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domingo, 13 de noviembre de 2011

¿Cómo debemos perdonar?


Basaré esta entrada en un libro de Chris Brauns, quien es el pastor de The Red Brick Church en Illinois, el cual se titula "Unpacking Forgiveness" (Desempacando el Perdón).  Este libro trata sobre el perdón desde la perspectiva de Dios según nos lo enseña en su Palabra.


El perdón ni siempre es unilateral ni incondicional

Este subtítulo tal vez les sorprenda.  Una sabia abuela decía que “toda sana relación está formada por dos buenos perdonadores”.  El perdón debe ser un proceso entre el ofendido y el ofensor, sustentados por Dios, con lo que nos enseña y nos capacita.

Es demasiado común la idea equivocada de que el perdón siempre debe concederse unilateral e incondicionalmente por el ofendido, aunque el ofensor ni siquiera reconozca su ofensa.  Eso no sólo es muy difícil de hacer en algunas ocasiones, sino que puede ser aún imposible sin la intervención de Dios en nuestras vidas.  En todo caso, tampoco es lo que Él espera de nosotros en ofensas de cierta trascendencia.


¿Cuándo es mejor simplemente olvidar el asunto?

Aunque siempre será sano reconocer nuestras ofensas, pedir disculpas y que éstas sean concedidas, hay demasiadas ocasiones que se comete una falta sin mayor trascendencia contra alguien, y las razones pueden ser muchísimas, algunas son:  Accidentes, simples descuidos, olvidos, torpezas, excesos de sensibilidad de quien es ofendido, excesos de rudeza o falta de sensibilidad de quien ofende, etc., etc.  Quien ofende puede no reconocer su falta porque la ignore o, malamente, porque no tiene la disposición de pedir una disculpa.  En esas ocasiones lo más sano es “no engancharse” y sí perdonar unilateralmente, pues además, no es raro que grandes conflictos surjan de problemas realmente tontos y pequeños.  ¿Quién puede discernir sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. Salmo 19.12 RV95  Dios sabe que tenemos muchas fallas de las que no somos conscientes.  El odio despierta rencillas, pero el amor cubre todas las faltas. Proverbios 10.12 RV95  El odio no nos debe dominar porque estaríamos siempre peleándonos.  Si damos lugar al amor podemos resolver "todas las faltas" (especialmente las tontas y pequeñas).


Dios nos da la pauta sobre cómo perdonar

Hablemos ahora sobre las faltas más graves.  Conocen muy bien el siguiente pasaje que pertenece al modelo de oración que Jesús nos enseñó y es conocida como “El Padre Nuestro”:  Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Mateo 6.12 RV95 (* en otras partes de la Biblia se dice “ofensas” o “pecados”).  Veamos otros dos más.  Antes sed bondadosos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Efesios 4.32 RV95  Soportaos unos a otros y perdonaos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Colosenses 3.13 RV95

El concepto clave en estos 3 pasajes es “como”, lo cual indica que Dios nos da la pauta.  Jesús, en una de sus parábolas, historias sencillas con las que nos comunica verdades profundas, nos explica porqué quiere que actuemos como Él.

»Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Cuando comenzó a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. A este, como no pudo pagar, ordenó su señor venderlo, junto con su mujer e hijos y todo lo que tenía, para que se le pagara la deuda. Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba diciendo: “Señor, ten paciencia conmigo y yo te lo pagaré todo”. El señor de aquel siervo, movido a misericordia, lo soltó y le perdonó la deuda.
»Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos que le debía cien denarios; y agarrándolo, lo ahogaba, diciendo: “Págame lo que me debes”. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y yo te lo pagaré todo”. Pero él no quiso, sino que fue y lo echó en la cárcel hasta que pagara la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado. Entonces, llamándolo su señor, le dijo: “Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?”. Entonces su señor, enojado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara todo lo que le debía. Así también mi Padre celestial hará con vosotros, si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas. Mateo 18.23-35 RV95

Esta parábola nos muestra que el rey le perdonó al primer siervo una deuda de “diez mil talentos”, tan enorme que era literalmente impagable.  Así son nuestras deudas con Dios, por todos nuestros pecados en nuestras vidas.  Sin embargo, Dios tiene misericordia de nosotros y quiere perdonar nuestras ofensas.  Así pues, es lógico que si esperamos ser perdonados por grandes deudas a Dios, seamos congruentes y tengamos la disposición de perdonar ofensas menores a nosotros, pues nunca se compararán con las nuestras hacia Él.


El modelo que Dios nos da para perdonar


Dios nos ofrece el perdón como regalo.  Él tiene la disposición de perdonarnos y de ofrecernos ese regalo.  Es un regalo porque no nos lo hemos ganado ni nos lo merecemos; de otra manera sería un pago como retribución por algo que hicimos o un premio que merecimos.  ... porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No por obras, para que nadie se gloríe ... Efesios 2.8-9 RV95  Por otro lado, un regalo hay que recibirlo, y aquí está el rol de la parte ofensora.  Si despreciamos al que nos da el regalo y/o al regalo mismo, no lo recibiremos.  Para recibir el regalo del perdón es claro que debemos estar concientes de que necesitamos ser perdonados y queremos restaurar la relación con la persona a la que ofendimos.  En otras palabras, si no reconocemos la ofensa no creeremos necesitar el perdón.  Así mismo, si no valoramos al ofendido, tampoco nos interesará recibir su perdón, aún reconociendo la ofensa.  Volviendo a nuestra relación con Dios, ciertamente debemos reconocer nuestras ofensas contra Él y contra nuestros semejantes pues también son contra Él.  Y por supuesto, también debemos valorar a Dios para querer restaurar nuestra relación con Él.

Tomando como modelo la misericordia que Dios tiene con nosotros, también nosotros debemos tener la disposición de tender la mano y ofrecer el regalo del perdón.  El ofensor puede aceptar el regalo del perdón que le ofrecemos al reconocer su falta, arrepentirse, disculparse y, al nosotros perdonarlo podemos incluso restaurar nuestra relación con él.  O puede desairarnos, en cuyo caso nosotros habremos hecho nuestra parte.  Ese desaire puede lastimar nuestro orgullo, pero ese orgullo ni es bueno ni importante, lo realmente importante es obedecer la voluntad de Dios.  «Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes». 1a pedro 5.5b RV95

Veamos el modelo que nos presenta de cómo hacerlo:  »Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndelo estando tú y él solos; si te oye, has ganado a tu hermano. Pero si no te oye, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oye a ellos, dilo a la iglesia; y si no oye a la iglesia, tenlo por gentil y publicano. Mateo 18.15-17 RV95 (* El significado original de la palabra “iglesia” no es grupo religioso o templo, es “asamblea”, o sea agrupación de personas; sin embargo, en este pasaje se refiere al grupo de los creyentes).

Estos son los pasos a seguir:

1. Hay que indicarle a quien nos ofendió porqué nos sentimos ofendidos.  Aunque parezca innecesario, muchas veces la otra parte no está conciente o plenamente conciente de todos los alcances de su ofensa (“¿Quién puede discernir sus propios errores?”).  Si Dios nos instruye a hacerlo es por algo.  Además, el callar nos hace mal.  Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día ... Salmos 32.2 RV95  Si bien, debemos recordar y mantener el objetivo restaurador que Dios quiere  ... si te oye, has ganado a tu hermano. Mateo 18.15b RV95  No simplemente desahogar nuestro coraje y resentimiento.  El necio al punto da a conocer su ira ... Proverbios 12.16a RV95  Como yo he visto, los que aran iniquidad Y siembran injuria, la siegan. Job 4.8 RV95

Haciéndolo, debemos estar preparados para reconocer que también podamos ser culpables de ofensas por nuestra parte y entonces, independientemente de que sigamos teniendo un agravio contra nosotros, asumir nuestro rol de ofensores en lo que nos corresponda.  Es fundamental que previamente hayamos examinado justamente nuestras acciones y actitudes relativas al asunto a tratar.  Confesaos vuestras ofensas unos a otros ... Santiago 5.16a RV95  ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: “Déjame sacar la paja de tu ojo”, cuando tienes la viga en el tuyo? ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. Mateo 7.3-5 RV95

2. Al principio, debemos tratar nuestro problema SÓLO con la otra persona, NO involucrando a NADIE más, pues si lo hacemos, podemos caer fácilmente en chismes y empeorar mucho las cosas.  Todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende de palabra, es una persona perfecta, capaz también de refrenar todo el cuerpo. He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan y dirigimos así todo su cuerpo. Mirad también las naves: aunque tan grandes y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere. Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Santiago 3.2-6a RV95

Evita expresar gratuitamente opiniones negativas de la gente, sobre todo hacerlo con demasiadas personas.  Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis, recibisteis, oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros. Filipenses 4.8-9 RV95

3. “Si te oye” (cf. Mateo 18.15b RV95).  Este oír no significa que simplemente percibió los sonidos de nuestras palabras, sino que reconoció su falta y, por ende, se arrepintió* y pidió perdón (* arrepentimiento en el original griego μετάνοια - 'metanoia' cuya traducción literal es "cambio de mente", es decir, un cambio de actitud, lo cual es más que remordimiento que es sentir pena por haber hecho algo, sino querer ser/actuar diferente y no volver a ser/actuar igual).  En este caso lo que corresponde ES PERDONAR.  Tras esto el logro más importante es RESTAURAR una relación.  Cuando nos perdona, Dios restaura nuestra relación con Él.  Así mismo, el alcance final del perdón se logra cuando podemos restaurar nuestras relaciones personales.

Hay que notar que a veces, aún perdonando, puede haber consecuencias por la ofensa, como la restitución que Dios contempla.  ... si el impío restituye la prenda robada, devuelve lo que haya robado y camina en los estatutos de la vida, sin cometer iniquidad, vivirá ciertamente y no morirá. Ezequiel 33.15 RV95  Todas nuestras acciones tienen consecuencias, por lo que alguien puede perdonar a otro, pero ese otro aún así tiene que enfrentar ciertas consecuencias de sus actos, que pueden ser tan grandes como ir a la cárcel si mató a alguien.  Porque sembraron vientos, segarán tempestades. Óseas 8.7a RV95

En todo caso, siempre debe estar presente la misericordia.  Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia ... Óseas 10.12a RV95  Dad y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo, porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir». Lucas 6.38 RV95

4. Si no nos oye, debemos intentarlo de nuevo con una o 2 personas más (no más), para que nos sirvan de testigos.  Su función puede ser también la de mediar para ayudarnos a considerar todas las circunstancias de una forma justa y equitativa.  Lo deseable es que, después de esto, si impera la voluntad de Dios, reine la sensatez y se llegue al reconocimiento de faltas y al perdón ... porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Mateo 18.20 RV95

5. Ya en ÚLTIMA instancia, se acude a la asamblea (que en algunos casos pudiera interpretarse como la familia).  Aquí, lo que se busca es que la intervención de más personas, siempre y cuando estén guiadas por lo que dispone Dios, ayude a lograr la concordia con la justicia y misericordia que deba haber.

6. Si después de TODO eso, el ofensor ni reconoció sus faltas, ni se arrepintió y, por ende, no se le pudo perdonar y restaurar la relación con él, el tenerlo “por gentil y publicano” quiere decir que ya no tengamos relación con él.

Así pues, es un proceso como sigue:  DISPOSICIÓN DE PERDONAR – COMUNICAR NUESTRO AGRAVIO – ARREPENTIMIENTO – PEDIR PERDÓN – PERDONAR – RESTAURAR RELACIÓN


DISPOSICIÓN DE PERDONAR


Sin esto, nada de lo demás es posible.  Una parábola muy conocida que nos ilustra esa disposición es la famosa del Hijo Pródigo, la cual transcribo a continuación:  También dijo: «Un hombre tenía dos hijos, y el menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde”. Y les repartió los bienes. No muchos días después, juntándolo todo, el hijo menor se fue lejos a una provincia apartada, y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. Cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia y comenzó él a pasar necesidad. Entonces fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual lo envió a su hacienda para que apacentara cerdos. Deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. Volviendo en sí, dijo: “¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros’ ”. Entonces se levantó y fue a su padre. Cuando aún estaba lejos, lo vio su padre y fue movido a misericordia, y corrió y se echó sobre su cuello y lo besó. El hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo”. Pero el padre dijo a sus siervos: “Sacad el mejor vestido y vestidle; y poned un anillo en su dedo y calzado en sus pies. Traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta, porque este mi hijo muerto era y ha revivido; se había perdido y es hallado”. Y comenzaron a regocijarse. Lucas 15.11-24 RV95

Aquí vemos que el padre, aún antes que el hijo le expresara su arrepentimiento, estaba dispuesto a recibir a su hijo.  Si en vez de esta disposición, el padre hubiera estado lleno de resentimiento y amargura, el hijo tal vez conociendo la naturaleza de su padre, no hubiera pensado en volver y pedirle perdón o, habiéndolo hecho, se hubiera topado con el desprecio y rechazo de su padre.

La venganza es de Dios

No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: «Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor». Así que, si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber, pues haciendo esto, harás que le arda la cara de vergüenza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal. Romanos 12.17-21 RV95

Para esto es imprescindible aplacar nuestros sentimientos de venganza, la cual sentimos por nuestros anhelos de que se nos haga justicia.  Sin embargo, nuestras pasiones hacen que cualquier venganza que provenga de nosotros corra el riesgo de ser injusta y desproporcionada.  Simplemente, es imposible que tengamos conocimiento pleno de todas las circunstancias involucradas en los hechos que nos afectaron.  Por eso dice el Señor que la venganza es suya, porque será en la justa medida, ni más ni menos.  Cuando dice que Él pagará, así lo hará, en el tiempo que Él disponga, lo cual puede no ser en el que nosotros quisiéramos.  Al contrario, quiere que venzamos el pecado del otro con nuestro bien, y al hacerlo así, dar pie a la posibilidad del perdón y la reconciliación.

Si no estamos dispuestos a perdonar

Recordemos que la condición es muy clara, si no tenemos disposición de perdonar, tampoco “tenemos cara” de pedirle al Señor que Él la tenga con nosotros.  Si pecamos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. Hebreos 10.26-27 RV95

Sé que suena horrible pero debemos ser concientes que si elegimos el odio, la amargura, la dureza, la soberbia y lo que es en contra de lo que Dios quiere, nos atenemos a ser sujetos de su justicia.  Porque aunque Dios es amor (cf. 1a Juan 4.8) y “nos toca a nuestra puerta” (cf. Apocalipsis 3.20) para tener convivencia con nosotros, y que compartamos toda la dicha y paz de sus bendiciones en este duro mundo y en la eternidad con Él, si optamos por otro camino tendremos que vérnoslas con Él.

Despojarnos de la amargura

Un sobreviviente del holocausto, el cual tenía motivos comprensibles para estar muy amargado, al superarla decía que si alguien hubiera podido lamer su corazón, se hubiera envenenado.  Ésta es veneno para el alma y para el cuerpo, pues nuestros malos sentimientos se traducen en dolencias físicas.  Además este veneno se transmite a otros.  Mirad bien, para que ninguno deje de alcanzar la gracia de Dios, y para que no brote ninguna raíz de amargura que os perturbe y contamine a muchos. Hebreos 12.15 RV95

Si se han inclinado a cobijar y a nutrir coraje y resentimiento, independientemente de que hayan sufrido agravios graves y reales, no sólo ha brotado una “raíz de amargura” sino que ésta se estaría convirtiendo en un feo árbol grande y fuerte.  ¡Dejen de estar protegiendo del olvido eso!  ¡Dejen de estar repitiendo en cualquier ocasión que surja el odio que sienten!  Aunque no es fácil olvidar ciertas cosas cuando todavía se viven resultados de problemas causados, si quieren que eso NO LOS DOMINE, dejen que Dios se haga cargo de lo que les amarga.

En Salmos 73, Asaf cayó en una amargura que nublaba su entendimiento, al grado que renegaba de Dios; sin embargo, entró en razón y entendió que aunque pareciera que Él no se manifestaba, podía contar con que su justicia divina prevalecería.


CONCLUSIÓN


Las cosas pueden salir bien, a pesar de las adversidades, si nos conformamos a lo que él dispone.  Sabemos, además, que a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Romanos 8.28 RV95  Así pues, al obedecer a Dios, libérense de esa carga.  Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga». Mateo 11.28-30 RV95

Espero que trabajen con Él para que les ayude a liberarse de las cargas que tengan, sean de resentimiento, amargura, preocupaciones, temores, corajes, etc.  Lean su Biblia.  Si hacen su parte podrán estar en paz con Dios y Él podrá bendecirlos.  Una gran bendición es que vean un cambio en ustedes y propicien que Él también trabaje en la otra parte involucrada en un conflicto.  Si eso no pasara, ustedes seguirán en paz con Él y los bendecirá de todos modos.

Que Dios los bendiga les desea su amigo el Biblioguero.

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martes, 11 de octubre de 2011

Economía del demonio - Parte 2


Continuamos y terminamos este resumen del libro "Demonomics: Satan's Economy and Your Future" (Demonomía: La Economía de Satán y Su Futuro) de Terry James y otros autores (ver entrada Economía del demonio - Parte 1).

Próxima Crisis Financiera

No es nada grato sumarse a quienes hablan sobre esto, pero tristemente es parte de nuestra realidad.  Según fuentes financieras y económicas muy serias como The Wall Street Journal, Harvard Business Review, Forbes, Bloomberg, The Economist, etc., se habla de una nueva e inminente crisis financiera que será mucho peor a la que inició en 2008 y que tendría ahora un alcance realmente global al afectar a no sólo a los mercados de las economías occidentales sino incluso a la China.

Uno de los "focos rojos" más importantes es el llamado Mercado de Derivados, los cuales son instrumentos financieros altamente especulativos, cuyo tamaño está en los cientos de billones de dólares (trillones según el uso de Estados Unidos), lo que es mucho más que el Producto Interno Bruto mundial; en este mercado, que no está regulado, se ha formado una enorme "burbuja" que al estallar puede arrastrar todo el sistema financiero mundial.  Estén atentos a una de las primeras posibles víctimas:  Bank of America.

Otro "foco rojo" es que los bancos centrales, especialmente el americano (Federal Reserve Bank), confían demasiado en su capacidad de resolver los problemas imprimiendo dinero o creándolo electrónicamente.  Esto preocupa a muchos expertos en todo el mundo.

Tal vez algunos piensen que mis tendencias políticas son anticapitalistas por las entradas que he escrito sobre estos temas.  Sobre esto, pueden apreciar que mis fuentes no provienen precisamente de la izquierda y tal vez les sorprenda que ahí encuentren análisis y opiniones que estén lejos de alabar el sistema financiero americano y del mundo.  Me gustó un comentario, el cual decía que al emprender un negocio uno asume riesgos, aún los muy bien preparados, en los que a veces le sale a uno "cara" y gana o "cruz" y pierde, pero que a los grandes financieros si les sale "cruz" para ellos es simpemente "tire otra vez".  Mi enfoque no es político y creo que en ambas posiciones, izquierda y derecha, hay virtudes y defectos, pero que, como en todo, alejadas de la voluntad de Dios, llevan irremisiblemente a la miseria humana.  Si Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; Salmos 127.1 RV95

Con arrogancia, el malo persigue al pobre;
será atrapado en las trampas que ha preparado.
El malo se jacta del deseo de su alma,
bendice al codicioso y desprecia a Jehová;
el malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios;
no hay Dios en ninguno de sus pensamientos.
Sus caminos son torcidos en todo tiempo;
tus juicios los tiene muy lejos de su vista;
a todos sus adversarios desprecia.
Dice en su corazón: «No caeré jamás;
nunca me alcanzará la desgracia».
Llena está su boca de maldición y de engaños y fraude;
debajo de su lengua hay insulto y maldad.
Se sienta al acecho cerca de las aldeas;
en escondrijos mata al inocente.
Sus ojos están acechando al desvalido,
acecha en oculto, como el león desde su cueva;
acecha para atrapar al pobre;
atrapa al pobre trayéndolo a su red.
Se encoge, se agacha,
y caen en sus fuertes garras muchos desdichados.
Dice en su corazón: «Dios lo olvida;
cubre su rostro, nunca ve nada».
Salmos 10.2-11 RV95

Cómo prepararse

A continuación veremos algunos consejos útiles, sin embargo, es importante que lo que edifiquemos esté en buen cimiento pues de lo contrario, al final no servirá de nada.  Jesús dijo:  »A cualquiera, pues, que me oye estas palabras y las pone en práctica, lo compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca. Mateo 7.24 RV95  Solamente Él es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré. En Dios está mi salvación y mi gloria; en Dios está mi roca fuerte y mi refugio. Salmos 62.6 RV95  Así que primero tenemos que estar seguros que tenemos las paces hechas con Dios a través de Jesús, quien es la roca (cf. 1a Corintios 10.4; ver El Plan de Salvación).


1. Informarse y estar enterados de la situación económica actual y los últimos acontecimientos.
Buscar fuentes confiables y verificar la información con varias de ellas.  Muy importante es ampliar el conocimiento sobre Dios y lo que nos dice en su Palabra.  Específicamente sobre el tema del dinero y las posesiones podemos encontrar más de 2,350 versículos en la Biblia.  Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento. Oséas 4.6 RV95


2. Establecer un plan de ofrendas o de caridad.
Si ya eres miembro de una iglesia debes considerar que Dios nos reclama el 10% de todos nuestros ingresos.  Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi Casa: Probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, a ver si no os abro las ventanas de los cielos y derramo sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Malaquías 3.10 RV95  Como muchos otros, creo que esto puede abarcar ayudar a quien lo necesite.  Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre. 2a Corintios 9.6-7 RV95


3. Establece un plan de ahorro.
»Mira la hormiga, perezoso, observa sus caminos y sé sabio: Ella, sin tener capitán, gobernador ni señor, prepara en el verano su comida, recoge en el tiempo de la siega su sustento. Proverbios 6.6-8 RV95  Los que saben recomiendan guardar siempre otro 10% de los ingresos para uno y su familia.


4. Guardar y mantener reservas líquidas.
Se recomienda lo equivalente a unos 6 meses de gastos que no esté en inversiones.  Tal vez incluso convenga guardarlo en efectivo, pues en un caso extremo nuestro dinero existe electrónicamente en el banco y si hubiera una "corrida" súbita, podrían "congelarnos" nuestras cuentas.  El prudente ve el mal y se esconde, pero los ingenuos pasan y reciben el daño. Proverbios 22.3 RV95


5. Diversificar ahorros / inversiones.
Esto aplica sólo para los excedentes que hayan una vez cubierto el punto 4 anterior, colocando dinero no sólo en las típicas inversiones de los bancos sino también en activos "duros" como metales preciosos o 'commodities' como cobre, petróleo y alimentos.  Echa tu pan sobre las aguas; después de muchos días lo hallarás. Reparte a siete, y aun a ocho, porque no sabes qué mal ha de venir sobre la tierra. Eclesiastés 11.1-2 RV95


6. Diversificar ingresos.
El Señor ha bendecido mucho a mi amo y lo ha prosperado. Le ha dado ovejas y ganado, oro y plata, siervos y siervas, camellos y asnos. Génesis 24.35 NVI  Cuando se es empleado, uno puede estar a una quincena de grandes problemas, y al no serlo, no se cuenta con un flujo seguro.  Así que como Abraham, el amo referido en el versículo, debemos procurar conseguir más de una fuente de ingresos familiares.

La tranquilidad que podemos encontrar con Dios


¿Cuándo vendrá esto, qué tan fuerte, cómo nos pegará, qué tanto lo libraremos?  No lo podemos saber.  Los pasos del hombre los dirige el Señor. ¿Cómo puede el hombre entender su propio camino? Proverbios 20.24 NVI  Sin embargo, sí podemos estar seguro que él caminará esto con nosotros.  Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Salmos 23.4 RV95  Al final, como a Israel se nos dirá:  »¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del Señor brilla sobre ti! Mira, las tinieblas cubren la tierra, y una densa oscuridad se cierne sobre los pueblos. Pero la aurora del Señor brillará sobre ti; ¡sobre ti se manifestará su gloria! Isaías 60.1-2 NVI

Que Dios nos guarde a todos, su amigo el Biblioguero.

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domingo, 2 de octubre de 2011

Economía del demonio - Parte 1


De vez en cuando resumiré libros que traten de temas relevantes para este 'blog'.  Ahora lo haré con algunas partes del libro "Demonomics: Satan's Economy and Your Future" (Demonomía: La Economía de Satán y Su Futuro) de Terry James y otros autores, el cual trata sobre los tiempos turbulentos y difíciles por los que pasa la economía en el mundo, lo que podemos esperar en el futuro cercano, cómo prepararnos mejor para ello, y en la forma como nos gusta tratar las cosas en este 'blog', con un trasfondo bíblico.

Terry James es socio del sitio www.raptureready.com, que es tal vez la página 'web' de profecía bíblica más difundida en internet.  Aparte de él, los demás autores de diferentes capítulos del libro, son estudiosos e investigadores de la Biblia y/o personas experimentadas y enfocadas en la economía y las finanzas.

Escenario económico actual


Actualmente, parece que ya pasamos lo peor de la crisis financiera que estalló en el 2008; sin embargo, existe un nerviosismo cada vez mayor de caer nuevamente en una crisis que podría ser peor dado que todavía estamos lejos de haber superado la anterior, existen nuevos focos de problemas por países muy endeudados en Europa que pueden declararse en bancarrota (Grecia en primer lugar pero hay otros), los continuos conflictos de medio oriente pueden disparar el precio del petróleo, y las grandes economías no pueden entrar al quite como antes pues están muy debilitadas, ya sea porque también tienen un alto endeudamiento (especialmente Estados Unidos y Japón), o un crecimiento débil con el consecuente alto desempleo.

La raíz de todos los males


Lo anterior es ya "el pan de todos los días" para muchos de nosotros que nos hemos acostumbrado a vivir de crisis en crisis, pero esto tiene sus raíces en nuestra relación con Dios, y en un mundo más globalizado, valga la expresión, los efectos se van haciendo más devastadores.

Sabemos que se nos dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Lucas 10.27b RV95  Que »Ningún siervo puede servir a dos señores, porque odiará al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. Que No podéis servir a Dios y a las riquezas». Lucas 16.13  RV95 ... porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe y fueron atormentados con muchos dolores. 1a Timoteo 6.10 RV95  ... porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Mateo 6.21 RV95

En realidad, al final todo lo que poseamos es de Dios.  Mía es la plata, y mío es el oro —afirma el Señor Todopoderoso—. Hageo 2.8 NVI  Pero ten cuidado de no olvidar al Señor tu Dios ... No se te ocurra pensar: "Esta riqueza es fruto de mi poder y de la fuerza de mis manos." Recuerda al Señor tu Dios, porque es Él quien te da el poder para producir esa riqueza ... Deuteronomio 8.11-18 NVI  Pero estamos ... siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire*, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. Efesios 2.2b RV95 (* i.e. Satán).

¿Cómo es pues que caemos en estas crisis?

La forma en que funcionan los bancos


Para la mayoría de nosotros, la función de éstos es guardar el dinero que les confiamos, para lo cual nos cobran comisiones por sus servicios, nos ofrecen un interés que puede ser desde ridículo hasta bueno, dependiendo de qué tanto les depositemos y en qué forma, el cual a su vez lo obtienen por prestar nuestro dinero a otros por un interés mayor, con el que además logran una utilidad.  Se publicitan como serios y cuidadosos inversionistas de nuestro dinero con lo cual nos pueden brindar confianza y atractivos rendimientos.

Todo hasta aquí suena muy bien para hacer un negocio bastante decente, pero especialmente los que son realmente grandes entre los banqueros del mundo no se conformaron con eso.  Desde siglos atrás, los banqueros se dieron cuenta que la gran mayoría de los depositantes raramente retiraban todo su dinero, y menos al mismo tiempo, por lo que fueron animándose a prestar más dinero del que tenían depositado, obviamente ganando un buen interés por ello.  Este sistema, denominado como "reserva fraccional", permite que los bancos mantengan reservas usualmente del 10% ó hasta del 0% de los depósitos, con lo cual se multiplican exponencialmente los beneficios de los intereses cobrados por los préstamos otorgados que, consecuentemente, pueden ser desde 10 veces o más el monto de sus reservas.  Quien ama el dinero, de dinero no se sacia. Quien ama las riquezas nunca tiene suficiente. ¡También esto es absurdo! Eclesiastés 5:10 NVI

Ya entrados en prestar de esa manera, la codicia les hace desechar ser cuidadosos, otorgando préstamos indiscriminadamente, a personas sin capacidad de pago y garantías suficientes, tal como ocurrió con la crisis de 2008 originada por préstamos para casas.  Vienen las quiebras de bancos, perjudicándose mucha gente porque dado el sistema de reserva fraccional, el banco no puede responderles regresándoles su dinero. ... pero los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas que hunden a los hombres en destrucción y perdición, ... 1a Timoteo 6.9 RV95

Los bancos centrales y la emisión de dinero


Aquí entran en juego los rescates bancarios y los bancos centrales de los países, quienes tienen otra arma a su disposición:  La emisión de dinero.

En el pasado existía el llamado "Patrón Oro", que significaba que las reservas de un país debían estar respaldadas por riqueza real en oro (aunque también se empleaba la plata); pero en 1944, en la Conferencia de Bretton Woods, en la que se instituyeron el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, se reemplazó lo anterior por el dólar americano y la libra esterlina.  Los bancos centrales nacionales, usualmente autónomos de los regímenes políticos - lo cual es muy conveniente para el sistema bancario, al no estar obligados a respaldar su dinero con reservas de oro, les ha sido sencillo caer en "resolver" problemas de liquidez emitiendo más billetes, con lo cual pueden rescatarse bancos o grandes empresas fallidas, y financiar gastos del gobierno.  Parece muy fácil pero nada es gratis en esta vida, así que el costo es la devaluación de la moneda y la inflación.

Esto ha sido un problema endémico en todos los sistemas dependientes del dinero fiduciario, que es el emitido sin respaldo real.  Un caso clásico fue el de la República de Weimar en Alemania con una hiperinflación de hasta más del 1% diario, habiéndose emitido billetes con valores nominales de millones de marcos.  Más cerca geográficamente y en tiempo, esto es historia conocida en nuestros países latinoamericanos, donde la hiperinflación y las hiperdevaluaciones han ocurrido demasiado frecuentemente.  Pero hasta el mismo dólar americano ha caído en cerca de un 90% de devaluación.  Las devaluaciones y correspondientes inflaciones son un impuesto oculto que pagamos todos.

La forma en que esto funciona es mantener un ciclo pernicioso de 'booms' o "burbujas", y crisis que van desgastando a las naciones y a los individuos.  Estos ciclos se pueden crear con diferentes espejismos como el 'boom' que hubo de la industria de internet, en el cual el valor de muchas empresas se disparó ridículamente; o el reciente inmobiliario, en el cual el valor de las casas subía y subía (característicamente en Estados Unidos y España); y no hablemos por ahora de la creación de guerras, que han sido un negocio estupendo para quien las explota.  De esta manera se "calienta" artificialmente la economía haciendo que mucha gente invierta sus recursos en algo que parece que les dará grandes beneficios rápidamente, para que luego esa "burbuja" explote viniendo una subsecuente crisis, en la que  muchos pierden mucho dinero y pocos lo ganan, o son convenientemente rescatados "por el bien de todos".

Ya hemos hablado de la creciente concentración de riqueza y desigualdad social (ver entrada Avaricia, crédito y ruina del mundo).  Sin duda, todo lo anterior contribuye a incrementar ese fenómeno.  El rico se hace dueño de los pobres y el que toma prestado se hace siervo del que presta. Proverbios 22.7 RV95

Dejemos por ahora la revisión del contenido de este libro para continuarlo en la siguiente entrada (ver Economía del demonio - Parte 2).  Mientras tanto sepamos que En la casa del justo hay gran provisión, pero turbación hay en las ganancias del malvado. Proverbios 15.6 RV95  ¡Consideremos bien en dónde queremos estar!  Esto que estamos conociendo del mundo no es grato, pero vemos que Dios puede cuidar de nosotros si somos justos.  ¿Cómo serlo?  Siguiendo El Plan de Salvación que tiene para nosotros.

Los saluda como siempre su amigo el Biblioguero.

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