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martes, 30 de junio de 2020

Los libros apócrifos o Deuterocanónicos - video


Presento mi cuarto video, en el que hablo sobre los Deuterocanónicos, los cuales son libros incluidos posteriormente en el Canon de la Iglesia Católica pero considerados apócrifos por los judíos y las iglesias protestantes, y cuya historia sobre su exclusión e inclusión es muy interesante.

Espero tener el gusto de que me escuchen.

Los saluda su amigo el Biblioguero.

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domingo, 16 de octubre de 2011

El destino de los no creyentes


¿Qué destino se les depara a los no creyentes, a los que no quieren reconocer su necesidad de aceptar la salvación que Dios nos ofrece por medio de Cristo?  Ésta es una pregunta que muchos formulan antes de aceptar a Cristo como su Señor y Salvador, a veces como una inquietud legítima, a veces como sólo una excusa.  En la página de El Plan de Salvación de este 'blog' expongo el porqué de esta necesidad de salvación y cómo tiene Dios previsto satisfacerla, por lo que recomiendo altamente que la lea el que no tenga claro esto, pero ahora abundaré más sobre el tema de esta entrada.

En mi caso, la última duda que tuve antes de tomar una decisión por Cristo, concernía a qué pasaría con la gente "buena" que no quisiera reconocerlo.  Mi amigo y pastor Mario de los Rios me citó:  Como está escrito: «No hay justo, ni aun uno; Romanos 3.10 RV95  Entendí pues, que todos en todo el mundo, sin excepción, necesitamos ser justificados por Cristo; que no hay nadie "bueno" por sí mismo (sobre esto hablo más a fondo en la página anteriormente referida).  Ya no tuve otra duda que me estorbara para tomar esa decisión, aunque al final, sé que la tomé gracias a Dios, porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. Efesios 2.8 RV95  ¿Qué pasa pues con los que no acepten esto?

El universo de los no creyentes


¿De quiénes estamos hablando?  Para empezar, sólo un tercio de la población se identifica como cristiana, por lo que la gran mayoría profesa otras religiones, desde algunas muy cercanas como el Judaísmo (una pequeñísima fracción), otras no tanto como el Islam (cerca de un cuarto de la población mundial), religiones orientales como el Hinduismo y el Budismo (poco más de otro cuarto), y hasta los que no se identifican con ninguna religión, son agnósticos o incluso ateos (cerca de un 15%).  Así pues, tenemos un universo bastante amplio.

Como si eso no fuera suficiente, dentro del Cristianismo hay diferencias doctrinales muy grandes entre los católicos, los ortodoxos y los protestantes, por mencionar los grandes grupos más significativos; de manera que no todos dentro del cristianismo se consideran salvos unos a otros.  Agreguemos a esto que mucha gente sólo se denomina de esa fe por mera tradición familiar y cultural, pero que en el fondo ni la practica, ni la cree, ni le interesa.  Y para terminar, dentro de los cristianos del protestantismo, todavía podríamos agregar las diferencias doctrinales que hay entre los calvinistas, los arminianos, los carismáticos, etc., entre los cuales se llega a cuestionar quien sea salvo o no.

Así pues, dependiendo de diferentes puntos de vista, el universo de los salvos puede ser muy reducido, lo cual concuerda con lo que nos dice la Biblia.  ... pues muchos son llamados, pero pocos escogidos». Mateo 22.14 RV95   »Entrad por la puerta angosta, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; pero angosta es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. Mateo 7.13-14 RV95  Esto contradice la creencia llamada "universalismo" que sostiene que todos nos iremos al cielo, la cual puede ser muy deseable pero no es justa y ciertamente no es bíblica.

Alternativas presentadas

¿Significa esto que toda esa gente se irá al infierno a sufrir eternamente?  Según lo que muchos consideran la ortodoxia, la respuesta es sí.  ¿Sería justo que quien no tuvo oportunidad de que se le presentara el Evangelio para tomar una decisión por Cristo se le deparara ese destino?  O como se plantea la pregunta típica:  ¿Qué pasa con los que viven en algún lugar remoto y olvidado del planeta?  De nuevo, la respuesta según lo que se argumenta como ortodoxo es que irán al infierno porque así está dispuesto en los planes de Dios.  Después de todo sabemos que Jesús le dijo: —Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. Juan 14.6 RV95  Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Hechos 4.12 RV95  El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Marcos 16.16 RV95

Ante eso, se han presentado varias alternativas.  Las más representativas son las siguientes:
  • No hay vida eterna.  Esto lo creen muchos agnósticos y ateos.  Si creemos en lo que dice la Biblia, no hay cabida para esta alternativa.
  • El universalismo, del cual ya hablamos.
  • El evangelismo 'post-mortem' que propone que los muertos que no hayan tenido su oportunidad en vida para tomar una decisión por el Evangelio la tendrán después de la muerte.  Esto no está bien soportado y ha sido muy poco aceptado.
  • El aniquilacionismo, el cual afirma que los condenados no sufrirán eternamente sino que simplemente cesarán de existir.  Tampoco es justo ni bíblico.  Sobre esto hablo al final de mi entrada El Plan de Salvación - ¿Pero de qué?
Respecto al infierno, la información que nos proporciona la Biblia es que sí existe y que es un lugar de sufrimiento, allí será el lloro y el crujir de dientes. Mateo 13.42b RV60  ... y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Apocalipsis 20.12b RV60  Por lo que el castigo será proporcional según sus obras.  Y, después de todo, no tiene por que ser eterno, pues se nos dice que temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. Mateo 10.28b RV60  Y que a los condenados se les depara una "muerte segunda" (cf. Apocalipsis 21.8 RV60).

Lo que nos dice Romanos 2.12-16

OK, pero, ¿será ese el destino de todos los no creyentes?  La Biblia nos presenta el Evangelio, el cual que son las buenas nuevas de vida eterna que podemos tener a través de la redención de nuestros pecados por Cristo, de manera que no habla de otra opción.  El único pasaje que trasluce algo sobre otra posible opción es el siguiente:  Todos los que sin la Ley han pecado, sin la Ley también perecerán; y todos los que bajo la Ley han pecado, por la Ley serán juzgados, pues no son los oidores de la Ley los justos ante Dios, sino que los que obedecen la Ley serán justificados. Cuando los gentiles que no tienen la Ley hacen por naturaleza lo que es de la Ley, estos, aunque no tengan la Ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la Ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia y acusándolos o defendiéndolos sus razonamientos en el día en que Dios juzgará por medio de Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio. Romanos 2.12-16 RV95  En otras palabras:  Quienes han pecado sin estar bajo la ley, perecerán sin necesidad de recurrir a la ley; y quienes hayan pecado estando bajo la ley, por ella serán juzgados. Porque no basta escuchar la ley para que Dios nos restablezca en su amistad; es necesario cumplirla. Y es que si los paganos, que no tienen ley, actúan de acuerdo con ella movidos de la natural inclinación, aunque parezca que no tienen ley, ellos mismos son su propia ley. La llevan escrita en el corazón, como lo demuestra el testimonio de su conciencia y sus propios pensamientos, que unas veces los acusan y otras los defienden. Esto es lo que se manifestará el día en que, conforme al mensaje que yo anuncio, juzgue Dios por medio de Jesucristo lo que los seres humanos mantienen oculto. Romanos 2.12-16 BLPH  ¿Querría esto decir que Dios considerará salvar a un no creyente?  Es una pregunta muy espinosa pues si fuera un claro sí, podría ser excusa para no cumplir con la gran comisión que Cristo nos encomendó:  Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Mateo 19-20a RV95  Y Él sabía que «La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros —les dijo a sus discípulos—. Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo.» Mateo 9.37-38 NVI

Por lo menos podemos tener cierto lo siguiente:  Eso no vale para nosotros y tú lector que sabemos del Evangelio.  Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada. Hebreos 6.4-8 RV60  Así que no podemos excusarnos en lo que pasará con los demás.

Mi respuesta

Déjenme compartirles mi forma personal de resolver el dilema de esta entrada, procurando apoyarme siempre en su Palabra.

Yo tengo plena confianza en la perfección de Dios, entendiendo eso como un amor perfecto, una justicia perfecta y una misericordia perfecta.  ... como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. Mateo 5.48b RV95  ... para que comprobéis cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. Romanos 12.2b RV95

Creo que es ridículo y absurdo pretender juzgar o cuestionar a Dios desde nuestra humana pequeñez.  ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. Job 38.4 RV95  ¿Es sabiduría contender con el Omnipotente? El que disputa con Dios, responda a esto. Job 40.2 RV95

Tengo esperanza en lo que dice la Biblia.  Él es justo.  Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? Génesis 18.25 RV95  Él es soberano y actúa como Él dispone.  ... pues a Moisés dice: «Tendré misericordia del que yo tenga misericordia y me compadeceré del que yo me compadezca». Romanos 9.15 RV95  Veremos gente de todo el mundo que estarán con Él en su reino.  Vendrán gentes del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios. Lucas 13.29 RV95

Así pues no me preocuparé que Dios sea injusto, confiaré plenamente en su voluntad "agradable y perfecta" (cf. Romanos 12.2 RV95), y me ocuparé de esparcir sus buenas nuevas.

Los invita a que hagan lo mismo su amigo el Biblioguero.

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domingo, 25 de septiembre de 2011

¿Porqué caemos en la trampa del mono?


Hoy fui a una predicación donde conocí la trampa del mono y me pareció una ilustración extraordinaria de porqué estamos atrapados en situaciones absurdas en nuestras vidas.

Resulta que es una forma con la que se puede capturar un mono, colocando algún alimento que le atraiga, el cual puede ser una banana aunque suene demasiado típico, en un contenedor (botella, frasco, caja, etc.) en el que el mono pueda introducir su mano y lo pueda agarrar; una vez agarrando el alimento cerrando su mano, ya no puede sacarla del contenedor.  ¿Qué pasa?, que el mono se aferra al alimento y se rehusa a soltarlo porque le parece que ya tiene algo demasiado atractivo que no quiere perder.  Al no soltar el alimento no puede sacar su mano porque al estar cerrada, la forma de ésta se hace demasiado voluminosa para sacarla del orificio.  Si tan sólo soltara el alimento, podría sacar su mano abierta tan fácilmente como la metió, pero al no hacerlo, le da el tiempo suficiente a su captor para hacer con él lo que quiera e incluso matarlo.

¿Suena muy tonto, no?  Podemos preguntarnos o admirarnos de cómo puede ser un mono tan obtuso para quedar atrapado de una forma tan boba.  Bueno, después de todo, podemos recordar que se trata de un animal (aunque hay de monos a monos y se les pueda adiestrar a ser más inteligentes).  Pero si nos ponemos a pensar que lo mismo puede pasar con nosotros, ya no seríamos tan despreciativos con los monos.


OK, ¿cómo puede pasar eso con nosotros?  Bueno, no estamos hablando de atrapar a algún individuo con una banana en una botella, ¿pero qué tal con un fruto prohibido?  La trampa consiste en presentarnos algo atractivo pero no de una forma dispuesta por Dios para tomarlo, sino de una forma aparentemente más sencilla, y que una vez tomándolo nos parece una tontería dejarlo ir, nos aferramos a eso y nos deja en manos del cazador. ... escápate como una gacela de manos del cazador, como un ave de manos del que tiende trampas. Proverbios 6.5 RV95  Vayamos por partes.


Dios dispuso el mundo para que todos tuviéramos la provisión suficiente para nuestras necesidades. En la casa del justo hay gran provisión, Proverbios 15.6b RV95  ¿Pero no somos un mundo de justos verdad? En el campo del pobre hay abundante comida, pero ésta se pierde donde hay injusticia. Proverbios 13.23 NVI  Es por eso que hay tanta escasez para tantos en este mundo, cuyos recursos se han manejado con tanta avaricia, corrupción, estupidez, etc., que ya no hay la provisión que debería haber.  Sin embargo, si ... El Señor es mi pastor, nada me falta; Salmo 23.1 NVI 



Pero ... Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; Isaías 53.6 RV95   Pues se le dice a Dios: “Apártate porque no queremos conocer tus caminos. Job 21.14b RV95  Y así, le hacemos el juego a Satán, el diablo, quien desde el principio nos tendió una trampa (ver entrada ¿Cuál fue el famoso pecado original?), y busca mantenernos atrapados en ella, por lo que en la Biblia dice a los atrapados que hay que ... conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él. 2a Timoteo 2.25c-26 RV95   ... y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Juan 8.32 RV95  Este lazo consiste en todo lo que nos aleja de Dios.  Por tanto, hagan morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y avaricia, la cual es idolatría. Colosenses 3.5 NVI  No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él, porque nada de lo que hay en el mundo —los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 1a Juan 2.15-17 RV95


A los que no quieren "abrir el puño dentro del frasco" Jesús les respondió: —De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado, esclavo es del pecado. Juan 8.34 RV95  Por ejemplo, a los que se afanan por el dinero, la Biblia les dice:  Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho o coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia. Eclesiastés 5.12 RV95  En otras palabras, está atrapado.  Pero Dios nos quiere como hijos, no como esclavos, y nos quiere decir:  Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo. Gálatas 4.7 RV95  "Abramos la mano dentro del frasco", no caigamos en la trampa del mono, que para nosotros es la del diablo, y permitamos que el Señor nos bendiga como a sus hijos, conociendo El Plan de Salvación que Dios tiene para nuestras vidas.

Seamos libres.  Su amigo el Biblioguero.

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domingo, 21 de agosto de 2011

El Plan de Salvación - Porqué Jesús es el Salvador


En la entrada pasada (El Plan de Salvación - ¿Pero de qué?), empezamos a revisar el plan que Dios tiene para nosotros.  Empezamos con el punto 1 - Dios nos ama y quiere lo mejor para nosotros, y desarrollamos con alguna amplitud el punto 2 - El pecado nos separa de Dios.

¿Qué concluiremos? ... si no fuera por la ley, no me habría dado cuenta de lo que es el pecado. Por ejemplo, nunca habría sabido yo lo que es codiciar si la ley no hubiera dicho: «No codicies.» Pero el pecado, aprovechando la oportunidad que le proporcionó el mandamiento, despertó en mí toda clase de codicia ... porque el pecado se aprovechó del mandamiento, me engañó, y por medio de él me mató. Romanos 7.7-11 NVI  Vimos en la entrada pasada nuestra incapacidad para obedecer los mandamientos de Dios.  Satán, con su estrategia de mentiras (ver entrada ¿Cuál fue el famoso Pecado original?), nos hace ver las cosas diferentes de como Dios quiere que las veamos.  Por ejemplo, en lugar de apreciar cuántas cosas nos ha concedido Dios, codiciamos lo que no tenemos creándonos tontas necesidades.

... yo soy meramente humano, y estoy vendido como esclavo al pecado. No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco. Ahora bien, si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo en que la ley es buena; pero, en ese caso, ya no soy yo quien lo lleva a cabo sino el pecado que habita en mí. Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo. De hecho, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Y si hago lo que no quiero, ya no soy yo quien lo hace sino el pecado que habita en mí. Romanos 7.14-20 NVI  Nuestra naturaleza tiene esa inclinación irresistible al pecado, porque tal como Adán y Eva lo hicieron, queremos prescindir de Dios y depender de nuestra propia suficiencia.  Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles. Salmos 127.1a NVI  Así que descubro esta ley: que cuando quiero hacer el bien, me acompaña el mal. Porque en lo íntimo de mi ser me deleito en la ley de Dios; pero me doy cuenta de que en los miembros de mi cuerpo hay otra ley, que es la ley del pecado. Esta ley lucha contra la ley de mi mente, y me tiene cautivo. ¡Soy un pobre miserable! ¿Quién me librará de este cuerpo mortal? Romanos 7.21-24 NVI

3. Cambiar de mentalidad


El título de este punto puede ser desconcertante, viene del griego μετάνοια - 'metanoia' cuya traducción literal es "cambio de mente" y en la Biblia es "arrepentimiento".  Esto quiere decir que una vez reconociendo nuestra situación de pecado ante Dios, no sólo sentimos mero remordimiento que es un sentimiento de pena y vergüenza, sino que quisiéramos ser diferentes de manera de no ser cómo hemos sido, no continuar pensando y actuando igual.  ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y generosidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? Romanos 2.4 RV95

Estando convencidos de nuestro pecado y reconociendo nuestra necesidad del perdón de Dios, lo lógico es que estemos sujetos a las condiciones de quien nos debe otorgar tal perdón.  Sería absurdo que fuéramos nosotros quienes pusiéramos las condiciones.

Tenemos pues a Dios que nos ama pero que en su justicia no puede darnos cabida con Él en su reino, y que nosotros no tenemos la capacidad de pagar por nuestros pecados porque en nuestra naturaleza humana estamos esclavizados a ellos.  Pero Dios también es misericordioso y provee:

4. El Salvador


Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. 1a Juan 4.14 RV95

El nombre Jesús viene del hebreo יְהוֹשֻׁעַ - Joshua, que significa Yahweh libera, rescata o salva.  Cristo es un título que viene del griego Χριστός - 'Khristós', que a su vez es una trasliteración del hebreo מָשִׁיחַ - 'Mashiach', Mesías, que finalmente significa "El Ungido".  Ungir es vertir y untar algún aceite o perfume especial para consagrar o dedicar solemnemente a alguien o a algo; en la Biblia era el acto culminante para que los sacerdotes y reyes asumieran sus cargos.

Jesucristo es El Dios Salvador y a su vez consagrado por Dios Padre.  Es Dios encarnado.  En el principio era el Verbo, el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios. Juan 1.1 RV95  Esto es muy importante entenderlo, Jesús es Dios hecho hombre.  El Padre y yo uno somos. Juan 10.30 RV95  Y Él y Dios son lo mismo.  Jesús es, por supuesto, un personaje histórico de quien dan testimonio no sólo los evangelios que son documentos completamente dignos de fe, sino de diversos historiadores romanos y judíos.

Poco después de Cristo, los gnósticos decían que Jesús había sido Dios pero no hombre.  Ahora, muchos creen que fue un gran hombre iluminado pero que no era Dios y que tampoco dijo serlo.  Pero tanto en los evangelios como en las cartas que conforman el Nuevo Testamento está clara su condición divina por lo que dijo, por lo que hizo, por lo que se profetizó de Él y cumplió, por como lo trataron, etc.  Considerando sólo lo que dijo e hizo, sino era Dios, sólo queda que fuera un charlatán o un loco.  Y precisamente por eso, la opción válida es que era Dios. —Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis? Le respondieron los judíos, diciendo: —Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia, porque tú, siendo hombre, te haces Dios. Jesús les respondió: —¿No está escrito en vuestra Ley: “Yo dije, dioses sois”? Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada), ¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: “Tú blasfemas”, porque dije: “Hijo de Dios soy”? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí y yo en el Padre. Juan 10.32-38 RV95

Habiendo establecido las credenciales de Jesús, veamos a qué vino.

Vino a darnos el regalo de la salvación.  Es un regalo porque ya vimos que está fuera de nuestro alcance por lo que no es una retribución de nuestros méritos.  Ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre siendo rico, para que vosotros con su pobreza fuerais enriquecidos. 2a Corintios 8.9 RV95  ... porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No por obras, para que nadie se gloríe, Efesios 2.8-9 RV95  Dios Padre nos regala la fe en Jesús como Salvador.  Él nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos, 2a Timoteo 1.9 RV95  Dios en sus propósitos quiere que todos seamos salvos.  »De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. Juan 3.16 RV95  Mas a todos los que lo recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. Juan 1.12 RV95

Así pues, Dios Padre quiere que habiendo admitido nuestro pecado y los consecuentes alejamiento y separación de Dios, entendamos nuestra necesidad de restablecer nuestra relación con Él, conformarnos a su voluntad teniendo claro que esto sólo puede ser en sus términos, y teniendo el corazón dispuesto, aceptar el regalo de salvación que nos da a través de su Hijo Jesucristo y reconocerlo como nuestro Salvador y el Señor de nuestras vidas.


¿Cómo es que Jesús nos regala la salvación?  ... fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. Romanos 5.10 RV95  Habíamos visto que "la paga del pecado es muerte" (Romanos 6.23 RV95).  Dios estableció a Jesús como el único sustituto que podía ser capaz de pagar nuestras deudas.  Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros seamos justicia de Dios en él. 2a Corintios 5.21 RV95  Jesús, como el único hombre perfecto que ha caminado en la Tierra, fue condenado injustamente a sufrir humillaciones y dolorosísimos tormentos como ser flagelado y ser coronado con espinas, pero sobre todo a morir en la muerte más cruel e ignominiosa que era ser clavado en una cruz.  Pero Jesús no fue un mero mártir.  Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. Hebreos 2.14 RV95  Sabemos que Él, como Dios, venció a la muerte, que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras 1a Corintios 15.4 RV95


La idea es que en nosotros también muere el pecado y nos renovamos con Él.  Si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado, porque, el que ha muerto ha sido justificado del pecado. Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él, y sabemos que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. En cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; pero en cuanto vive, para Dios vive. Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. Romanos 6.5-11 RV95

5. El Espíritu Santo


¿Cómo ocurre esto?  ... por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo (Tito 3.5 RV95).  De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas. 2a Corintios 5.17 RV95  ... porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2a Timoteo 1.7 RV95  Al recibir a Jesús como Señor y Salvador, recibimos al Espíritu Santo, quien es la tercera persona de la Trinidad.  Él es Dios en nosotros, que nos da la capacidad de conocer y conformarnos a la voluntad de Dios.  Es una presencia que si realmente la recibimos nunca la podremos perder, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención Efesios 4.30b RV95, pues la salvación que costó tanto con la sangre de Cristo, no es algo que podamos perder.  Pero sí es un fundamento sobre el cual debemos sobreedificar.  Nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Si alguien edifica sobre este fundamento con oro, plata y piedras preciosas, o con madera, heno y hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta, porque el día la pondrá al descubierto, pues por el fuego será revelada. La obra de cada uno, sea la que sea, el fuego la probará. Si permanece la obra de alguno que sobreedificó, él recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quema, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego. 1a Corintios 3.11-15 RV95

Y esa sobre-edificación la hace el mismo Espíritu Santo, en la medida en la que lo dejemos trabajar en nuestras vidas.  Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa. Porque ésta desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren. Pero si los guía el Espíritu, no están bajo la ley. Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos. Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu. No dejemos que la vanidad nos lleve a irritarnos y a envidiarnos unos a otros. Gálatas 5.16-26 NVI  Equipados ahora con su Espíritu debemos dejar que Él prevalezca.  Nótese que esto es muy diferente a la cultura humana egocentrista y que prefiere prescindir de Dios.

Finalmente, la vida cristiana debe ser de constante crecimiento en nuestra relación con Dios, el cual se da a través de:  1) La oración, que es la comunicación que tenemos con Él, con la cual lo debemos alabar, agradecerle, confesarle nuestros pecados y solicitarle peticiones según el modelo que nos presentó en el "Padre Nuestro" (cf. Mateo 6.7-13).  2) Leer nuestras Biblias. Más bien, crezcan en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. 2a Pedro 3.18a NVI  3) ... no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Hebreos 10.25 RV95  Ciertamente hay que saber dónde, siendo lo importante no querer hacerlo solo pues Dios no lo quiere así.  Leyendo nuestras Biblias y pidiéndole a Dios ayuda sobre eso, podremos encontrar una iglesia acorde a su voluntad.

¿Qué hacer?


Tener un corazón dispuesto.  Por supuesto podemos tener muchas dudas sobre las que encontraremos respuestas con nuestro estudio de la Biblia, aunque no las hallaremos todas.  »Las cosas secretas pertenecen a Jehová, nuestro Dios, Deuteronomio 29.29a RV95  Pero sin eso, no hay nada que podamos hacer.  Si lo tenemos, sugiero que oremos de la siguiente manera:

    Señor Dios Padre, creador de todo lo que existe, alabado sea por siempre tu nombre.  Sé que tengo muchas cosas que agradecerte y que me amas y quieres lo mejor para mi vida.  Pero reconozco que en mi vida he pecado contra muchas personas, lejanas y cercanas, contra mi mismo, pero sobre todo, contra ti.  Entiendo que esto me aleja de ti y no me permite tener parte contigo en tu reino.  Me arrepiento de mis pecados y te pido que salves y cambies mi vida.  Por ello acepto el precioso regalo que me ofreces a través de la muerte y resurrección de tu Hijo Jesucristo, a quien acepto como Salvador y Señor de mi vida.  Amén.

La oración anterior es un mero modelo que puede variar según cada uno.  Lo importante son las partes que tiene.  Si la decimos con convicción, Dios se agradará de que nos conformemos a su voluntad, y precisamente conforme a ésta, es que nos adoptará como sus hijos.  Por su amor, nos predestinó para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, Efesios 1.5 RV95

Los invito a que no demoren su decisión.  Reflexionen en el reto que Jesús les presentó a los judíos que no querían creer en él.  El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mi propia cuenta. Juan 7.17 RV95

Los saluda el Biblioguero.

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domingo, 7 de agosto de 2011

El Plan de Salvación - ¿Pero de qué?


En diversas entradas he invitado a mis lectores a que conozcan sus Biblias, que las lean en serio, y que reflexionen sobre lo que leyeron para que, como objetivo último, lo vivan.  Para los que nunca lo han hecho, les sugiero que lean mi entrada:  Recomendaciones para empezar a leer la Biblia.

En mis entradas de este 'blog' he mencionado que la Biblia es un medio de comunicación de Dios con nosotros, y debo agregar y enfatizar que uno fundamental.  En la Biblia se relata la relación de la humanidad con Dios, cómo empezó y se rompió (ver mi entrada:  ¿Cuál fue el famoso Pecado Original?), pero sobre todo, nos habla sobre su propósito de restaurar esa relación para vivir eternamente y plenamente con Él.

Así pues, este 'blog' no puede estar completo sin hablar sobre el plan para eso, muy conocido como Plan de Salvación, sobre el cual gira esta fe que profesamos y que llamamos Cristianismo, y cuyo fundamento está en esa Biblia a la que invito a leer.

El PLAN DE SALVACIÓN

El Plan de Salvación es una forma popular de explicar nuestra fe pero no está expuesto tal cual en la Biblia; sin embargo, debe estar plenamente basado en ella pues esto es imprescindible para la exposición de cualquier doctrina, y aún más para ésta que es la más importante.  Así pues, veamos este plan expuesto bíblicamente describiéndolo en los siguientes puntos:

1. Dios nos ama y quiere lo mejor para nosotros


Nosotros fuimos la culminación de su creación en el mundo haciéndonos a su imagen y semejanza (cf. Génesis 1.26).  Creó un mundo en el que tuvimos todo lo que necesitábamos en abundancia y que era "bueno en gran manera" (cf. Génesis 1.31 RV60, ver entradas Creación o Evolución - Parte 1 y Creación o Evolución - Parte 3).  Aún ahora, a pesar del daño que le hemos hecho al planeta, continúa impresionándonos por su riqueza y belleza.  Él quiere lo mejor para nosotros.  Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Jeremías 29.11 NVI  Pero entenderemos mucho más sobre este gran amor de Dios por nosotros en el punto 3 (ver siguiente entrada).

2. El pecado nos separa de Dios


Repasemos el significado de la palabra "pecado" en el griego original del Nuevo Testamento, αμαρτια - 'jamartia', que significa "errar el blanco", entendiendo esto como hacer cualquier cosa menos lo correcto.  En otras palabras, hacer cualquier otra cosa que no sea la voluntad de Dios, que viene a ser "el blanco".  Hay veces que podemos estar cerca del "blanco", ¡pero hay muchas veces que no le damos ni al tablero!

Hablando de pecado, empecemos por cómo cumplimos los principales mandamientos. —"Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente" —le respondió Jesús—. Éste es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a éste: "Ama a tu prójimo como a ti mismo." De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas. Mateo 22.37-40 NVI  Veremos que es claro que dejados en nuestra condición humana estos mandamientos son imposibles de cumplir.

A quien amamos la mayor parte del tiempo como Dios demanda es a nosotros mismos; somos por naturaleza egoístas.  Si nos guiáramos por las letras de muchas canciones románticas, podríamos decir que tal amor lo dedicamos a quienes estemos enamorados, pero la realidad es que en la gran mayoría de las veces en el fondo se trataría de obsesiones sobre personas porque satisfacen nuestras pasiones o necesidades emocionales, no del amor superior, como lo veremos adelante (por algo las relaciones son tan vulnerables y ahora más que nunca).


Respecto a amar al prójimo como a nosotros mismos, es completamente absurdo que lo podamos hacer.  Aclaro que en griego la palabra castellana "amar" tiene 3 equivalentes:  'Eros' que es un amor que viene de los sentidos, estético, sensual o erótico, lo aplicamos a lo que nos gusta; 'fileo' que viene de las emociones, lo aplicamos a los amigos, a la familia o a los hijos; 'agapao' que es el tipo superior, el de sincero interés, el que quiere lo mejor para los demás, incluso para los que no nos gusten o simpaticen, el que podríamos tener aún por los enemigos (cf. Mateo 5.44).  Aclaremos también que "prójimo" se refiere a "el próximo", o sea, prácticamente cualquiera.  Partiendo de este amor, es evidente que podemos ser capaces de tener cierto interés, mayor o menor, por algunas personas cercanas o incluso a la gente en general, pero el grado de hacer equivalente y extensivo el interés que tenemos por nosotros mismos a los demás está completamente fuera de órbita para nosotros.  Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 1a Juan 4.20 RV60

Si continuáramos con los demás mandamientos, como no robar, no mentir, no codiciar, no matar, etc. (cf. Éxodo 20.12-17), volvemos a darnos cuenta de nuestro pecado.  En el llamado Sermón del Monte, Jesús establece un estándar aún mas alto para el cumplimiento de tales mandamientos.  Ustedes han oído que se dijo: "No cometas adulterio." Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón. Mateo 5.27-28 NVI  Y es que tenemos mucho pecado en nuestro corazón que no llegamos a ejecutar solo por falta de oportunidad.  Por ejemplo, sin duda abundan quienes teniendo la seguridad de no meterse en ningún tipo de problema (criminal, de infidelidad, etc.), tendría relaciones sexuales con quien les excitara, algunos incluso violentamente.  Lo mismo podría aplicarse a robar.  En cuanto a matar, podemos hacerlo sin llegar a cometer un homicidio, simplemente destruyendo su reputación ante otras personas (cf. Mateo 5.21-22), ya sea con toda la mala fe, o con un simple chisme.  Así también la lengua es un miembro muy pequeño del cuerpo, pero hace alarde de grandes hazañas. ¡Imagínense qué gran bosque se incendia con tan pequeña chispa! Santiago 3.5 NVI

Así pues, en nuestras vidas cometemos un sinnúmero de pecados contra un montón de gente que ni sabemos quien es, contra las personas cercanas a nosotros, incluso contra nosotros mismos, pero sobre todo contra Dios.  El resultado individual, cada uno lo sabemos en nuestras respectivas vidas.  El resultado global es el de un mundo que a pesar de sus portentosos avances científicos y tecnológicos, se deteriora a pasos agigantados económica, ecológica y, más que nada, moralmente.


"OK, OK, podemos decir, por supuesto que he pecado en mi vida, pero no soy ni un asesino ni un narcotraficante, ni un terrorista, ni nada por el estilo, en realidad no soy tan malo".  Pero la realidad es que podemos ser muy consecuentes con nosotros mismos.  A cada uno le parece correcto su proceder, pero el Señor juzga los motivos. Proverbios 16.2 NVI  Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, Hebreos 9.27 RV60  También Enoc, el séptimo patriarca a partir de Adán, profetizó acerca de ellos: «Miren, el Señor viene con millares y millares de sus ángeles para someter a juicio a todos y para reprender a todos los pecadores impíos por todas las malas obras que han cometido, y por todas las injurias que han proferido contra él.» Judas 14-15 NVI


Podemos creer que nuestras buenas obras nos alcanzarán para nivelar las malas.  Hay quienes se creen muy puros, pero no se han purificado de su impureza. Proverbios 30.12 NVI  Él les dijo: «Ustedes se hacen los buenos ante la gente, pero Dios conoce sus corazones. Dense cuenta de que aquello que la gente tiene en gran estima es detestable delante de Dios. Lucas 16.15 NVI  Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3.15-16 RV60  Además, nadie estamos exentos.  Como está escrito: No hay justo, ni aún uno; Romanos 3.10 RV60  ... por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, Romanos 3.23 RV60  Pues "Ninguno hay bueno sino uno: Dios." Mateo 19.7b RV60

¿Acaso esto es increíble en un mundo en el que se valora más a la gente por lo que tiene o como se ve; que la mayor parte del tiempo sólo vemos por nosotros, aún implicando eso pasar por encima de los demás; que desde niños nos fascina la violencia y la muerte; que nuestras máximas aspiraciones tienden al materialismo y que, sobre todo, Dios está mayormente ausente de nuestras vidas?

Dios odia al pecado.  Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad según la verdad y lo conducente a la paz en vuestras puertas. Y ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso; porque todas estas son cosas que aborrezco, dice Jehová. Zacarías 8.16-17 RV60  Y "la paga del pecado es muerte" (Romanos 6.23, RV60).  De esta manera, no podemos tener parte con Él en la vida eterna que nos ofrece.  ¿Cuál sería entonces nuestro lugar?


Podemos disertar sobre el infierno, el cual es un tema muy escabroso, pero por ahora, prefiero hacerlo muy poco.  Por un lado tenemos la imagen del fuego y el sufrimiento:  ... y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Mateo 13.42 RV60  Por otro lado tenemos que el castigo será proporcional, tal como esperaríamos de la perfecta justicia de Dios:  ... Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Apocalipsis 20.12 RV60  Y que este no es eterno:  Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. Mateo 10.28 RV60

Hay quienes creen que el castigo en el infierno es eterno pero, además de que esto se antoja demasiado desproporcionado, se nos dice muy claramente que "la paga del pecado es muerte" (Romanos 6.23 RV95), lo que significa que el resultado final es la mencionada destrucción del alma y el cuerpo (cf. Mateo 10.28 RV60), la cual es la "muerte segunda" (cf. Apocalipsis 21.8 RV60).  En el otro extremo, también hay los que no creen en un castigo eterno, ya sea pensando que Dios perdona todo a todos, o que simplemente cesamos de existir al morir, después de hacer y deshacer como se nos pegue en gana durante nuestras vidas, lo cual es contrario a lo que encontramos en la Biblia y que tampoco suena muy justo, ¿o sí?  Así pues, en todo caso es claro que la perspectiva no es nada buena.  Más bien, es tremendamente mala.

Podemos reaccionar como a quienes les predicó Pedro.  Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Hechos 2.37 RV60  Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón; Hechos 8.22 RV60

El camino comienza por ahí y podemos superar el "quizás" y tener plena certidumbre.  Por ahora amigos, por favor disculpen el suspenso y para no alargar más esta entrada, los espero en la próxima.

Los saluda como siempre su amigo el Biblioguero.

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