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viernes, 19 de febrero de 2021

¿Debemos seguir la religión de nuestros padres? - video

 

Esta es una pregunta que muchas personas no se la plantean aunque pueden tener tener una respuesta inconsciente y que vale la pena detenerse a responderla.   Veamos qué respuestas usuales podemos encontrar, si nos identificamos con alguna y, como es costumbre, ver también qué dice la Biblia al respecto.

También puedes leer sobre esto en la entrada del mismo nombre.

Los saluda su amigo el Biblioguero.

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domingo, 19 de agosto de 2012

Los 10 anti-mandamientos de la cultura actual


Todos sabemos de los 10 mandamientos que recibió Moisés directamente de Dios en el Monte Sinaí - si bien, muy probablemente no podamos enumerarlos todos.  Hemos hablado frecuentemente de una cultura actual que se revela contra la voluntad de Dios.  Veamos lo anterior a la luz de los conocidos 10 mandamientos.

Los 10 mandamientos

Encontrándose el pueblo de Israel durante su éxodo de Egipto, Dios les ofreció el pacto de la Ley.  Ahora, pues, si dais oído a mi voz y guardáis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra. Éxodo 19.5 RV95  El evento fue ciertamente portentoso ...  En la madrugada del tercer día hubo truenos y relámpagos, y una densa nube se posó sobre el monte. Un toque muy fuerte de trompeta puso a temblar a todos los que estaban en el campamento. Entonces Moisés sacó del campamento al pueblo para que fuera a su encuentro con Dios, y ellos se detuvieron al pie del monte Sinaí. El monte estaba cubierto de humo, porque el Señor había descendido sobre él en medio de fuego. Era tanto el humo que salía del monte, que parecía un horno; todo el monte se sacudía violentamente, y el sonido de la trompeta era cada vez más fuerte. Entonces habló Moisés, y Dios le respondió en el trueno. Éxodo 19.16-19 NVI  A continuación extraeré lo que son los 10 mandamientos:
  1. »No tendrás dioses ajenos delante de mí. Éxodo 20.3 RV95
  2. »No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas ni las honrarás ... Éxodo 20.4-5a RV95
  3. »No tomarás el nombre de Jehová, tu Dios, en vano ... Éxodo 20.7 RV95
  4. »Acuérdate del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios; no hagas en él obra alguna ... Éxodo 20.8-10b RV95
  5. »Honra a tu padre y a tu madre ... Éxodo 20.12a RV95
  6. »No matarás. Éxodo 20.13 RV95
  7. »No cometerás adulterio. Éxodo 20.14 RV95
  8. »No hurtarás. Éxodo 20.15 RV95
  9. »No dirás contra tu prójimo falso testimonio. Éxodo 20.15 RV95
  10. »No codiciarás la casa de tu prójimo: no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo». Éxodo 20.17 RV95
La versión católica

Si bien los anteriores son los 10 mandamientos encontrados tales cuales en cualquier Biblia, la tradición de la Iglesia Católica ha omitido llanamente el segundo, siendo clara la práctica dentro de ella de la veneración/adoración de imágenes (ver entrada Qué dice la Biblia sobre la idolatría).  También hay un cambio respecto al cuarto mandamiento al referirse al 'Sabath' como día de descanso, habiéndolo trasladado del sábado al domingo, sobre lo cual no haremos por ahora mayor comentario pues es todo un tema por sí solo.  Finalmente, con el fin de preservar la cantidad de 10, se partió el último mandamiento en 2, refiriéndose la primera parte a no codiciar "la mujer de tu prójimo", y la segunda parte a no codiciar los bienes ajenos.

Otra discusión, no solamente dentro de la esfera del catolicismo, se refiere al sexto mandamiento, el cual se traduce también como "No asesinarás", queriendo diferenciar el matar a un ser humano por causa de un castigo justificado o por la guerra, causales que sí están aceptadas en la Biblia, contra el asesinar arteramente, lo cual está expresamente prohibido en la misma.

Los 10 anti-mandamientos de la cultura actual

Si bien, pudiéramos decir que, por lo menos a nivel superficial, podemos pensar que la mayoría de las personas creen que se deben cumplir os 10 mandamientos, la realidad de nuestra cultura es muy diferente.  Veamos cómo está el mundo en cada uno de ellos:

1.  Cada quien puede creer en el(los) dios(es) que quiera.

Evidentemente, lo anterior enuncia un derecho legal de cada quien que, sin embargo, se ha convertido en el fundamento del Relativismo Espiritual que ha ganado tanto terreno (ver entrada Relativismo espiritual o verdad absoluta).  El primer mandamiento de la Biblia es el primero porque es fundamental para todo.  Si no creemos en un único Dios que, como tal, puede dictarnos qué está bien y qué no, lo que sigue puede quedar perfectamente en el aire.  Así pues, se han generado muchas vertientes encausadas en combatir esta creencia.  Por un lado está la creencia en supuestos tremendamente aventurados de la ciencia, según la cual Dios ni siquiera es necesario (ver entrada Dios no es necesario, según Stephen Hawking) y, por lo tanto, incluso ni exista.  Por otro lado, se está dando una dilución o confusión de ideas en las que Dios ya no es una persona con la que, aún con su grandeza, podemos relacionarnos, sino que es más como un ente lejano y/o impersonal sobre el que no podemos estar seguros de qué quiere en nuestras vidas, si es que quiere algo, por lo que la conclusión ha sido que cada uno viva como mejor le parezca (ver entrada ¿Es bueno el deísmo?).

2.  Venera/adora a símbolos, a imágenes o a la naturaleza.

Lo anterior se hace reconociendo un propio mérito a ellos o creyendo que son un conducto para Dios.  Pero el segundo mandamiento de la Biblia es tan importante que es el que sigue al primero, y no obstante, ha sido ampliamente desechado.  Una transgresión obvia es la ya mencionada veneración/adoración de imágenes.  Pero hay otras formas más sutiles como el vivir absorbido por la búsqueda de dinero, posesiones, placer y diversión.  O la vana adoración de ídolos productos de los medios de comunicación (artistas, músicos, deportistas, etc.).

3.  No tomes a Dios muy seriamente (no es muy 'cool').

Todavía, el nombre de Dios como tetragramatón - יהוה‎ (YHWH pronunciado como Yahvé o Jehová) se ha mantenido respetado (hasta donde sé).  Sin embargo, su nombre como "Dios" se usa muy ligeramente en muchas expresiones populares comunes y en algunas incluso francamente ofensivas y vulgares que no mencionaré pero que muchos conocemos.  En donde encontramos referencias a Dios no sólo vanas sino hasta sacrílegas, es en música popular, programas de televisión y películas, especialmente provenientes de Estados Unidos.

4.  ¿Dedicarle tiempo a Dios, bromeas?

Al estar Dios cada vez menos presente en nuestras vidas, lo común es que no guardemos ningún día para Él; tal vez ni siquiera alguna(s) hora(s) el domingo según es la costumbre cristiana existente.  En todo caso, nuestros días se diferencían entre sí en función del trabajo y el descanso/diversión; es decir, nuestra rutina tiende a ser:  TRABAJA-DUERME-DIVIÉRTETE.  Esto es un tema interesante por lo remoto que el cumplimiento de este mandamiento ya está en nuestro mundo, y sus implicaciones de dedicarle tiempo a Dios, y que requerirá tratarse más a fondo posteriormente.

5.  Los viejos están 'out'.

Este mandamiento implica a la familia y el respeto a nuestros mayores.  La institución familiar ha sido grandemente desgastada.  El divorcio está convirtiéndose en una fase natural de la vida familiar y conlleva un deterioro en lo que debe ser un padre y una madre.  Además de eso, también se está difundiendo la imagen de padres torpes y disfuncionales (ejemplos de lo anterior son diversas caricaturas y programas de televisión), y se promueven leyes que limitan su autoridad.  Por otro lado, la gente grande en vez de ser honrada es menospreciada y vista como estorbo, lo cual es claramente observado en el mercado de trabajo, en el cual las personas mayores de 40 años ya empiezan a ver cómo se reducen sus oportunidades de trabajo.

6.  Matar es divertido.

Aunque todavía el quitarle la vida a alguien se ve como el peor de los pecados, desde pequeños se nos va sutilmente habituando a ver la muerte de una manera no sólo más casual sino hasta divertida a través de innumerables videojuegos, programas de televisión y películas, a tal grado que si "hay muchos muertos" y "mucha sangre", éstos son más entretenidos.  Lo anterior termina trasladándose a la realidad (ver entrada Los jóvenes mueren más por asesinato); si bien, en aras de "la libertad" y "la apertura", hay muchos que cuestionan la influencia que eso causa no sólo en los chicos y jóvenes, sino en todos en general.  Lamentablemente, es un hecho que la violencia, la inmisericordia y el sadismo están muy presentes en mucho de lo que nos ofrecen los medios y vemos.

7.  El sexo justifica la infidelidad.

Es cada vez más común, así como triste, conocer de matrimonios que terminan por infidelidad.  Lo podemos ver en la familia, en los amigos, en los conocidos, etc.  Al no haber una base firme de valores inmutables, y estar expuesto a una cultura inmersa en la sensualidad, es más propicio caer en 'affaires' y deslices que arruinan los matrimonios.  Hoy día, con tantos divorcios y parejas que ya ni siguiera optan por casarse, se está generando una nueva normalidad en la que la típica familia nuclear de padres e hijos se está convirtiendo en minoría.  El costo de perder el fundamento de la familia en la sociedad es enorme en muchos sentidos (emocional, económico, formación de los hijos, etc.).

8.  Cada quien ve por sí mismo.

Al no ser Dios lo primero y tampoco ver a nuestro prójimo como nuestro igual, lo primero somos nosotros mismos y el medio principal para satisfacer prácticamente todas nuestras necesidades es el dinero, así que, en este mundo de consumismo y de avaricia, se nos arrastra a que nuestras vidas giren en torno a conseguir dinero.  En esta lucha cotidiana de la gran mayoría de la población, se considera que hay que sacar ventaja de los demás antes de que alguien la saquen de uno, por lo que es posible caer en tomar lo ajeno.  Ciertamente, y gracias a Dios, las leyes humanas limitan mucho eso; sin embargo, impera mucho la injusticia e impunidad con muchos de quienes ostentan algún tipo de poder, sean criminales, políticos, financieros o mercaderes, por lo que el respeto a lo ajeno también se está desgastando.

9.  Miente si te conviene.

Un valor fundamental de la Biblia es la verdad, sobre la cual se pueden edificar tantas cosas.  Hoy día, siguiendo el razonamiento del mandamiento anterior de ver por nosotros mismos actuando según convenga, faltamos a la verdad con una facilidad tremenda.  Lo anterior va desde "mentirillas" como decirle a alguien que nos está esperando, que estamos a un par de kilómetros de llegar, cuando la realidad es que estamos a mucho más; hasta falsedades de grandes consecuencias en nuestra vida familiar, social, de negocios, etc.  Así pues, esto lo podemos manifestar de un sinnúmero de maneras:  Podemos hacer falsas promesas o a la ligera; exagerar algo para enfatizar algo si nos conviene; ostentarnos como lo que no somos; ocultar una falta; dar una falsa excusa; decir medias verdades; etc., etc.

10.  Sé ambicioso, aspira a tener mucho.

El no codiciar conlleva con la apreciación de lo que tenemos, el entender lo que realmente tiene valor en la vida, y el alegrarnos con el bien de los demás, todo lo cual nos da paz y gozo en nuestras vidas. Sin embargo, en nuestra cultura actual se nos indoctrina a pensar que "somos lo que tenemos", de manera que para ser más, necesitamos tener más, por lo que tendemos a no estar satisfechos con lo que tenemos, vamos perdiendo aprecio por lo que realmente vale en la vida, y nos duele que otros tengan lo que nosotros no, todo lo cual nos lleva amargura y frustración.

Conclusión

La exposición anterior presenta el extremo que se contrapone a los Diez Mandamientos de la Biblia.  Por supuesto, no podemos generalizar que toda la gente llegue a esos extremos.  Como en todo, hay diferentes grados en los que se puede caer en cada uno de esos anti-mandamientos.  Lo que desgraciadamente sí es un hecho, es la franca tendencia de la cultura actual hacia esos anti-mandamientos, alentada y alimentada por los medios de comunicación, para que todos nos vayamos acercando a esos extremos.  También, por supuesto, no toda la cultura actual es mala, pero la tendencia que tiene, sí lo es.  Por ello la Biblia nos dice:  No amen al mundo ni nada de lo que hay en él. Si alguien ama al mundo, no tiene el amor del Padre. 1a Juan 2.15 NVI  Pues ... ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo! Isaías 5.20 RV95

Estemos conscientes y alertas de esta cultura, con la ayuda de Dios cuidemos de nosotros mismos y de nuestras familias, pues ... ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro. Romanos 8.39 RV95  Y este es el amor: que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio. 2a Juan 6 RV95

Que Dios los bendiga, les desea su amigo el Biblioguero.

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jueves, 15 de septiembre de 2011

Los jóvenes mueren más por asesinato


Hoy escuché en la radio que el homicidio se ha convertido en la principal causa de muerte entre los jóvenes de México, desplazando a la de los accidentes, especialmente los automovilísticos.  Es una estadística con 2 mensajes terribles:  1. La violencia es la principal causa de muerte entre quienes por su juventud debieran gozar de una vida más larga ya que su salud se los permite.  2. Al subir ahora en número para ser la principal causa de muerte entre este grupo, se marca una tendencia muy preocupante.

Pero mi país es sólo un pequeño botón de muestra.  Con todo y que nos está asolando cada vez más la violencia por el narcotráfico y el crimen organizado, hay muchos otros países en el mundo peor o iguales a nosotros, destacando tristemente los latinoamericanos, observándose también en muchos de ellos una tendencia a la alza.  Indudablemente estamos viviendo tiempos violentos en muchas países del mundo, incluso en algunas otrora apacibles como Noruega o Inglaterra, y eso que no estamos viviendo grandes guerras por ahora.

Pero enfoquémonos ahora en los jóvenes y en las perspectivas que hay para los que tenemos hijos que pronto lo serán, pues según las estadísticas, los jóvenes son el grupo en el que hay más víctimas de asesinato y también el que más los comete.


Probablemente hayan recibido un correo cuyo mensaje es que muchos de esos criminales fueron alguna vez "buenos hijos de familia" que de alguna manera "evolucionaron" a eso.  Y efectivamente, salvo algunos contados casos de psicópatas patológicos, que yo aventuraría con cierta seguridad de que son personas controladas por Satanás (Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio ... Juan 8.44a RV95), la gran mayoría han de haber empezado siendo niños inocentes como normalmente lo son todos.

Jesús establecía la condición de niño como un modelo  —De cierto os digo que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Mateo 18.3 RV95  Y advertía muy severamente al que los hiciera caer:  »A cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgara al cuello una piedra de molino de asno y que se le hundiera en lo profundo del mar. Mateo 18.6 RV95

¿Qué pasó pues con esos niños que se volvieron jóvenes criminales o asesinos?  Causas hay muchas, algunas de ellas son las siguientes:


Ausencia de padres debida a la cada vez mayor desintegración familiar, pues los divorcios están convirtiéndose en una etapa normal de la vida de una familia, por no mencionar los hijos de padres "solteros".  Aunque esto no es de ninguna manera una causal automática para que un hijo se vuelva un criminal, sí ocasiona indudables problemas emocionales, formativos y económicos, por hablar de algunos.  En la medida que el padre o madre tenga la capacidad de sacar adelante a sus hijos, estos pueden salir bien librados y en algunos casos, muy bien sin duda alguna.  Pero no es la forma en la que Dios previó que vivieran nuestros hijos; además del rol natural que tiene la madre, el padre de familia es un reflejo de lo que Él es (ver entrada El Padre que todos tenemos).


Se habla mucho de la educación como un factor importante, considerando los efectos que una insuficiente instrucción escolar tiene en darles las herramientas necesarias para trabajar y ganarse la vida dignamente. Sin embargo, si bien no debe despreciarse la importancia de una buena educación, estoy convencido de que otro es el factor realmente crítico, que veremos un poco más adelante.


La Biblia dice:  Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. 2a Tesalonicenses 3.10b RV60  Pero vemos que aún contando con una mínima o incluso buena preparación escolar y académica, hay una falta creciente de oportunidades de empleo, por lo que aumenta el número de los aquí llamados "Ninis", que ni estudian ni trabajan, y esto, según una agencia internacional, genera gran frustración entre los jóvenes de muchos países.  Aunque por otro lado, sepamos que Dios cuida a los suyos.  Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan. Salmos 37.25 RV60  Y también, qu hay muchos que buscan más que su sustento, sino deleites como acumulación de dinero, posesiones, sexo, etc.  No dejes que se incline mi corazón a cosa mala, para hacer obras impías con los que hacen maldad; y no coma yo de sus deleites. Salmos 141.4 RV95


Por otro lado, muchos de los niños y jóvenes que están al otro extremo de la pobreza, que viven en la abundancia, aprenden a amar a sus posesiones y a ser codiciosos.  A los ricos de este mundo manda que no sean altivos ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. 1a Timoteo 6.17 RV95  Porque de otra manera, aparte de su perdición, contribuyen al mal general del mundo pues también ha crecido enormemente la brecha entre ricos y pobres.  Ustedes han llevado en este mundo una vida de lujo y de placer desenfrenado. Lo que han hecho es engordar para el día de la matanza. Han condenado y matado al justo sin que él les ofreciera resistencia. Santiago 5.5-6 NVI

Fascinación por la violencia en la cultura actual (ver entrada El porqué de la maldad profunda).


Las adicciones al alcohol y a las drogas, los cuales embotan no sólo los sentidos sino la moralidad.  Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, placeres, borracheras, orgías, disipación y abominables idolatrías. 1a Pedro 4.3 RV95

Dios como fundamento


Podríamos decir que en el fondo de todo esto está la escasa formación de valores, lo cual es así sin duda alguna, pero yo iría más lejos pues creo que los valores comunicados sin su fundamento que es Dios, son débiles y fácilmente olvidados, ignorados o modificados según nos acomoden mejor.  Jesús habló sobre lo tonto de edificar sin el buen fundamento.  »A cualquiera, pues, que me oye estas palabras y las pone en práctica, lo compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca. Descendió la lluvia, vinieron ríos, soplaron vientos y golpearon contra aquella casa; pero no cayó, porque estaba cimentada sobre la roca. Pero a cualquiera que me oye estas palabras y no las practica, lo compararé a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena. Descendió la lluvia, vinieron ríos, soplaron vientos y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina». Mateo 7.24-27 RV95  ¿Cuál es ese fundamento, esa roca?  Solamente Él es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré. En Dios está mi salvación y mi gloria; en Dios está mi roca fuerte y mi refugio. Salmos 62.6-7 RV95  ... y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de la roca espiritual que los seguía. Esa roca era Cristo. 1a Corintios 10.4 RV95

El incremento en los homicidios entre los jóvenes al grado de que se ha convertido en su principal causa de muerte en mi país es sólo otra punta de 'iceberg'.  Habrá que ver indicadores sobre incremento en adicciones, infidelidad, promiscuidad, violencia intra-familiar, deshonestidad, etc.  Así que invito a los jóvenes que leen esto a que busquen a Dios en sus Biblias pero sobre todo en sus corazones, y los padres de niños y jóvenes para que también lo hagan y puedan ayudar a sus hijos a hacer otro tanto (ver página El Plan de Salvación).

Que Dios los bendiga y cuide les desea su amigo el Biblioguero.

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lunes, 5 de septiembre de 2011

¿Debemos seguir la religión de nuestros padres?


Esta es una pregunta que muchas personas no se la plantean aunque pueden tener tener una respuesta inconsciente y que vale la pena detenerse a responderla.  No me gusta mucho el término "religión", pero lo he empleado porque es el que más comúnmente se usa, aunque más adelante explicaré porque mejor referirse a ello de otra manera.

Veamos pues qué respuestas usuales podemos encontrar, si nos identificamos con alguna y, como es costumbre y objetivo de este 'blog', ver también qué dice la Biblia al respecto.

Lo sea sea, menos lo que mis padres crean


Si esta es la respuesta, independientemente que sea conveniente o no dependiendo de la religión que profesen los padres, tiene una raíz que provoca que los frutos de cualquier decisión o acción no sea buena.  Nada hagáis por rivalidad o por vanidad Filipenses 2.3a RV95  Este fragmento es una verdadera joya de sabiduría.  Cuando la semilla de nuestros pensamientos y acciones es sólo pelear, llevar la contra o demostrar nuestra superioridad, lo cual se liga obviamente con la vanidad o la soberbia, los resultados, los frutos que cosecharemos serán malos para todos, especialmente para nosotros.

Además, Dios nos manda:  »Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová, tu Dios, te ha mandado, Deuteronomio 5.16a RV95  La familia es un reflejo de la naturaleza de Dios.  Los padres de familia somos una imagen, muy imperfecta ciertamente, pero imagen al fin y como tal, nosotros como hijos debemos honrarlos y respetarlos.  Dios incluso ordena a los padres instruir a los hijos en la fe en Él (cf. Deuteronomio 6.20).  Y nos ordena a nosotros: «Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no abandones la enseñanza de tu madre, Proverbios 1.8 RV95

Así pues, es natural que los padres busquen imbuir en sus hijos lo que consideran importante para ellos, y ¿qué más que los valores y creencias que tienen?  Pero desafortunadamente también hay padres que hacen un muy triste papel como tales.  Castiga a tu hijo mientras haya esperanza, pero no se excite tu ánimo hasta destruirlo. El que se deja arrebatar por la ira llevará el castigo, y si usa de violencias, añadirá nuevos males. Proverbios 19.18-19 RV95

Con todo, y para que no brote ninguna raíz de amargura que os perturbe y contamine a muchos Hebreos 12.15b RV95  Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Mateo 6.12 RV95  Debe prevalecer el perdón.

Muy bien, no debemos dejarnos llevar por rivalidad, vanidad, ni raíces de amargura, entonces ...

Sí se debe seguir, ¿qué acaso no?


Pareciera que la conclusión es que es un deber moral continuar la religión que nos inculcaron nuestros padres y así deben hacerlo también nuestros hijos, y pudiéramos pensar que el no continuar en la misma fe, sería un acto de deshonra o ingratitud a los padres.  Sin embargo, la respuesta a esta pregunta no es necesariamente un sí o un no.  Depende de cuál sea la religión de los padres y qué esté buscando quien quiera tomar esa decisión.

¿Contradice eso lo que ordena Dios?  Por supuesto que no, Dios ordena que se inculque y se siga lo que Él enseña, no otras cosas.  »No tendrás dioses ajenos delante de mí. Éxodo 20.3 RV95  ... antes bien, dije en el desierto a sus hijos: ‘No andéis en los estatutos de vuestros padres ni guardéis sus leyes ni os contaminéis con sus ídolos. Ezequiel 20.18 RV95  Después de todo, a Él lo debemos amar sobre todas las cosas.  »No penséis que he venido a traer paz a la tierra; no he venido a traer paz, sino espada, porque he venido a poner en enemistad al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra. Así que los enemigos del hombre serán los de su casa. El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. Mateo 10.34-38 RV95

Después de todo, nuestros padres son humanos como todos y no son perfectos ni reside en ellos por sí solos la Verdad, por lo que si llegase el caso que tuviéramos que elegir entre nuestros padres y Dios, la respuesta que nos da el pasaje anterior es dura pero muy clara.  Sin embargo, sé muy bien que en la mayoría de los casos no se tiene que llegar a un rompimiento tal y que se convive en un ambiente de tolerancia.  Aunque lo ideal es: —Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa. Hechos 16.31 RV95  Entendiendo lo anterior en el caso que toda la familia compartiera la misma fe.  Y si tus padres ya tienen esa fe, mal harías en no seguirla, para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido. Lucas 1.4 RV95

¿Qué más da?


Esta es la peor respuesta y hay muchas razones para ella.  Una es simplemente continuar una tradición no sólo familiar sino cultural de un país por pura inercia, sin tener el menor interés por Dios.  Pero por cuanto eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3.16 RV95  Con Dios no cabe la neutralidad.  Otra es hacerlo sólo por fines prácticos, como facilitar rituales tradicionales como el matrimonio, bautizos de los hijos, etc.  Es precisamente sobre situaciones similares en las que creo que cabe más la palabra "religión", que es cuando se sigue un cuerpo de rituales sin conocerlos realmente, por ende sin tener convicción en ellos y para colmo, sin tener mayor interés en ellos.  Jesús criticó fuertemente a los religiosos de su tiempo que sólo se preocupaban por las apariencias pero no por lo verdaderamente importante.  »¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad. Mateo 23.27-28 RV95

En donde se encuentre la verdad


Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, Mateo 6.33a RV95  ... buscad, y hallaréis Mat. 7.7b RV95  El que tenga en su corazón la necesidad de conocer a Dios y sus propósitos, sin duda lo hará, pues Dios así lo promete.  Además, la religión que sigamos, o la fe que profesemos, o mejor aún la vida que llevemos según nuestras creencias en Dios y nuestras convicciones, son fruto de nuestras decisiones y son individuales, nadie las puede tomar por nosotros.  Dios no nos quiere como nietos ni ser nuestro abuelo, ... sino que habéis recibido el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: «¡Abba, Padre!». Romanos 8.15b RV95

Concluimos pues que no debemos seguir la religión de nuestros padres por seguir meramente una religión, sino que debemos buscar a Dios y Él promete que lo encontraremos.  Si Él está en la fe que profesen nuestros padres, bien por todos, pero si no, deberemos seguirlo a Él, a pesar de que eso no le agrade a nuestros padres.

Saludos de su amigo el Biblioguero.

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