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sábado, 31 de mayo de 2014

Temer a Dios, ¿bueno o malo?


Dentro de las muchas creencias modernas, se considera que temer a Dios es impensable.  Muchos se preguntan:  ¿Cómo es posible que a Dios, un ser tan perfecto, deba temérsele?  O, peor aún, ¡que pida que se le tema!

Lo que se piensa es que a Dios, en su infinito amor, no debe temérsele pues no habría razón para ello.  Él, siendo tan sabio y bondadoso, conocería nuestras limitaciones y, no importando qué hiciéramos o qué tan grandes fuesen nuestros pecados (o para decirlo más aceptablemente para algunos, nuestras fallas o errores), Él nos perdonaría todo.  Así mismo, menos aún podríamos pensar que Él nos pidiera que le temiéramos pues, ¿¡cómo nos podría pedir albergar una emoción tan mala y perjudicial que, idealmente, no debería tener cabida en nuestras vidas!?

Respondamos a lo anterior, como siempre, desde el punto de vista de la Biblia.

El sofisma de que el temor es necesariamente malo

Ciertamente, sentir temor no es grato.  Temer se define como la emoción desagradable que sentimos cuando creemos estar en peligro de sufrir algún daño.  La expectativa de sufrimiento nos causa desde inquietud, a preocupación, a angustia, a zozobra, a desesperación o hasta a pánico.  Todo lo anterior es, sin duda, bastante indeseable.

Pero también sabemos que el temor nos puede evitar sentir algo aún más indeseable:  El dolor, la pérdida o incluso hasta la muerte.

Podemos revisar un ejemplo que fácil nos viene a la mente:  El de la llama de fuego.  Tememos acercarnos al fuego para evitar sufrir el dolor de quemarnos, aunque sólo sea la yema del dedo.  Vemos claramente que el temor puede ser muy beneficioso, pues nos evita sufrir el dolor y el daño temidos que nos provocaría una quemadura.  Como este ejemplo, podemos imaginarnos incontables más con los que podemos concluir que el temor no es necesariamente malo, sino hasta saludable.  Así que ... El sabio conoce el miedo y se cuida del peligro, pero el tonto es atrevido y se pasa de confiado. Proverbios 14.16 TLA

Cuando el temor es malo


Por otro lado, Nicolás Maquiavelo, el célebre escritor y político italiano (ss.XV-XVI), escribió en su novela "El Príncipe" que era mejor ser temido que amado.  Es justo decir que también decía que lo ideal era ser ambas cosas, y que se debía ser temido sólo al grado de que no se fuere odiado también.  Pero el punto es que nos consta que muchos poderosos han llevado muy diligentemente a la práctica lo anterior, en formas tan extremas y crueles, que han acarreado un sufrimiento tanto injusto como grande para prácticamente todo del mundo y a lo largo de la historia.  Y es este temor el que no puede ser ni bueno ni saludable.  Por ello Dios advirtió:  Castigaré la malicia del mundo, los crímenes de todos los malvados; acabaré con el orgullo y la arrogancia, aplastaré la altanería del tirano. Isaías 13.11 BLPH

Y qué decir del terrorismo, cuya estrategia es sembrar el miedo extremo, el terror.  Sobre los que lo practican se dice:  Hay seis cosas, y hasta siete, que el Señor aborrece por completo: los ojos altaneros, la lengua mentirosa, las manos que asesinan a gente inocente, la mente que elabora planes perversos, los pies que corren ansiosos al mal, el testigo falso y mentiroso, y el que provoca peleas entre hermanos. Proverbios 6.16-19 DHH

Qué dice la Biblia sobre temer a Dios

El principio de la sabiduría es el temor del Señor ... Proverbios 9.10a RVC


La sabiduría no es meramente contar con un gran acerbo de conocimientos, ni tampoco tener un alto coeficiente de inteligencia, sino la capacidad de discernir qué es lo mejor en el sentido pleno y total de la expresión; tener buen juicio para pensar y decidir cómo actuar.  El libro de Proverbios habla extensamente sobre la sabiduría, nos exhorta a buscarla y nos provee con un extenso compendio de consejos prácticos; ahí y en otras partes de la Biblia, se nos dice que el principio de la verdadera sabiduría tiene que empezar con temer a Dios.  ... Y dijo al hombre: “El temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal, la inteligencia”». Job 28.28 RV95

Además, para mayor claridad ... La maldad del impío me dice al corazón: «No hay temor de Dios delante de sus ojos». Salmos 36.1 RV95  Así que, el no temerlo, tiene semilla de maldad, pues tampoco nos haría apartarnos del mal.  Sin embargo, si queremos apartarnos del mal ... entonces sabrás lo que es temer al Señor, y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2.5 RVC

Dios no es un abuelo bonachón, es el Poderoso Creador de Todo

Hay muchos que malinterpretan que "Dios es amor" (cf. 1a Juan 4.8), suponiendo que siendo así, es de esperarse que todo lo vea tan amorosa y comprensivamente que, a final de cuentas, no hay pecado que Él no pueda perdonar.  Por un lado, casi es así, porque salvo el pecado imperdonable (cf. Mateo 12.31-32), Él tiene la disposición de perdonarnos todo.  Pero pretender que Él perdona así nada más como si fuera un abuelo bonachón, que de tan viejo y bueno, prácticamente raya en lo tonto, es lo que realmente sí es muy tonto.  Esa idea puede venir de una ilusión falaz de lo que es Dios, que parte de una noción rosa y simple; o de la conveniente expectativa de que "nos podemos salir con la nuestra" sin temer consecuencia alguna.

Dios, además de ser amoroso, tiene otros atributos.  Uno de ellos es que es justo, y así como es grande su amor, es también grande su justicia.  En esa justicia, Él dispuso la forma de perdonarnos a través de la redención que Jesús hizo de nosotros en la cruz y de que lo reconozcamos como nuestro Señor y Salvador.  Sobre esto, que es de vital importancia, trato ampliamente en la sección SALVACIÓN.  Por el momento, consideremos lo que se nos dice:  ¡Odien el mal! ¡Amen el bien! Asegúrense de que en los tribunales se haga justicia; Amos 5.15 DHH


Además, Dios es el Creador de Todo lo que Existe, y como tal es poderoso, muy, muy poderoso, en forma descomunal y, por ende, temible, muy temible.  No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Más bien, teman a aquel que puede destruir alma y cuerpo en el infierno. Mateo 10.28 RVC  Pues ... ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo! Hebreos 10.31 RVC

Sé que abundan quienes se rasgarán las vestiduras con estos pasajes, no queriendo creer que caer en manos de Dios sea tan tremendo.  Ciertamente, también está la contraparte, la extraordinaria bendición de estar con Él y que ... sean ustedes plenamente capaces de comprender, con todos los santos, cuál es la anchura, la longitud, la profundidad y la altura del amor de Cristo; Efesios 3.18 RVC  Pero volviendo al punto de tener que vérselas con Dios, ¿qué esperarían, que no deba temerse contravenir al Dios Poderoso Creador de Todo?

Hay, quienes creen que no hay a quien contravenir, Dentro de sí dicen los necios: «Dios no existe.» Salmos 14.1 RVC  También quienes alcanzan sólo a creer vagamente en un impreciso creador ausente de su creación, para quien no tenemos importancia (ver entrada ¿Es bueno el deísmo?).  Pero ... Más puede esperarse de quien reconoce que es tonto, que de un tonto que se cree muy sabio. Proverbios 26.12 TLA  Y así como todos han de morir una sola vez y después vendrá el juicio ... Hebreos 9.27 DHH ... para ejecutar juicio sobre la gente de este mundo. Declarará culpables a los seres humanos por todos los actos perversos que cada uno haya hecho y a los pecadores rebeldes por todos los insultos que hayan dicho contra él» Judas 15 NTV

Queda claro que así como podemos temer contrariar a nuestro padre, a nuestro jefe, a nuestras autoridades, cuánto más al Señor Todopoderoso Creador de Todo lo que Existe.  Así que no nos conviene pasarnos de confiados (cf. Proverbios 14.6), y mejor, consideremos que ... De generación en generación se extiende su misericordia a los que le temen. Lucas 1.50 NVI

Trascender el temor


Finalmente, hay, después de todo, una forma en la que podemos dejar atrás el temor.  Quien reconoce que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Dios y Dios en él.  Por nuestra parte, hemos conocido y hemos puesto nuestra confianza en el amor que Dios nos tiene. Dios es amor, y quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios permanece en él. Nuestro amor alcanza su más alto nivel de perfección cuando, al compartir nosotros ya en este mundo la condición de Cristo, nos hace esperar confiados el día del juicio. Amor y temor, en efecto, son incompatibles; el auténtico amor elimina el temor, ya que el temor está en relación con el castigo, y el que teme es que aún no ha aprendido a amar perfectamente. 1a Juan 4.15-18 BLPH

Y como amar significa cumplir los mandamientos del Señor, vivan conforme al mandamiento del amor, tal como se les enseñó desde el principio. 2a Juan 6 BLPH  Que no haya pues, confusiones con conceptos de filosofías modernas, orientales o extrañas; esto es amar según la Palabra.

Quienes todavía no conozcan más del Señor, harán bien en empezar con tomarlo con toda seriedad temiéndolo, para que perfeccionándose en el amor de Cristo, superen todo temor.

Su amigo el Biblioguero.

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domingo, 11 de septiembre de 2011

Los últimos tiempos no son según Hollywood


Ya tiene un tiempo que el tema del fin del mundo ha estado de moda.  Desde la víspera del año 2000 empezó fuertemente a hablarse de esto, y relativamente poco después, en el 2001 ocurrió el acto terrorista contra el World Trade Center de Nueva York, horrorizando a todo el orbe que veía un adelanto de lo que suponía una debacle mundial.  Aunque el tema ha seguido latente, ahora ha estado cobrando nuevamente fuerza con el advenimiento de una nueva fecha:  El 21 de Diciembre de 2012.  Veamos en forma muy breve lo que dice la Biblia sobre esto.

El Apocalipsis


Casi todos han oído hablar del Apocalipsis, entendiéndolo como un término que implica el fin de todo.  En realidad es el título del último libro de la Biblia, llamado en griego Αποκάλυψις (Apokálypsis), que en realidad significa "Revelación" porque de eso trata el libro.  La revelación de Jesucristo, que Dios le dio para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto. La declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan, ... Apocalipsis 1.1 RV95  El apóstol Juan escribió este libro ca. 95 D.C. que contiene el mayor contenido profético de cualquiera de la Biblia, enfocándose en los llamados últimos tiempos.  Es interesante notar que también fue el último libro en incluirse en el canon de la Biblia, aunque algunas iglesias orientales todavía no lo aceptan y fue rechazado inicialmente por Martín Lutero.  Ciertamente es un libro muy difícil de entender y ha sido interpretado en formas muy diversas.

Ignorando la Biblia, hay conceptos muy populares y muy erróneos acerca del fin del mundo.  Algunos piensan que alguna catástrofe sucederá de repente en la que el mundo será abrasado por fuego o será arrasado y toda vida dejará de existir.  Se habla también de una Tercera Guerra Mundial de índole nuclear, una guerra bacteriológica, una epidemia de algún virus mortal e incurable, el choque de un asteroide o cometa, etc, etc.

La Gran Tribulación


Hay varias cosas equivocadas al respecto.  Primero, se trata de un proceso que tomará 7 años divididos en 2 periodos de 3 años y medio cada uno, por lo que se descarta cualquier evento único e instantáneo.  En el libro de Daniel, muy importante también en estas profecías, se habla de "tiempo, tiempos y medio tiempo" (cf. Daniel 7.25 RV95), entendiéndose como "año, años (2) y medio año" lo que resulta en 3.5 años.  Por otra semana más confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después, con la muchedumbre de las abominaciones, vendrá el desolador, hasta que venga la consumación y lo que está determinado se derrame sobre el desolador”». Daniel 9.27 RV95  Ahora sólo entendemos el término "semana" como el periodo de 7 días de lunes a domingo, pero también se manejaba como un periodo de 7 años.  Así mismo, se refiere a estos periodos en términos de meses.  También se le dio boca que hablaba arrogancias y blasfemias, y se le dio autoridad para actuar por cuarenta y dos meses. Apocalipsis 13.5 RV95  O de días.  Y ordenaré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos con ropas ásperas». Apocalipsis 11.3 RV95  Qué ocurrirá durante estos periodos puede ser tema de otras entradas, por ahora baste decir que será un proceso al que se le llama "La Gran Tribulación".  ... porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Mateo 24.21 RV95

El reinado de 1000 años


Pero incluso después de esos 7 años, el mundo no se acabará.  Sino que ocurrirá la segunda venida de Jesús, el Verbo, como Rey quien precisamente librará la famosa batalla de Armagedón en la que derrotará al Anticristo.  Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón. Apocalipsis 16.16 RV95  Entonces vi el cielo abierto, y había un caballo blanco. El que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, en su cabeza tenía muchas diademas y tenía escrito un nombre que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre y su nombre es: La Palabra de Dios. Los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, lo seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro. Él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. En su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores. Apocalipsis 19.11-16 RV95  Después de esa batalla Jesús reinará en la Tierra por 1000 años.  Vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar. Y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Apocalipsis 20.4 RV95  Así pues, la Tierra no acabará en por lo menos 1000 años más.

El regreso de Satán


Sin embargo, las cosas todavía no acaban ahí, pues después de esos 1000 años, Satán volverá a hacer de las suyas.  Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla. Su número es como la arena del mar. Apocalipsis 20.7-8 RV95  Pero finalmente será vencido en forma definitiva.  ... pero de Dios descendió fuego del cielo y los consumió. Y el diablo, que los engañaba, fue lanzado en el lago de fuego y azufre donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. Apocalipsis 9b-10 RV95

El Juicio Final


Después de eso, ocurrirá el conocido "Juicio Final".  Vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo y ningún lugar se halló ya para ellos. Y vi los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios. Los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida. Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Apocalipsis 20.11 RV95  Sobre esto es crucial ver cómo podemos salir bien librados (ver El Plan de Salvación).

La Nueva Tierra


La Tierra, después de eso, no queda claro sí será destruida o transformada.  Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían pasado y el mar ya no existía más. Apocalipsis 21.1 RV95  En todo caso, para bien.  Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá más muerte, ni habrá más llanto ni clamor ni dolor, porque las primeras cosas ya pasaron». Apocalipsis 21.4 RV95

¿Cuándo ocurrirá esto?


Ha habido frecuentes intentos de establecer fechas desde el s.XIX hasta una reciente establecida para el pasado 21 de Mayo, valga la obviedad, todas han fallado.  Jesús advirtió:  »Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre. Mateo 24.36 RV95  Muchos creen que hay muy diversas señales políticas y de la naturaleza que nos indican que estos últimos tiempos están cerca o, más aún, son inminentes.  Pero lo único que podemos hacer es simplemente "velar", tal como Jesús nos lo ilustró con la parábola de las 10 Vírgenes (cf. Mateo 25.1-13) y aprovechar los talentos que nos dio, según la parábola respectiva (cf. Mateo 25.14-30).

Este tema da para muchísimo, pero ahora vimos sólo una muy breve repasada para entender estos últimos tiempos desde la Biblia y no desde Hollywood.

Velemos y aprovechemos los talentos que Dios nos dio.

Les desea lo mejor su amigo el Biblioguero.

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domingo, 7 de agosto de 2011

El Plan de Salvación - ¿Pero de qué?


En diversas entradas he invitado a mis lectores a que conozcan sus Biblias, que las lean en serio, y que reflexionen sobre lo que leyeron para que, como objetivo último, lo vivan.  Para los que nunca lo han hecho, les sugiero que lean mi entrada:  Recomendaciones para empezar a leer la Biblia.

En mis entradas de este 'blog' he mencionado que la Biblia es un medio de comunicación de Dios con nosotros, y debo agregar y enfatizar que uno fundamental.  En la Biblia se relata la relación de la humanidad con Dios, cómo empezó y se rompió (ver mi entrada:  ¿Cuál fue el famoso Pecado Original?), pero sobre todo, nos habla sobre su propósito de restaurar esa relación para vivir eternamente y plenamente con Él.

Así pues, este 'blog' no puede estar completo sin hablar sobre el plan para eso, muy conocido como Plan de Salvación, sobre el cual gira esta fe que profesamos y que llamamos Cristianismo, y cuyo fundamento está en esa Biblia a la que invito a leer.

El PLAN DE SALVACIÓN

El Plan de Salvación es una forma popular de explicar nuestra fe pero no está expuesto tal cual en la Biblia; sin embargo, debe estar plenamente basado en ella pues esto es imprescindible para la exposición de cualquier doctrina, y aún más para ésta que es la más importante.  Así pues, veamos este plan expuesto bíblicamente describiéndolo en los siguientes puntos:

1. Dios nos ama y quiere lo mejor para nosotros


Nosotros fuimos la culminación de su creación en el mundo haciéndonos a su imagen y semejanza (cf. Génesis 1.26).  Creó un mundo en el que tuvimos todo lo que necesitábamos en abundancia y que era "bueno en gran manera" (cf. Génesis 1.31 RV60, ver entradas Creación o Evolución - Parte 1 y Creación o Evolución - Parte 3).  Aún ahora, a pesar del daño que le hemos hecho al planeta, continúa impresionándonos por su riqueza y belleza.  Él quiere lo mejor para nosotros.  Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Jeremías 29.11 NVI  Pero entenderemos mucho más sobre este gran amor de Dios por nosotros en el punto 3 (ver siguiente entrada).

2. El pecado nos separa de Dios


Repasemos el significado de la palabra "pecado" en el griego original del Nuevo Testamento, αμαρτια - 'jamartia', que significa "errar el blanco", entendiendo esto como hacer cualquier cosa menos lo correcto.  En otras palabras, hacer cualquier otra cosa que no sea la voluntad de Dios, que viene a ser "el blanco".  Hay veces que podemos estar cerca del "blanco", ¡pero hay muchas veces que no le damos ni al tablero!

Hablando de pecado, empecemos por cómo cumplimos los principales mandamientos. —"Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente" —le respondió Jesús—. Éste es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a éste: "Ama a tu prójimo como a ti mismo." De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas. Mateo 22.37-40 NVI  Veremos que es claro que dejados en nuestra condición humana estos mandamientos son imposibles de cumplir.

A quien amamos la mayor parte del tiempo como Dios demanda es a nosotros mismos; somos por naturaleza egoístas.  Si nos guiáramos por las letras de muchas canciones románticas, podríamos decir que tal amor lo dedicamos a quienes estemos enamorados, pero la realidad es que en la gran mayoría de las veces en el fondo se trataría de obsesiones sobre personas porque satisfacen nuestras pasiones o necesidades emocionales, no del amor superior, como lo veremos adelante (por algo las relaciones son tan vulnerables y ahora más que nunca).


Respecto a amar al prójimo como a nosotros mismos, es completamente absurdo que lo podamos hacer.  Aclaro que en griego la palabra castellana "amar" tiene 3 equivalentes:  'Eros' que es un amor que viene de los sentidos, estético, sensual o erótico, lo aplicamos a lo que nos gusta; 'fileo' que viene de las emociones, lo aplicamos a los amigos, a la familia o a los hijos; 'agapao' que es el tipo superior, el de sincero interés, el que quiere lo mejor para los demás, incluso para los que no nos gusten o simpaticen, el que podríamos tener aún por los enemigos (cf. Mateo 5.44).  Aclaremos también que "prójimo" se refiere a "el próximo", o sea, prácticamente cualquiera.  Partiendo de este amor, es evidente que podemos ser capaces de tener cierto interés, mayor o menor, por algunas personas cercanas o incluso a la gente en general, pero el grado de hacer equivalente y extensivo el interés que tenemos por nosotros mismos a los demás está completamente fuera de órbita para nosotros.  Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 1a Juan 4.20 RV60

Si continuáramos con los demás mandamientos, como no robar, no mentir, no codiciar, no matar, etc. (cf. Éxodo 20.12-17), volvemos a darnos cuenta de nuestro pecado.  En el llamado Sermón del Monte, Jesús establece un estándar aún mas alto para el cumplimiento de tales mandamientos.  Ustedes han oído que se dijo: "No cometas adulterio." Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón. Mateo 5.27-28 NVI  Y es que tenemos mucho pecado en nuestro corazón que no llegamos a ejecutar solo por falta de oportunidad.  Por ejemplo, sin duda abundan quienes teniendo la seguridad de no meterse en ningún tipo de problema (criminal, de infidelidad, etc.), tendría relaciones sexuales con quien les excitara, algunos incluso violentamente.  Lo mismo podría aplicarse a robar.  En cuanto a matar, podemos hacerlo sin llegar a cometer un homicidio, simplemente destruyendo su reputación ante otras personas (cf. Mateo 5.21-22), ya sea con toda la mala fe, o con un simple chisme.  Así también la lengua es un miembro muy pequeño del cuerpo, pero hace alarde de grandes hazañas. ¡Imagínense qué gran bosque se incendia con tan pequeña chispa! Santiago 3.5 NVI

Así pues, en nuestras vidas cometemos un sinnúmero de pecados contra un montón de gente que ni sabemos quien es, contra las personas cercanas a nosotros, incluso contra nosotros mismos, pero sobre todo contra Dios.  El resultado individual, cada uno lo sabemos en nuestras respectivas vidas.  El resultado global es el de un mundo que a pesar de sus portentosos avances científicos y tecnológicos, se deteriora a pasos agigantados económica, ecológica y, más que nada, moralmente.


"OK, OK, podemos decir, por supuesto que he pecado en mi vida, pero no soy ni un asesino ni un narcotraficante, ni un terrorista, ni nada por el estilo, en realidad no soy tan malo".  Pero la realidad es que podemos ser muy consecuentes con nosotros mismos.  A cada uno le parece correcto su proceder, pero el Señor juzga los motivos. Proverbios 16.2 NVI  Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, Hebreos 9.27 RV60  También Enoc, el séptimo patriarca a partir de Adán, profetizó acerca de ellos: «Miren, el Señor viene con millares y millares de sus ángeles para someter a juicio a todos y para reprender a todos los pecadores impíos por todas las malas obras que han cometido, y por todas las injurias que han proferido contra él.» Judas 14-15 NVI


Podemos creer que nuestras buenas obras nos alcanzarán para nivelar las malas.  Hay quienes se creen muy puros, pero no se han purificado de su impureza. Proverbios 30.12 NVI  Él les dijo: «Ustedes se hacen los buenos ante la gente, pero Dios conoce sus corazones. Dense cuenta de que aquello que la gente tiene en gran estima es detestable delante de Dios. Lucas 16.15 NVI  Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3.15-16 RV60  Además, nadie estamos exentos.  Como está escrito: No hay justo, ni aún uno; Romanos 3.10 RV60  ... por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, Romanos 3.23 RV60  Pues "Ninguno hay bueno sino uno: Dios." Mateo 19.7b RV60

¿Acaso esto es increíble en un mundo en el que se valora más a la gente por lo que tiene o como se ve; que la mayor parte del tiempo sólo vemos por nosotros, aún implicando eso pasar por encima de los demás; que desde niños nos fascina la violencia y la muerte; que nuestras máximas aspiraciones tienden al materialismo y que, sobre todo, Dios está mayormente ausente de nuestras vidas?

Dios odia al pecado.  Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad según la verdad y lo conducente a la paz en vuestras puertas. Y ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso; porque todas estas son cosas que aborrezco, dice Jehová. Zacarías 8.16-17 RV60  Y "la paga del pecado es muerte" (Romanos 6.23, RV60).  De esta manera, no podemos tener parte con Él en la vida eterna que nos ofrece.  ¿Cuál sería entonces nuestro lugar?


Podemos disertar sobre el infierno, el cual es un tema muy escabroso, pero por ahora, prefiero hacerlo muy poco.  Por un lado tenemos la imagen del fuego y el sufrimiento:  ... y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Mateo 13.42 RV60  Por otro lado tenemos que el castigo será proporcional, tal como esperaríamos de la perfecta justicia de Dios:  ... Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Apocalipsis 20.12 RV60  Y que este no es eterno:  Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. Mateo 10.28 RV60

Hay quienes creen que el castigo en el infierno es eterno pero, además de que esto se antoja demasiado desproporcionado, se nos dice muy claramente que "la paga del pecado es muerte" (Romanos 6.23 RV95), lo que significa que el resultado final es la mencionada destrucción del alma y el cuerpo (cf. Mateo 10.28 RV60), la cual es la "muerte segunda" (cf. Apocalipsis 21.8 RV60).  En el otro extremo, también hay los que no creen en un castigo eterno, ya sea pensando que Dios perdona todo a todos, o que simplemente cesamos de existir al morir, después de hacer y deshacer como se nos pegue en gana durante nuestras vidas, lo cual es contrario a lo que encontramos en la Biblia y que tampoco suena muy justo, ¿o sí?  Así pues, en todo caso es claro que la perspectiva no es nada buena.  Más bien, es tremendamente mala.

Podemos reaccionar como a quienes les predicó Pedro.  Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Hechos 2.37 RV60  Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón; Hechos 8.22 RV60

El camino comienza por ahí y podemos superar el "quizás" y tener plena certidumbre.  Por ahora amigos, por favor disculpen el suspenso y para no alargar más esta entrada, los espero en la próxima.

Los saluda como siempre su amigo el Biblioguero.

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domingo, 22 de mayo de 2011

El rechazo a lo religioso - Parte 3

No me gusta que me juzguen

Continuando con nuestra serie "El rechazo a lo religioso" (ver entrada El rechazo a lo religioso - Parte 2), veremos que la perspectiva de ser calificado, juzgado o, peor aún, sentenciado no parece ser muy bienvenida para muchos.  Aunque, por otro lado, también muchos tenemos sed de justicia cuando nos sentimos perjudicados injustificadamente (valga la redundancia).

En muchas religiones, y concretamente en el cristianismo existe el principio fundamental de la justicia, entendiendo ésta como el estado correcto de las cosas según un orden entre ellas.  El orden ideal es el creado por Dios.  ¿Qué nos parece cuando nos cobran lo equivalente a 60 litros de gasolina y nos escamotean unos de menos?  Más bien, tendrás pesas y medidas precisas y justas, para que vivas mucho tiempo en la tierra que te da el Señor tu Dios, Deuteronomio 25.15 NVI  Y esto se aplica también a como vivimos:  ¡Que Dios me pese en la balanza de la justicia y reconocerá mi integridad! Job 31.6 RV95

El mundo físico es sólo un reflejo del mundo espiritual.  Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero entonces veremos cara a cara. 2a Corintios 13.12 NVI  Así como hay estándares y leyes como las de Newton en el mundo físico, también los hay en el mundo espiritual, contra los cuales se nos compara como un peso en una balanza.  El estándar o modelo a seguir es Dios mismo.  Queridos hijos, que nadie los engañe. El que practica la justicia es justo, así como Él es justo. 1a Juan 3.7 NVI

En una recomendación de Pablo vemos entre qué cosas se equipara lo justo.  Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio. Filipenses 4.8 NVI  ¿Cómo conocemos más sobre lo justo?  Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, 2a Timoteo 3.16 NVI


Siguiendo con la línea con la que empezamos, podemos entender que no nos guste ser juzgados por los demás.  »No juzguen a nadie, para que nadie los juzgue a ustedes. Porque tal como juzguen se les juzgará, y con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes. Mateo 7.1-2 NVI  Esa es una advertencia por la siguiente razón:  Por eso eres inexcusable, hombre, tú que juzgas, quienquiera que seas, porque al juzgar a otro, te condenas a ti mismo, pues tú, que juzgas, haces lo mismo. Romanos 2.1 RV95  Así mismo, es demasiado frecuente hacerlo a la ligera.  No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio. Juan 7.24 RV95  Lo cual quiere decir que hay una forma correcta de emitir juicios.  «Así dice el Señor Todopoderoso:  «"Juzguen con verdadera justicia; muestren amor y compasión los unos por los otros. Zacarías 7.9 NVI


Sin embargo, hay un juicio que sólo le corresponde a Dios.  Uno solo es el dador de la Ley, que puede salvar y condenar; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro? Santiago 4.12 RV95  Partiendo de eso, hay muchos que les disgusta sobremanera la idea de un Dios que juzgue.  Y esta es la condenación: la luz vino al mundo, pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas, pues todo aquel que hace lo malo detesta la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean puestas al descubierto. Juan 3.19-20 RV95  La oscuridad que oculta nuestras obras malas de los demás no las oculta de Dios; la Escritura nos da luz para iluminar nuestra vida y exponer esas obras e instruirnos en el plan que tiene con Jesucristo para que seamos "tenidos por dignos del reino de Dios" (2a Tesalonicenses 1.5 RV95).


¿Qué el juicio nos trae un sentimiento de culpabilidad?  Se dice ahora que:  ¡Nunca sienta uno algo tan feo!  Así como el dolor es desagradable pero nos es útil para percatarnos de algo peligroso como acercarnos al fuego, la culpa también lo es si nos muestra la falta de justicia en nosotros, hacemos lo que Dios dispone para ello y así no nos quedamos sintiéndola constantemente.  El efecto de la justicia será la paz y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre. Isaías 32.17 RV95

continuará en Parte 4 (ver entrada El rechazo a lo religioso - Parte 4)

Los saluda como siempre su amigo el Biblioguero.

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