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domingo, 12 de febrero de 2012

Dios no es necesario, según Stephen Hawking


Acabo de ver un documental en el Discovery Channel, de una nueva serie llamada "Curiosidad" ("Curiosity", Agosto 2011), en cuyo primer episodio Stephen Hawking muestra cómo llega a la conclusión de que Dios no es necesario, entendiendo este planteamiento en el sentido de que no se requiere un Dios Creador para explicar el origen y existencia del universo.  De tal conclusión tiene que deducirse inevitablemente que Dios no existe.  Si la ciencia probara que Dios no es necesario, el probar su inexistencia (que es más difícil), ya tampoco es muy necesario.  Así pues, tomando la ruta de la irrelevancia de Dios se puede llegar fácilmente a su descartamiento.  ¿Probó la ciencia que Dios no es necesario?  Revisemos los argumentos de Hawking.

Stephen W. Hawking


Es un muy renombrado y conocido físico teórico y cosmólogo británico, nacido en 1942, que algunos consideran a la par o sólo debajo de Albert Einstein.  Su trabajo científico más importante incluye teoremas relativos a las singularidades gravitacionales en el marco de la relatividad general (desarrollados con el físico-matemático Roger Penrose), y la predicción teórica de que los agujeros negros deben emitir radiación.  Todo eso escapa a la comprensión de la mayoría de nosotros, y mucho de eso tiene que ver con el estudio de los agujeros negros, estrellas que se cree que son tan masivas que implotaron (se derrumbaron sobre sí mismas), siendo tan densas y con una fuerza de gravedad tan fuerte que ni la luz puede escapar de ellas, y en las que adentro, el tiempo se detiene.

Es uno de los científicos que participa con los medios para hacer difusión científica, tal como es lo relativo a esta entrada.  Ha escrito varios libros, entre ellos "Una Breve Historia del Tiempo" ("A Brief History of Time", 1988), el cual leí hace unos buenos años; y el último en el que causó revuelo con la conclusión mencionada, "El Gran Diseño" ("The Grand Design", 2010, con Leonard Mlodinow), sobre el que cabe preguntarse si un diseño, sobre todo uno grande, no requiere un diseñador.

Además de su reconocido intelecto, llama la atención la grave deficiencia física que padece en su sistema motor, la cual lo ha inhabilitado poco a poco, al punto de que ahora está casi completamente paralizado y no puede hablar, comunicándose con un sintetizador electrónico de voz.  También destacan los casi 50 años que ha sobrevivido desde que se le diagnóstico su enfermedad (Esclerosis Lateral Amiotrófica o Enfermedad de Lou Gehrig), pues la expectativa normal de vida es de 2 ó 3 años, o no más de 10.  En el documental referido menciona que hay quienes creen que su mal puede ser un castigo de Dios, lo que él rechaza.  Por supuesto, Hawking tiene toda la razón en rechazar tal cosa; sobre eso, precisamente la historia de Job muestra claramente como los sufrimientos que éste tuvo NO fueron causa de sus pecados.

Vemos pues que, por muchas razones, Hawking es un ser humano extraordinario.

Cómo concluye que Dios no es necesario


A lo largo del programa y diplomáticamente, Hawking se cuida de dejar claro que respeta las creencias que cada uno quiera tener sobre un Dios Creador y el origen del universo, y va presentando lo que él cree que son mejores respuestas acerca de eso provenientes de la ciencia.  Sin pretender ser un resumen exacto del programa, lo que sigue es un extracto de lo que me pareció más relevante, además de mis comentarios.

Hawking inicia presentándose y declarando que, a pesar de que no se puede mover ni hablar, en su mente es libre.  Es admirable su espíritu de sobrellevar tal condición y, efectivamente, Dios nos hizo libres de pensar lo que queramos, ya sea que esto sea conforme a su voluntad o contra ella.  Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Filipenses 4.8 RV95



Ilustrando las creencias sobre un Dios Creador, se muestra como los recios vikingos creían en diversas deidades con las que explicaban fenómenos de la naturaleza como Sköll, un dios lobo quien afirmaban que provocaba los eclipses solares.  De esta manera, se aprecia lo ridículo que pueden ser muchas creencias y se toma como punto de partida para plantear la perspectiva religiosa.

Luego aparece Aristarco, un astrónomo y matemático griego del s. III A.C. que dedujo que el Sol, y no la Tierra, era el centro del universo conocido.  Hawking comenta que se van descubriendo las leyes físicas del universo que son las que realmente explicarán su origen.

Viendo un partido de tenis, se dice que hay 2 tipos de reglas, las humanas que establecen cómo debe jugarse ese deporte, las cuales pueden cambiarse si las autoridades que lo rigen así lo decide; y las físicas, que son inmutables y que establecen el comportamiento de la pelota según condiciones físicas como su velocidad, y la fuerza y el ángulo del golpe de la raqueta, entre muchas otras.  A continuación se muestra la historia del Papa Juan XXI (s. XIII), quien supuestamente condenó las leyes de la naturaleza como herejía, y paradójicamente murió aplastado por una de ellas, la Ley de la Gravedad, al caérsele encima el techo de su dormitorio.  La consecuente moraleja:  El hombre podrá decir lo que quiera pero las leyes físicas siempre predominarán.  En realidad, no hay seguridad de que el Papa Juan XXI apoyó tal condenación, pues él mismo era un hombre de ciencia al ser un médico practicante y un observador de las estrellas.  Aunque las condenaciones citadas tenían que ver con la ciencia aristotélica, que sostiene que el conocimiento del mundo es a través de los sentidos, el fondo era más bien teológico-filosófico.  En todo caso, la conclusión hasta aquí es que el universo se maneja solo según las leyes físicas y, por lo tanto, por lo menos hasta aquí, Dios no es necesario.  ¿Conoces las leyes de los cielos? ¿Dispones tú su dominio en la tierra? Job 37.33 RV95  El hecho de que Dios creó un mundo armonioso y ordenado, "bueno en gran manera" (cf. Génesis 1.31), y que funciona de acuerdo a leyes físicas que se asemejan a las espirituales (ejem.: la Ley de Newton de la Acción y Reacción, se asemeja a la de la Siembra y la Cosecha), no es prueba de que Dios no exista sino al contrario.  Lo invisible de él, su eterno poder y su deidad, se hace claramente visible desde la creación del mundo y se puede discernir por medio de las cosas hechas. Romanos 1.20 RV95


No puede faltar la historia de los descubrimientos astronómicos de Galileo, los cuales confirmaban y profundizaban las observaciones de Aristarco y cómo, según es bien sabido, la Iglesia Católica lo acalló.  Siguiendo esa línea, se cuenta de una reunión de científicos en el Vaticano en 1985 con el Papa Juan Pablo II, a la cual fue invitado Hawking; se dice que el Papa les sugirió que no se indagara sobre el origen del universo pues éste había sido creado por Dios.  Hawking refiere que él no quiso seguir tal consejo y que descubrió que la respuesta sin Dios no era tan complicada.


El programa expone que sólo se necesitan 3 ingredientes para crear un universo:  Materia, energía y espacio.  ¿De dónde vienen estos 3 ingredientes?  Aquí entra en escena Einstein, quien mostró que la materia y la energía son lo mismo pero en diferentes formas (E=mc2).  Quedándonos 2 ingredientes:  Energía y espacio.  Se nos indica que éstos fueron creados espontáneamente en el llamado "Big Bang", una explosión primigenia de donde ha surgido y se ha expandido nuestro universo actual.  (Ver entrada Creación o Evolución - Parte 2 sobre la validez de esta teoría).  Ante eso, se nos manifiesta la posibilidad de que Dios generó ese Big Bang.
Pero el programa dice que la ciencia tiene otra respuesta.  Hawking no sólo acepta que se puede crear algo de la nada, sino que afirma que se puede tener todo un universo de la nada.  Se nos dice que las leyes se la física demandan la existencia de una "energía negativa".  Nos la explican con la imagen de un hombre creando un montículo, lo cual hace creando a la vez un hoyo en la tierra.  ¿Dónde está esa energía negativa?  Se nos responde que en el tercer ingrediente:  El espacio.  Y que eso resulta en que el universo es una suma cero entre la energía/materia que lo conforma contra el espacio entre ellas.  El narrador nos declara que aún siendo esto difícil de creer, es cierto.  Así pues, se infiere en el programa que, después de todo, realmente no hubo nada que crear.  Esto es, sin duda, un sofisma; es decir, un argumento ingenioso pero engañoso.  Sin embargo, todavía nos presentan una posibilidad de que Dios inició todo este proceso; claro, a menos que ...


Ahora, con la ilustración de que para preparar un café, al menos se requiere de agua y café, nos introducen a las partículas subatómicas de ese café, en las que, según la física cuántica, los protones aparecen y desaparecen constantemente; en otras palabras, existiendo un momento y dejando de existir otro momento después, una y otra vez.  Extrapolando de una forma increíblemente tremenda esto, y suponiendo que el universo fue incluso más pequeño que un protón antes del Big Bang, se asume que pudo ocurrir exactamente lo mismo, crearse de la nada.  Aún partiendo del supuesto de que las leyes de la física pudieran validar la creación de algo de la nada como un protón, trasladar tal fenómeno a la creación a algo tan vasto y complejo como el universo, demanda una dosis ingente de ingenuidad y una fe gigantesca a algo que ya no puede llamarse ciencia (sobre ver entrada Creación o Evolución - Parte 3).  Sin embargo, el programa reconoce que todavía podría atribuírsele a un Creador el inicio de este proceso.


Apareciendo como en otras ocasiones un ominoso ojo azul de Hawking, éste nos dice que la ciencia tiene una mejor razón.  ¿Será?  Se nos dice que en nuestro mundo estamos acostumbrados a una lógica de acción y reacción, en la que algo tuvo que haber pasado antes de que sucediera algo.  ¿Qué creó el universo según Hawking?  Nada, no lo creo nada.  ¿Cómo fue eso?  Volviendo con Einstein, quien relacionaba el espacio y el tiempo en su Teoría de la Relatividad, y con los agujeros negros en donde el tiempo no existe, se nos dice que cuando el universo era más pequeño que un protón, era un extraordinario agujero negro en el que no había tiempo, el cual de hecho inició con el Big Bang.  Concluyendo pues todo esto con que, si no hubo un "antes", no hay necesidad de que un Dios Creador haya creado tal cosa como el universo si este era tal extraordinario agujero negro.  Nuevamente se nos presenta un sofisma, al no haber un "antes", ya no es necesario un Dios que fuera el causante de la existencia de tal efecto, ese extraordinario agujero negro, el cual simplemente existió sin mayor explicación.

El programa termina con un fondo musical de tonos triunfantes en el que se declara que tras más de 3,000 años de búsqueda, finalmente sabemos cómo se creó el universo, y que ahora podemos vivir muy complacidos por ello en nuestro pequeño planeta.  Conclusión:  EL UNIVERSO SE CREÓ SOLO Y DE LA NADA.

Pero aún falta que Hawking termine con la última conclusión inevitable:  DIOS NO EXISTE.  Por lo tanto, tampoco nuestra fe en él es necesaria, y supone que probablemente tampoco haya vida después de la muerte.

Porqué está equivocado

Dice el necio en su corazón: «No hay Dios». Salmos 14.1a RV95

Independientemente de las creencias personales de Hawking, las cuales tiene todo el derecho de profesar, creo que se utiliza su prominencia dentro del mundo científico para predicar un anti-evangelio ateísta que se promulga cada vez más en los medios, y que cada vez es más presente en nuestra cultura.  El conocimiento del mundo a través de la observación y del método científico es innegable y enormemente valioso; es necio no aceptarlo.  Sin embargo, sustentándose en la verdadera ciencia, suposiciones muy audaces se presentan como hechos científicos, tales como:  El Big Bang, que se pueda crear algo de la nada, que el universo era más pequeño que un protón y pudo comportarse igual, y lo más increíble, que como el tiempo no existía, Dios no era necesario.  Todo esto puede tener cierto sustento en teorías y teoremas físicos; sin embargo, con una pizca de sentido común y elemental humildad, se tendría que reconocer que, dada nuestra pequeñez en el espacio y nuestra brevedad en el tiempo, hay muchísimas cosas que escapan a nuestro total y perfecto conocimiento como para dar por "hechos científicos" lo que se expone en este documental.


Irónicamente, Hawking vuelve a las creencias de los vikingos, que tan ridículas parecen, pues ahora, en vez de creer en deidades como lobos, sigue poniendo su fe en cosas creadas de la naturaleza, pensando que un agujero negro se hizo solo.  Fácilmente podríamos depositar nuestra fe en los agujeros negros, si después de todo, de ahí salimos junto con todo lo demás.  También podríamos pensar que la fuente última del conocimiento se encuentra encerrada en lo profundo de ellos.  Por lo tanto, no tienen excusa, ya que, habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias. Al contrario, se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Pretendiendo ser sabios, se hicieron necios, ... ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Romanos 1.20b-23a, 25 RV95

Dios trasciende todo lo que existe, y eso perfectamente incluye al tiempo mismo.  «Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin», dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. Apocalipsis 1.8 RV95  Hawking, aún siendo un hombre con un gran intelecto, cae en pensamientos muy errados.  «El Señor conoce los pensamientos de los sabios, y sabe que son vanos». 1a Corintios 3.20 RV95  Y al predicar (porque eso es lo que hace), o prestarse a la difusión de posiciones contrarias a Dios, se une tristemente, desde un supuesto frente científico, a la horda de falsos maestros.  Hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros que introducirán encubiertamente herejías destructoras y hasta negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. 2a Pedro 2.1 RV95  Yo confío respecto de vosotros en el Señor, que no pensaréis de otro modo; pero el que os perturba llevará la sentencia, quienquiera que sea. Gálatas 5.10 RV95

Saludos de su amigo el Biblioguero.

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lunes, 11 de julio de 2011

Creación o Evolución - Parte 3


Amigos, acabemos esta serie con la segunda parte de nuestra revisión del punto de vista de la ciencia sobre la creación del mundo, enfocándonos ahora en las teorías sobre el origen y evolución de la vida, para posteriormente proponer unas conclusiones (ver entrada Creación o Evolución - Parte 2).

El origen y evolución de la vida según la ciencia

Habíamos visto que la edad del universo se calculaba en 13,700 millones de años.  Pues bien, la edad del planeta Tierra se estima en 4,500 millones de años.  Esta estimación se basa principalmente en una técnica llamada datación radiométrica, la cual considera qué tanto se han degradado ciertos isótopos radioactivos de un material según ciertas tasas de esta degradación.  Entre las variaciones de esta técnica más conocidas se encuentran la del Carbono 14 y la de la degradación del Uranio al Plomo.  Según suposiciones sobre la constancia de esta degradación, se asume que un cierto tiempo ha transcurrido dependiendo del estado en que se observe un material a estimar su edad.


Sobre el origen de la vida en la Tierra hay muchas teorías.  La más popular dice que se formó una "sopa primordial" de materia orgánica y que con la ayuda de descargas eléctricas se generaron moléculas capaces de replicarse por sí mismas, las cuales derivaron en los primeros seres vivos, probablemente similares a virus.  Se estima que los primeros seres microscópicos surgieron alrededor de 3,500 millones de años atrás.


El principal precursor de la Teoría de la Evolución fue, como es bien conocido, un inglés llamado Charles Darwin, quien básicamente postuló que los seres vivos evolucionan mediante una serie de mutaciones y bajo un proceso de selección natural, según el cual, los seres que se adaptan mejor a su medio ambiente son los que sobreviven, y los que no, terminan extinguiéndose.

Así pues, de manera muy breve y según casi todos tenemos un conocimiento general sobre esto, a lo largo de millones y millones y millones de años, esos primeros seres microscópicos se convirtieron en los primeros invertebrados, luego éstos en los primeros peces, de los cuales surgieron los primeros anfibios, y de estos los primeros reptiles, los famosos dinosaurios, de los que surgieron las aves y los mamíferos.  De una especie de estos últimos, los homínidos, evolucionó la especie llamada 'homo sapiens', la cual es la raza humana, que se cree surgió hace 500,000 a 150,000 años.  Sin embargo, la antigüedad de las primeras ciudades se estima en sólo 6,000 años, así que al parecer, pasaron miles y miles de años de una existencia muy primitiva.

Entre las derivaciones de estos puntos de vista, hay quienes establecen que nuestros pensamientos, sentimientos y emociones son meros impulsos eléctricos y reacciones químicas, viendo esto como causas y no efectos.  El extremo es revertir el concepto de la creación, al considerar que Dios es solamente una noción creada que fue evolucionando según las necesidades de trascendencia y respuestas de culturas cada vez más avanzadas, de entre las cuales surgió el Dios de la Biblia, pero que ahora va perdiendo vigencia.

2 Cosmovisiones

Tenemos la de la Biblia:  Dios creó todo lo que existe en 6 días según su voluntad y su Palabra, hace unos 6000 años.  Creó los seres vivos "según su especie", culminando al hacer al hombre conforme a su imagen y semejanza, como personas como Él, como seres espirituales que pensamos y con sentimientos y emociones.

Según la ciencia:  Todo se inició hace unos 13,700 millones de años en el 'Big Bang' en cuyo origen tal vez cabría Dios o no.  El universo ha desarrollado diversos cuerpos celestes entre los cuales está el planeta Tierra, el cual es indescriptiblemente insignificante en la inimaginable vastedad de éste.  A lo largo de "eternos" eones, las fuerzas de la naturaleza generaron la vida, la cual durante eras de millones y millones de años fue mutando aleatoriamente a través de diversas especies hasta evolucionar en el animal más avanzado hasta ahora que somos nosotros, quienes somos seguramente una de millones de formas de vida inteligente en este vastísimo universo, y que hemos inventado diversas religiones y deidades entre las cuales está el Dios de la Biblia.

Pudiéramos pensar que la cosmovisión de la Biblia es un mero cuento, si bien más agradable que el panorama de inmensa insignificancia que nos ofrece la de la ciencia, pero ¿habría que aceptar los hechos, no?  Concluiríamos que la realidad es la realidad, nos guste o no.

Algunos pudieran pensar que podríamos mezclar ambas cosmovisiones y asunto arreglado, pero viendo las cosas objetivamente, para bien o para mal, no hay mucho margen para hacerlo.  Para empezar, sería forzadisísimo prolongar el periodo de 6 días a 13,700 millones de años.  Por otro lado, al indicar que Dios creo a los seres vivos según su especie no da lugar a que de una especie evolucione otra.  Finalmente, el argumento de que el relato de la creación debe verse como una alegoría no se sostiene con las referencias internas que en la Biblia se encuentran sobre éste.

Así pues, hay que tomar una decisión.

La batalla por el origen


Hay una batalla que puede parecer irrelevante para muchos creyentes que es la que se libra para entender el origen del universo, del mundo y del hombre.  No es irrelevante en absoluto.  Actualmente, en forma subrepticia se ha generalizado una nueva religión que cree en el cosmos o la naturaleza como los que gobiernan todo según un proceso evolutivo.  Dios, si acaso existe, no es una persona, se ha convertido en la creación misma, o es ésta la que funciona sin ninguna necesidad de dios alguno.

Las teorías del ‘Big Bang’ y de la Evolución son teorías en el sentido de que no pueden probarse.  Quienes las defienden ciertamente las infieren de varias observaciones comprobables, pero los supuestos deducidos son imposibles de comprobar.  Argumentan que el nombre de “teoría” no las desacredita porque son “hechos”.  En realidad, requieren tanta o más fe para creer eso como la que se ataca de los creyentes.

Hay una extrapolación tremendamente desproporcionada de sus premisas y asumen que hay una uniformidad de comportamiento de las leyes físicas tal, que resulta en las cifras astronómicas que estiman.


Volvamos a la molécula a la que equivaldría el tamaño de la Tierra si el universo entero, según se estima, fuera igual al tamaño de nuestro planeta.  Imaginemos que en esa nanoscópica molécula habitan unos seres que han multiplicado encomiablemente sus conocimientos y tecnología, tanto que han llegado a desplazarse a un átomo vecino y han enviado satélites a otras moléculas vecinas.  Según las observaciones de estos seres dentro de su molécula han llegado a estimar con una gran certeza, según creen, la edad y el tamaño del universo en que se encuentran, que en nuestra imagen es el planeta entero, así cómo de la forma en que éste se creo y desarrolló.  ¿Ah qué seres tan pretenciosos, no?  Según su propio punto de vista esto no parece muy sólido.


Por otro lado, habiendo observado cómo han evolucionado ciertas especies de animales, algunas tan evidentes como los perros que se derivan del lobo, o algunas dentro de diversas especies de insectos, aves, caballos, etc., efectivamente se han reconocido mutaciones basadas en un proceso de selección natural dentro de esas especies, pero nuevamente se hacen extrapolaciones desproporcionadas al aseverar que éstas han ocurrido para generar nuevas especies a partir de otras, lo cual no se ha visto, sino simplemente modificaciones dentro de una misma especie.  El planteamiento puede ser no más que interesante pero no pasa de eso.  No está comprobada como se le presenta.

Lo que pasa es que en la cultura actual se nos ha imbuido de tal manera que todo esto es cierto fuera de toda duda, que ya ni se nos debe ocurrir cuestionarlo, pero es una mentira vuelta realidad a fuerza de tanta repetición en las escuelas, libros, TV, películas, etc.  El porqué es tema de otra batalla.


Todo esto recuerda cuando los hombres pretendieron llegar al cielo construyéndose la gran Torre de Babel, con la cual alcanzarían el nivel de Dios, Pero el Señor bajó para observar la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo, Génesis 11.5 NVI  Dios no tiene necesidad de desplazarse para saber qué estamos haciendo, cuando la Biblia dice que "bajó" lo hace irónicamente para destacar que tuvo que descender al nivel de esos hombrecitos construyendo su gran torre.  Así son los científicos y sus creyentes que sostienen que sus teorías son hechos incontrovertibles, venerando al cosmos como lo hizo Carl Sagan y desechando a Dios como lo hace Stephen Hawking.

Lo invisible de él, su eterno poder y su deidad, se hace claramente visible desde la creación del mundo y se puede discernir por medio de las cosas hechas. Por lo tanto, no tienen excusa, ya que, habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias. Al contrario, se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Pretendiendo ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por imágenes de hombres corruptibles, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Romanos 1.20-23 RV95  En otras palabras, de lo creado.

... el malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios; no hay Dios en ninguno de sus pensamientos. Salmo 10.4 RV95  Dice el necio en su corazón: «No hay Dios». Salmo 14.1a RV95  Pero Él dice:  Yo soy el primero y yo soy el último, y fuera de mí no hay Dios. Isaías 44.6b RV95

Conclusiones

Yo le doy crédito a la Biblia, no sólo por la fe en ella, sino porque es el relato más lógico y creíble.  Creo que el hombre se ha llenado de soberbia con lo que ha aprendido del mundo y pretende hallar respuestas estirando demasiado sus conclusiones, de tal manera que son mucho mucho más difíciles de aceptar.  Creo que el producto principal de esta línea de pensamiento es la desaparición de Dios en nuestras vidas con todos los resultados a la vista en nuestro mundo actual.

»¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? ¡Házmelo saber, si tienes inteligencia! Job 38.4 RV95  Por esto mismo, poned toda diligencia en añadir a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; 2a Pedro 1.5 RV95

La ciencia no es mala, el conocimiento de cómo es el mundo es muy valioso.  La que es mala es la que pretende ser ciencia sobrepasando soberbiamente sus limitaciones.  Sobre eso advertía Pablo:  Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas y los argumentos de la falsamente llamada ciencia, 1a Timoteo 6.20 RV95

La fe no es ilógica, al contrario, no hay nada más lógico.  Los invito a que realmente piensen, y busquen a Dios en su Palabra y en sus corazones.

Los saluda el Biblioguero.

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sábado, 2 de julio de 2011

Creación o Evolución - Parte 2


Hola amigos, continúo con estas reflexiones en una tranquila noche lluviosa de sábado.  En la entrada pasada (ver Creación o Evolución - Parte 1), revisamos el punto de vista bíblico de la creación del mundo y de la vida, preguntándonos si tenía caso darle crédito contra el de las teorías de la ciencia sobre eso mismo.  Así que por ahora, en forma excepcional nos alejaremos de la Biblia para revisar esas teorías en el corto espacio de las entradas de este 'blog'.

Aunque los mismos fundamentos filosóficos las unen, separemos las teorías del origen y evolución del universo de las de la vida, y empezaremos con las primeras.

El origen y evolución del universo según la ciencia


La teoría más popular es la conocida como el 'Big Bang', que supone que el universo comenzó con una singularidad, un evento extraordinariamente extraordinario (la redundancia se queda corta), en el que la masa de todo lo que conocemos estaba inimaginablemente compactada y tuvo una especie de explosión, si se le puede llamar así porque lleva ocurriendo, según los expertos, alrededor de 13,700 millones de años.  En ese proceso de expansión, se han estado formando estrellas, galaxias y conjuntos de galaxias, así como otros cuerpos celestes como planetas, lunas, asteroides, cometas, etc.


Uno de los fundamentos más importantes de esta teoría, surge al observar que los espectros de luz de los cuerpos celestes tienen un corrimiento al rojo, mostrando lo anterior un efecto Doppler que denota que estos objetos se alejan de nosotros y entre sí.  Un simil ocurre con el sonido de un vehículo cuando se aleja de nosotros, el cual tiene un corrimiento a los tonos graves.   Lo normal es que la inercia vaya perdiendo fuerza y la velocidad de alejamiento disminuya, sin embargo, sorprendentemente se observa que esta velocidad se está incrementando.


¿Cómo se generó tal singularidad?  Es un total misterio pues, a pesar de que se han intentado replicar las condiciones primigenias de esa singularidad con inmensos aceleradores de partículas (maquinas complejísimas y de kms de tamaño), ha sido imposible acercarse a éstas lo suficiente.


Una derivación de esta teoría se llama el 'Big Bounce' (gran rebote), porque supone que tras un 'big bang', la fuerza impulsora de la expansión perderá su inercia y la fuerza de gravedad entre todos los cuerpos celestes hará que vuelvan a su estado original de una masa de gran densidad en un llamado 'big crunch'; todo esto en un ciclo repetitivo de 'big bangs' y 'big crunches'.


Otra teoría, con bases matemáticas y filosóficas es la llamada "Teoría de las Cuerdas" ('String Theory'), que busca conciliar la física cuántica con la teoría de la relatividad, especialmente en lo referente a la fuerza de gravedad.   Según esta teoría, el universo en vez de estar formado por partículas (átomos y una serie elementos más básicos aún que los protones, neutrones y electrones que todos conocemos), está formado por cuerdas, las cuales funcionan en un mundo de hasta 11 dimensiones (nosotros estamos familiarizados con 4:  largo, ancho, alto y tiempo).  Entre muchas opciones, una que destaca dice que no hay un universo, sino multiversos o universos paralelos, en los que el concepto de tiempo llega a perder relevancia y, por ende, según los que sostienen esta teoría, también la importancia de saber qué pasó antes del 'big bang', o el primer 'big bang' si se quiere.

Aunque la teoría del 'big bang' sigue siendo la más aceptada, esta misma tiene muchas derivaciones, así como las otras mencionadas, por lo que el consenso sobre ésta puede perderse.

En todo caso, según las observaciones realizadas, se estima que el universo visible tiene una expansión de 280,000 millones de años luz (un año luz es la distancia que recorre durante un año la luz a una velocidad de casi 300,000 km/seg., lo cual es unos 9,500 millones de km).  En este universo se estima que hay alrededor de 170,000 millones de galaxias.  En la parte externa de uno de los brazos de una de forma espiral, que llamamos "Vía Láctea", está nuestro sistema solar, en los que nuestro planeta, la Tierra, es uno de los 8 planetas que lo conforman.


Para darnos una idea de lo que esos números implican, si la superficie del universo fuera equivalente a la de la Tierra, el tamaño de ésta sería similar al de una molécula.

Ante todo esto, se entiende muy bien porque el cosmólogo Carl Sagan escribió en su obra "Cosmos":  "El Cosmos es todo lo que es o lo que fue o lo que será alguna vez".  Y porqué el físico Stephen Hawking asevera en su último libro "The Grand Design" que Dios no fue necesario para la creación del universo.

Sobre esto hay mucho que concluir, pero antes, terminemos este tema con la parte de las teorías sobre el origen y evolución de la vida en la siguiente entrada (ver Creación o Evolución - Parte 3).

Hasta entonces, ¡saludos del Biblioguero!

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domingo, 26 de junio de 2011

Creación o Evolución - Parte 1


Hola amigos, ¿tendrá caso discutir si le damos crédito al relato de Génesis 1.1-2.4 sobre la creación del universo, la tierra, la vida y la humanidad, o a las teorías de la ciencia del origen y evolución de todo eso?

Desde mi niñez me ha interesado mucho la ciencia.  Me fascinaba la astronomía, la biología, la zoología y particularmente la paleontología, que estudia la vida prehistórica.  Mis libros de ese tema, especialmente sobre los dinosaurios, eran de mis tesoros más preciados y, de hecho, soñaba con ser paleontólogo.

En mi juventud mis intereses cambiaron hacia la arquitectura y posteriormente, recibiendo la fe en Cristo, me ha cautivado el estudio de la Biblia.  Varios años después de ello, no sabía cómo conciliar el relato de la creación de Génesis con mis conocimientos acerca de la evolución.  Llegué a pensar que en última instancia, eso no era tan relevante, considerando que había doctrinas mucho más importantes para aceptar nuestra necesidad de redención por un Salvador y para llevar una relación con Dios Nuestro Padre.

Cada vez más me doy más cuenta que lo anterior fue una consideración muy ligera de mi parte, pues lo que creamos sobre esto sí puede tener repercusiones fundamentales en nuestra fe.  Lo que pasa es que la pregunta que hago al inicio de esta entrada se ha vuelto engañosamente ociosa.   La respuesta en nuestro mundo de hoy es que por supuesto que no, que el relato de la creación de Génesis es meramente un mito y las pruebas de las teorías de la ciencia sobre el origen y evolución del universo y la vida son aplastantes.

Ha habido varios intentos de conciliación entre estos dos puntos de vista acomodando las Escrituras de tal manera que hagan sentido con las teorías de la ciencia; sin embargo, la realidad es que leyendo con cuidado estas Escrituras, veremos que realmente no caben los conceptos esgrimidos en las mencionadas teorías.

El relato de Génesis 1.1-2.4


Moisés, por revelación de Dios, nos relata en Génesis que En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Génesis 1.1 RV95  Tenemos un Dios creador que originó todo, lo espiritual y lo material que es el mundo físico en que vivimos.  En este texto podríamos entender "los cielos" desde el espacio sideral, hasta "el tercer cielo" mencionado en 2a Corintios 12.2, el cual puede ser "el reino de los cielos".

Dios crea las cosas enunciando sus deseos con su Palabra: Dijo Dios: «Sea la luz». Y fue la luz. Génesis 1.3 RV95  De esa misma manera, Dios crea todo lo demás.  Esa palabra es el Verbo, el Verbo es Dios mismo y es el Cristo (Juan 1.1-18).  Al respecto no puedo evitar pensar cómo hay gente tan soberbia que pretende hacerse como Dios, esperando que con simplemente enunciar sus deseos, éstos se hagan realidad.

Los principales elementos son:  Cielos, tierra y luz.  De éstos parte para formar lo siguiente:  El firmamento (el cielo que vemos sobre nosotros y que podemos definir como la atmósfera); los mares y continentes; la vida vegetal; el sol, la luna y las estrellas; los animales marinos y las aves; los animales terrestres y el hombre.

Todo se crea y forma en un plazo de 6 días, de los cuales su extensión es debatida entre la ordinaria de 24 horas, una indefinida o tan larga como mil años si consideramos lo que Pedro decía:  Pero, amados, no ignoréis que, para el Señor, un día es como mil años y mil años como un día. 2a Pedro 3.8 RV95  Este periodo de tiempo, aún si lo consideráramos como de 6000 años, se antoja absurdamente corto para lo que nos hemos acostumbrado a oír de las teorías de la ciencia.  Yo os instruiré acerca del poder de Dios; no esconderé lo que se refiere al Omnipotente. Job 27.11 RV95  Yo creo que no tenemos una certeza precisa de la longitud de esos días, pero sí creo que seguramente fue un periodo bastante corto, pues de otra manera, las Escrituras pudieron haberse referido a éste de otra manera, en vez de utilizar la palabra que en el resto de la Biblia tiene el significado simple y llano de día como todos lo conocemos.  En última instancia, Dios lo pudo perfectamente haber hecho así.


Ciertamente, a lo largo de este relato encontramos varias cosas misteriosas, extrañas o que no encajan con el mundo que conocemos y con las mencionadas teorías de la ciencia.  En Génesis 1.2 se menciona un "abismo" que podría referirse a las fosas abisales, pero esto es sólo un supuesto.  En Génesis 1.5 se introducen los conceptos "día" como "luz", "noche" como "tinieblas", y "día" como periodo de tiempo, pero todavía no se habían creado el sol y la luna, aunque seguramente Dios que hizo y es la luz (Juan 8.12), la pudo haber provisto como Él mismo lo hará al final de los tiempos.   Allí no habrá más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará y reinarán por los siglos de los siglos. Apocalipsis 22.5 RV95  En Génesis 1.6-7 se dice que un firmamento o atmósfera se formó entre aguas debajo y arriba de éste, o sea que antes, sobre la superficie de la Tierra todo era una masa de agua y luego se formaron mares y nubes con el cielo entre ellas.  En Génesis 1.9-10 todas las aguas se reúnen "en un sólo lugar, para que se descubra lo seco", lo que tal vez podría entenderse como que después de que las aguas se condensaron en nubes separadas del mar por un firmamento, surgió un sólo continente (supuesto lógico si las aguas estaban reunidas "en un sólo lugar"), que podría ser el que se ha denominado como "Pangea" (ver ilustración).  Cuando la vida se creo lo hizo "según su especie", no a partir de alguna especie primigenia de la que se hayan derivado las demás especies.  Así fue con las plantas (Génesis 1.11-12), y con los animales (1.21, 24-25).  Tanto el hombre como los animales eran vegetarianos (Génesis 1.29-30).

Algunas de estas cosas parecen tener una explicación más fácil que otras, e incluso hasta encajar con algunas teorías científicas, pero otras no.  Además de lo referido en el párrafo anterior, hay muchas cosas en otras partes de la Biblia muy diferentes al mundo actual.  Por otro lado, es un hecho que hay muchísimos misterios que la ciencia no puede resolver.  Lo anterior da para discusiones tremendamente interesantes, pero sobre esto tomo el cuestionamiento que Dios le hizo a Job:  »¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? ¡Házmelo saber, si tienes inteligencia! Job 38.4 RV95


Volviendo al relato, en su parte final, Entonces dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza Génesis 1.26a RV95  En este pasaje notamos el plural que usa Dios en forma muy rara en el Antiguo Testamento, aludiendo a su naturaleza trinitaria (Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo), haciéndonos semejantes a él en nuestro carácter espiritual, aunque con características físicas que reflejan su imagen como nuestra postura recta, nuestra capacidad de hablar y expresar emociones de forma que ningún otro ser vivo en la Tierra comparte con nosotros.

Tal como podemos apreciar admirando la grandeza, armonía y belleza de la creación, Dios se complació con lo que había creado calificándolo en repetidas ocasiones en este relato como "bueno" o "bueno en gran manera".

Aunque aquí sólo repasamos en forma muy resumida el relato de la creación, éste es de todos modos bastante breve.  Por alguna razón, acontecimientos que han ocupado tanta dedicación de innumerables investigadores, filósofos y científicos, a través de la historia de la humanidad, lo que Dios nos revela sobre cómo creó los cielos y la tierra, no ocupa más de 2 capítulos y algunas otras referencias esparcidas en la Biblia.  Prácticamente no hay mayores detalles y además no nos dice nada sobre la creación de los ángeles.  Así pues, es claro que el propósito principal de la Biblia no es este tema.  Le interesa mucho más a Dios hablarnos de cómo quiere que nos relacionemos con Él.

En la próxima entrada (ver Creación o Evolución - Parte 2), revisaremos el otro punto de vista, el de las teorías de la ciencia sobre el origen y la evolución del universo y sus implicaciones sobre la fe cristiana.

Hasta entonces, ¡saludos del Biblioguero!

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