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viernes, 19 de febrero de 2021

¿Debemos seguir la religión de nuestros padres? - video

 

Esta es una pregunta que muchas personas no se la plantean aunque pueden tener tener una respuesta inconsciente y que vale la pena detenerse a responderla.   Veamos qué respuestas usuales podemos encontrar, si nos identificamos con alguna y, como es costumbre, ver también qué dice la Biblia al respecto.

También puedes leer sobre esto en la entrada del mismo nombre.

Los saluda su amigo el Biblioguero.

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sábado, 7 de octubre de 2017

Qué dice la Biblia sobre juzgar - Parte 2


En la entrada anterior acerca de lo (Qué dice la Biblia sobre juzgar - Parte 1), revisamos el enfoque más conocido y aceptado que nos dice que debemos abstenernos de juzgar a los demás; lo cual, de sobra conocido, está más que bien fundamentado en la Biblia.  Sin embargo, como también lo mencionamos en esa entrada, tal enfoque "puede llevarse demasiado lejos con fines equivocados".

Además, veíamos que "la vida cotidiana nos lleva a que, en el trato con múltiples personas, debamos evaluar con quién tratamos, con quién tratan personas que nos importan (familia, amigos, gente de trabajo, etc.), formarnos opiniones de ellas y, si es necesario, comunicarlas."  En otras palabras, nos vemos obligados a hacer y a emitir juicios, esto es, a juzgar.

Al estudiar la Biblia, encontraremos que trata un mismo tema en varias partes en ella, por lo que no conviene limitarse a uno o unos cuantos pasajes, pues eso nos da a menudo una visión incompleta de lo que ella nos dice.  Así que terminemos de ver qué dice la Biblia sobre juzgar para tener un panorama completo.

Juzguemos para AYUDAR

Para empezar, volvamos con el pasaje de Mateo 7 que revisamos en la entrada anterior y veamos cómo termina, pues omití a propósito esa parte.  ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. Mateo 7.5 RVC  Vemos que si no nos auto-examinamos primero podemos ser unos ciegos e hipócritas que pretendiéramos ser capaces de ayudar a alguien cuando nosotros mismos pudiéramos necesitar aún más ayuda.  AYUDAR es un propósito válido para opinar sobre alguien y decírselo, lo cual no implica que lo estemos atacando, humillando o criticando (por supuesto, estamos hablando de una intención genuina y no hipócrita; y siempre será importante tener la dirección de Dios para que esto sea realmente así).  Dicho eso, volviendo a esta parábola, si viéramos que no tenemos una "viga" en nuestro ojo, el pasaje dice que podremos proceder a ayudar a otro a sacar la "paja" del suyo.  ¿Cómo?  Pues siguiendo el contexto del pasaje, juzgando; en otras palabras, evaluando, discerniendo, opinando, y al final, aconsejando o actuando en consecuencia para AYUDAR.

Sin embargo, incluso con la mejor de las intenciones, puede haber "ayuda" que realmente no lo sea.  ¡Qué bueno que queramos ayudar ...

... pero no caigamos en CHISMES!



Me gustó mucho una definición sobre chisme que nos ayudará mucho para tener en cuenta cuando sea necesario emitir juicios.  Si consideramos que lo más criticable no es tanto que nos formemos juicios, sino emitirlos; pues mientras éstos permanezcan en nuestras cabezas, por lo menos nuestros juicios no corren el riesgo de ser tan dañinos o ser criticados.  Así que revisemos esta definición:

Chisme
= Comunicación a quienes son ajenos a un problema o a su solución

Se dice de chisme que es esparcir mentiras, y lo es; pero según esta definición también puede ser comunicar cosas que sean ciertas, pues si no se hace a quienes REALMENTE tengan un involucramiento con el asunto del que hablemos, estamos siendo chismosos.  Siempre tengamos en mente que ... Las palabras que decimos con nuestra lengua son como el fuego. Nuestra lengua tiene mucho poder para hacer el mal. Santiago 3.6a TLA

Juzguemos para EVITAR PROBLEMAS


Otra aplicación de auto-examinarnos puede ser para ayudarnos a nosotros mismos.  Es muy posible que nos encontremos en conflictos, incluso de índole legal, en los que creemos tener la razón; pero si aplicásemos con detenimiento el pasaje siguiente, podríamos encontrar que no la tenemos, o por lo menos, no en la medida que creemos.  »¿Por qué no juzgas por ti mismo lo que es justo? Si alguien te demanda y vas con él a presentarte a la autoridad, procura llegar a un acuerdo mientras aún estés a tiempo, para que no te lleve ante el juez; porque si no, el juez te entregará a los guardias, y los guardias te meterán en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que pagues el último centavo.» Lucas 12.57-59 DHH (énfasis mío)

Así que si hemos de juzgar por nosotros mismos lo que es justo, entonces ...

Juzguemos CON JUSTICIA
(no por las apariencias)

No juzguen por las apariencias; juzguen con justicia. Juan 7.24 NVI  ¿Cuántas veces nos ha pasado que vemos, oímos o nos enteramos de algo, e inmediatamente nos dejamos llevar por lo que esa primera impresión nos hizo sentir?  Podemos llenarnos de rabia, frustración, tristeza o, por el contrario, de alegría, simpatía o compasión.  Sin embargo, luego nos enteramos de más detalles y, para nuestra sorpresa, podemos cambiar completamente de opinión.  Incluso nosotros mismos podemos ser las víctimas u objetos de un juicio superficial.  Seamos como quien ... »No juzgará por las apariencias, ni se guiará por los rumores, pues su alegría será obedecer a Dios. Defenderá a los pobres y hará justicia a los indefensos. Isaías 11:3-4a TLA

¿Cómo hacerlo?


Ustedes juzgan según los criterios humanos. Yo no juzgo a nadie; pero si juzgo, mi juicio está de acuerdo con la verdad, porque no juzgo yo solo, sino que el Padre que me envió juzga conmigo. Juan 8.15-16 DHH  Jesús nos dice que si hemos de juzgar, lo hagamos de acuerdo con la verdad, la cual nos transmite en su Palabra (cf. Juan 17.17); no con criterios humanos, que son susceptibles de ser afectados por nuestro pecado, falta de sabiduría e ignorancia de circunstancias importantes.

LA CLAVE ES BUSCAR LA GUÍA DE DIOS, pues en algo en lo que Dios prefiere que no haga si no he de hacerlo bien, debo pensar que ... Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta; juzgo según Dios me indica. Por lo tanto, mi juicio es justo, porque llevo a cabo la voluntad del que me envió y no la mía. Juan 5.30 NTV  Y si así pensaba Nuestro Señor Jesús, con más razón lo debemos hacer nosotros para asegurar que nuestros juicios sean justos, haciéndolos según nos lo indica en su Palabra y así seguir su voluntad.

Conclusión:  Es absurdo nunca juzgar

Reiteramos la importancia de conocer más ampliamente la Biblia para entender lo que ésta nos dice desde diferentes ángulos.  Así que la próxima vez que alguien te diga que juzgar es malo y que no tienes derecho a opinar sobre la vida de nadie, recuerda muy bien cómo no debes hacerlo y la razón de ello; pero también cómo sí puedes y para qué.

Y para terminar, ¿porqué decíamos que no juzgar "puede llevarse demasiado lejos con fines equivocados"?  Porque ahora, en la cultura actual en que vivimos, con una filosofía relativista (ver entrada Relativismo espiritual o verdad absoluta) en la que se promueven formas de comportamiento perniciosas y pervertidas, para los individuos y la sociedad, se pretenden acallar las voces que evidencian eso con lo que dice la Biblia sobre no juzgar.  Por supuesto, esto se hace en forma hipócrita, pues casi todos los que esgrimen esa exhortación, ni conocen la Biblia ni les interesa seguir lo que dice.  ¡Por supuesto que podemos y debemos emitir nuestros juicios sobre eso!

¿No sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar asuntos tan pequeños? ¿No sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida? Si, pues, tenéis pleitos sobre asuntos de esta vida, ¿por qué ponéis, para juzgar, a los que son de menor estima en la iglesia? Para avergonzaros lo digo. Pues qué, ¿no hay entre vosotros ni uno solo que sea sabio para poder juzgar entre sus hermanos? 1a Corintios 6.2-5 RV95

Los saluda su amigo el Biblioguero.

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lunes, 5 de septiembre de 2011

¿Debemos seguir la religión de nuestros padres?


Esta es una pregunta que muchas personas no se la plantean aunque pueden tener tener una respuesta inconsciente y que vale la pena detenerse a responderla.  No me gusta mucho el término "religión", pero lo he empleado porque es el que más comúnmente se usa, aunque más adelante explicaré porque mejor referirse a ello de otra manera.

Veamos pues qué respuestas usuales podemos encontrar, si nos identificamos con alguna y, como es costumbre y objetivo de este 'blog', ver también qué dice la Biblia al respecto.

Lo sea sea, menos lo que mis padres crean


Si esta es la respuesta, independientemente que sea conveniente o no dependiendo de la religión que profesen los padres, tiene una raíz que provoca que los frutos de cualquier decisión o acción no sea buena.  Nada hagáis por rivalidad o por vanidad Filipenses 2.3a RV95  Este fragmento es una verdadera joya de sabiduría.  Cuando la semilla de nuestros pensamientos y acciones es sólo pelear, llevar la contra o demostrar nuestra superioridad, lo cual se liga obviamente con la vanidad o la soberbia, los resultados, los frutos que cosecharemos serán malos para todos, especialmente para nosotros.

Además, Dios nos manda:  »Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová, tu Dios, te ha mandado, Deuteronomio 5.16a RV95  La familia es un reflejo de la naturaleza de Dios.  Los padres de familia somos una imagen, muy imperfecta ciertamente, pero imagen al fin y como tal, nosotros como hijos debemos honrarlos y respetarlos.  Dios incluso ordena a los padres instruir a los hijos en la fe en Él (cf. Deuteronomio 6.20).  Y nos ordena a nosotros: «Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no abandones la enseñanza de tu madre, Proverbios 1.8 RV95

Así pues, es natural que los padres busquen imbuir en sus hijos lo que consideran importante para ellos, y ¿qué más que los valores y creencias que tienen?  Pero desafortunadamente también hay padres que hacen un muy triste papel como tales.  Castiga a tu hijo mientras haya esperanza, pero no se excite tu ánimo hasta destruirlo. El que se deja arrebatar por la ira llevará el castigo, y si usa de violencias, añadirá nuevos males. Proverbios 19.18-19 RV95

Con todo, y para que no brote ninguna raíz de amargura que os perturbe y contamine a muchos Hebreos 12.15b RV95  Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Mateo 6.12 RV95  Debe prevalecer el perdón.

Muy bien, no debemos dejarnos llevar por rivalidad, vanidad, ni raíces de amargura, entonces ...

Sí se debe seguir, ¿qué acaso no?


Pareciera que la conclusión es que es un deber moral continuar la religión que nos inculcaron nuestros padres y así deben hacerlo también nuestros hijos, y pudiéramos pensar que el no continuar en la misma fe, sería un acto de deshonra o ingratitud a los padres.  Sin embargo, la respuesta a esta pregunta no es necesariamente un sí o un no.  Depende de cuál sea la religión de los padres y qué esté buscando quien quiera tomar esa decisión.

¿Contradice eso lo que ordena Dios?  Por supuesto que no, Dios ordena que se inculque y se siga lo que Él enseña, no otras cosas.  »No tendrás dioses ajenos delante de mí. Éxodo 20.3 RV95  ... antes bien, dije en el desierto a sus hijos: ‘No andéis en los estatutos de vuestros padres ni guardéis sus leyes ni os contaminéis con sus ídolos. Ezequiel 20.18 RV95  Después de todo, a Él lo debemos amar sobre todas las cosas.  »No penséis que he venido a traer paz a la tierra; no he venido a traer paz, sino espada, porque he venido a poner en enemistad al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra. Así que los enemigos del hombre serán los de su casa. El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. Mateo 10.34-38 RV95

Después de todo, nuestros padres son humanos como todos y no son perfectos ni reside en ellos por sí solos la Verdad, por lo que si llegase el caso que tuviéramos que elegir entre nuestros padres y Dios, la respuesta que nos da el pasaje anterior es dura pero muy clara.  Sin embargo, sé muy bien que en la mayoría de los casos no se tiene que llegar a un rompimiento tal y que se convive en un ambiente de tolerancia.  Aunque lo ideal es: —Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa. Hechos 16.31 RV95  Entendiendo lo anterior en el caso que toda la familia compartiera la misma fe.  Y si tus padres ya tienen esa fe, mal harías en no seguirla, para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido. Lucas 1.4 RV95

¿Qué más da?


Esta es la peor respuesta y hay muchas razones para ella.  Una es simplemente continuar una tradición no sólo familiar sino cultural de un país por pura inercia, sin tener el menor interés por Dios.  Pero por cuanto eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3.16 RV95  Con Dios no cabe la neutralidad.  Otra es hacerlo sólo por fines prácticos, como facilitar rituales tradicionales como el matrimonio, bautizos de los hijos, etc.  Es precisamente sobre situaciones similares en las que creo que cabe más la palabra "religión", que es cuando se sigue un cuerpo de rituales sin conocerlos realmente, por ende sin tener convicción en ellos y para colmo, sin tener mayor interés en ellos.  Jesús criticó fuertemente a los religiosos de su tiempo que sólo se preocupaban por las apariencias pero no por lo verdaderamente importante.  »¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad. Mateo 23.27-28 RV95

En donde se encuentre la verdad


Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, Mateo 6.33a RV95  ... buscad, y hallaréis Mat. 7.7b RV95  El que tenga en su corazón la necesidad de conocer a Dios y sus propósitos, sin duda lo hará, pues Dios así lo promete.  Además, la religión que sigamos, o la fe que profesemos, o mejor aún la vida que llevemos según nuestras creencias en Dios y nuestras convicciones, son fruto de nuestras decisiones y son individuales, nadie las puede tomar por nosotros.  Dios no nos quiere como nietos ni ser nuestro abuelo, ... sino que habéis recibido el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: «¡Abba, Padre!». Romanos 8.15b RV95

Concluimos pues que no debemos seguir la religión de nuestros padres por seguir meramente una religión, sino que debemos buscar a Dios y Él promete que lo encontraremos.  Si Él está en la fe que profesen nuestros padres, bien por todos, pero si no, deberemos seguirlo a Él, a pesar de que eso no le agrade a nuestros padres.

Saludos de su amigo el Biblioguero.

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