviene a su vez de ayuda que recibamos.  Un sacerdote, hijo de Aarón, estaría con los levitas cuando estos recibieran el diezmo; y que los levitas llevarían el diezmo del diezmo a la casa de nuestro Dios, a los depósitos de la casa del tesoro. Nehemías 10.38 RV95

Vemos que no tenemos excusa.  Los invito a que comprobemos lo que Dios nos dice:  Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi Casa: Probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, a ver si no os abro las ventanas de los cielos y derramo sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Malaquías 3.10 RV95

Que Dios nos bendiga a todos, su amigo el Biblioguero.

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sábado, 23 de julio de 2011

Avaricia, crédito y ruina del mundo


Amigos, la economía, desde la global hasta la personal, es un tema que lejos de ser aburrido, como algunos lo consideran, es fascinante y, para bien o para mal, y últimamente más para mal, es del interés de todos.

Dios creó un mundo "bueno en gran manera" (Génesis 1.31).  Aunque las condiciones originales no se mantuvieron después del llamado Pecado Original y del diluvio, nuestro basto planeta nos podría proveer los recursos necesarios para sustentar a la población actual con un buen nivel de vida.

La muy triste realidad es muy diferente.  Unas 25,000 personas mueren diariamente por hambre o causas relativas a ésta, según la ONU.  Entre el 40 y el 50% de la población mundial vive en extrema pobreza, con menos de US$2 diarios per capita.  Las condiciones de alimentación, salud, vivienda, educación, seguridad y dignidad de la mayoría de la población son muy bajas.


Pero vivimos en un mundo con condiciones muy diferentes.  Además de las personas que viven en esos niveles de pobreza, estamos los que vivimos en la llamada clase media, que se estima un la mitad de la población mundial.  Aunque sus estándares de vida varían grandemente de país a país, en su forma más simple y práctica se define como los que ni somos pobres ni ricos.  En todo el mundo se ha manifestado una reducción de los niveles de vida de esa clase media, en la que se suponía que se podía contar con un trabajo confiable con una retribución justa, acceso a servicios de salud, un lugar estable donde vivir seguro, la oportunidad de proveer educación para nuestros hijos hasta estudios universitarios, tiempo para vacaciones y eventos familiares importantes, y la posibilidad de retirarse dignamente.  Todo eso se vuelve cada vez más difícil.

El resto es la llamada clase alta, que sería la que tiene recursos más que suficientes para lo anterior, en mejores niveles de calidad y con un patrimonio mucho mayor.  La Biblia reconoce que un desempeño dedicado, que es bueno, puede llevar a la riqueza.  La mano negligente empobrece, pero la mano de los diligentes enriquece. Proverbios 10.4 RV95  Si bien, Mejor es lo poco con justicia que las muchas ganancias sin derecho. Proverbios 16.8 RV95  En esta división es donde podemos encontrar las mayores diferencias, desde un profesional o pequeño empresario que ha conseguido un ingreso muy bueno, hasta los multi-billonarios.

Estas diferencias siempre han existido en diferentes sistemas sociales económicos a lo largo de la historia; sin embargo los problemas que esto conlleva son cada vez mayores, no sólo porque somos muchísimos más habitantes que en cualquier otra época, sino porque las causas de esto son más manifiestas.

La concentración de poder y riqueza


En el mundo valoramos a las personas en función de cuánto dinero tienen, pero esto no debe ser así porque para Dios no hay acepción de personas. Romanos 2.11 RV95  Y creemos que la felicidad puede obtenerse obteniendo suficiente dinero.  Pero El que ama el dinero no se saciará de dinero; y el que ama la riqueza no sacará fruto. También esto es vanidad. Eclesiastés 5.10 RV95

La brecha entre ricos y pobres, aunque ha existido desde el principio del mundo, ha llegado ahora a niveles inimaginables.  Por un lado tenemos gente muriéndose de hambre.  Por otro, muchos "estúpidamente" ricos, literlamente ya no saben qué hacer con su dinero.  Vemos niveles de ostentación cada vez más absurdos en impresionantes palacetes; sorprendentes aviones, yates y hasta autos recubiertos de oro; paraísos fantásticos para vacacionar; ropa prodigiosamente cara; joyas, etc.  Podrían haber llegado a un nivel de satisfacción pleno de sus necesidades físicas con muchísimo menos.  Porque nada trajimos a este mundo, y nada podemos llevarnos. Así que, si tenemos ropa y comida, contentémonos con eso. Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción. Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores. 1a Timoteo 6.7-10 NVI


La avaricia por el dinero, un instrumento de intercambio comercial, ha hecho que este mundo pleno de recursos en que vivimos sea un lugar de escasez.  Los precios de los bienes, ya sea la tierra misma para vivir o cultivar, los alimentos, los combustibles, etc. están cada vez más fuera del alcance para la gran mayoría de la población, lo que está provocando muchos levantamientos violentos, con muchos más por venir.


En aras de una eficiencia que como concepto suena bien, la tecnología, los avances del 'management' y las fusiones de empresas están siendo utilizadas para que más personas sean prescindibles en sus trabajos, y lo que permanecen deben trabajar más por la misma retribución o incluso por menos, sino por llanas reducciones, por efectos inflacionarios.  Esto causa que muchas personas con buenas capacidades físicas e intelectuales para ofrecer en el mercado de trabajos no encuentren empleo.  Paradójicamente, esto no es eficiente económicamente, pues los mercados, los cuales se componen de personas con capacidad de compra, se están reduciendo.  Lo cual no tiene importancia para los "pescadores" que ganan en estos "ríos revueltos".


Con todo esto, no quiero caer en un discurso de derecha o izquierda, se sistemas capitalistas o socialistas.   Ciertamente hay sistemas peores que otros, pero el hecho es que siempre ha habido abuso e inequidad, y el sistema imperante actual, al no estar gobernado por principios acordes a la voluntad de Dios, no sólo está rindiendo malos resultados sino que nos encamina a empeorar.  Por eso, a los que han abusado de esto, se les advirtió:  Ahora escuchen, ustedes los ricos: ¡lloren a gritos por las calamidades que se les vienen encima! Se ha podrido su riqueza, y sus ropas están comidas por la polilla. Se han oxidado su oro y su plata. Ese óxido dará testimonio contra ustedes y consumirá como fuego sus cuerpos. Han amontonado riquezas, ¡y eso que estamos en los últimos tiempos! Oigan cómo clama contra ustedes el salario no pagado a los obreros que les trabajaron sus campos. El clamor de esos trabajadores ha llegado a oídos del Señor Todopoderoso. Ustedes han llevado en este mundo una vida de lujo y de placer desenfrenado. Lo que han hecho es engordar para el día de la matanza. Han condenado y matado al justo sin que él les ofreciera resistencia. Santiago 5.1-6 NVI

El abuso del crédito

Otro problema que ya causó que estallara una gravísima crisis económica mundial en el 2008 por otorgar créditos hipotecarios de una forma indiscriminada y descontrolada, amenaza muy seriamente con una nueva crisis mucho peor.  En la historia reciente ha habido ya crisis por insolvencia de países como México ("El Efecto Tequila"), Argentina ("El Efecto Tango"), Rusia ("El Efecto Vodka"), etc.  Ahora, además de que la economía mundial continúa debilitada, con la notable excepción de los países BRIC (Brasil, Rusia, India y China), hay nuevas crisis muy serias de economías muy débiles en varios países europeos (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España).  Pero más importante aún, es la gigantesca deuda de Estados Unidos, la mayor del mundo con mucho, que está dando fuertes señales de no poder seguir sosteniéndose sin mayor problema como hasta ahora, con posibles repercusiones como la caída de la supremacía del dólar americano como la moneda preponderante en las reservas mundiales y de intercambio comercial internacional, alzas en tasas de interés internacionales, y una nueva recesión o depresión en la economía americana, con todo lo que eso implica para Latinoamérica y el mundo.
Bajando esto a nivel individual, también se está gestando una crisis de deudas de tarjetas de crédito en Estados Unidos que seguramente nos afectará también, no sólo por contagio sino porque aquí también estamos viviendo ese mal.  Ha habido una cultura de vivir de expectativas futuras, muchas veces para comprar cosas que no necesitamos, o con componentes superfluos como lo son las marcas (ejemplo: el precio de una prenda de ropa se dispara por un emblemita, pues el costo directo de los materiales y mano de obra es muy inferior).  Lo anterior se complica en un círculo vicioso de falta de oportunidades de trabajo o de negocios, que nos hace recurrir al crédito disponible en las susodichas tarjetas.  Por algo, Pablo nos recomendaba:  No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros, pues el que ama al prójimo ha cumplido la Ley, Romanos 13.8 RV95  Pues Si luego no tienes con qué pagar, ¿por qué habrán de quitar tu cama de debajo de ti? Proverbios 22.27 RV95

El dios Dinero


»Ningún siervo puede servir a dos señores, porque odiará al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas». Lucas 16.3 RV95  En el original griego, "riquezas" se escribe como 'Mammon', que es un dios de la avaricia y riquezas injustas.  Aunque muchos de los que se consideran modernos y sofisticados no practican la idolatría ordinaria, dedican sus vidas y hacen sacrificios de cosas valiosas como sus principios, familia, amigos, etc., a ese dios, el dinero.

El Dios Verdadero

Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en la senda de los pecadores ni cultiva la amistad de los blasfemos, sino que en la ley del Señor se deleita, y día y noche medita en ella. Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera! Salmos 1:1-3 NVI

Jesús advirtió contra eso Y les dijo: —Mirad, guardaos de toda avaricia, porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. Lucas 12.15 RV95   ¿De qué le servirá al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma? ¿O qué dará el hombre a cambio de su alma? Mateo 16.26 RV95

Creo que las cosas en el mundo van mal económicamente, por no mencionar otros aspectos como el ecológico, el político y el moral.  Pero nosotros no tenemos que seguir ese mismo camino, por ello los invito nuevamente a que lean y conozcan sus Biblias, y encuentren el regalo que Dios nos da de bendiciones y vida eterna por Nuestro Señor Jesucristo.

Saludos del Biblioguero.

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