sábado, 2 de junio de 2012

Con el sudor de tu frente, ¿pero porqué tanto?


Te ganarás el pan con el sudor de tu frente ... Génesis 3.19a NVI  Vaya que hemos tenido que entender a fondo el significado de estas palabras viviendo lo anterior en carne propia.  ¿Porqué se está volviendo tan duro ganarse el pan ahora?  ¿Dios lo dispuso así?

El trabajo en la Biblia

Éste no es en sí, de ninguna manera, malo.  Para empezar, en el principio de la Biblia misma, se nos dice que Dios trabajó por 6 días para crear los cielos y la tierra, y que en ... El séptimo día concluyó Dios la obra que hizo, y reposó el séptimo día de todo cuanto había hecho. Génesis 2.2 RV95 (sobre el tema de la Creación ver entradas Creación o Evolución).  Además, contrario a los que creen que Nuestro Señor, una vez creado todo, ya no hizo nada y se ha mantenido ausente (ver entrada ¿Es bueno el deísmo?), ... Jesús les respondió: —Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo. Juan 5.17 RV95 (énfasis mío)  Así que si Él lo hace, el trabajo es bueno.

Grandes hombres en la Biblia fueron hombres de trabajo, como Abel, Noé, Jacob, Moisés, Ruth, David, el mismo Jesús, Pedro, Juan, Pablo, etc.  Y qué decir de las mujeres como Ruth y "la mujer virtuosa" que ... trabaja gustosamente con sus manos. Proverbios 31.13b  ¡Cuántas menciones hay de mujeres que iban a recoger agua a los pozos como Raquel y Rebeca, o la mujer samaritana!

La ley del trabajo

La gran ley de la siembra y la cosecha nos es expuesta muy específicamente enfocada al trabajo.  El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero. 2a Timoteo 2.6 RV95  No debe haber lo uno sin lo otro.  Cuando comas el trabajo de tus manos, bienaventurado serás y te irá bien. Salmos 128.2 RV95  Y cuando se hace correctamente hay bendición.  He aquí, pues, el bien que he visto: que lo bueno es comer y beber, y gozar de los frutos de todo el trabajo con que uno se fatiga debajo del sol todos los días de la vida que Dios le ha dado, porque esa es su recompensa. Eclesiastés 5.18 RV95  Así que, ¡qué grato poder descansar y disfrutar después de una semana de trabajo dedicado y responsable!

Por otro lado, también están claras las consecuencias de no trabajar.  Y cuando estábamos con vosotros os ordenábamos esto: que si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. 2a Tesalonicenses 3.10 RV95  ¿Y qué pasa si uno no come?  El deseo del perezoso lo mata, porque sus manos no quieren trabajar. Proverbios 21.25 RV95

Pero aunque el simple disfrute del trabajo es bueno, qué mejor que hacerlo realmente bien.  ¿Has visto un hombre cuidadoso en su trabajo? Delante de los reyes estará, no delante de gente de baja condición. Proverbios 22.29 RV95  De manera que quien se esfuerza desde el principio en las actividades más simples y hasta humildes, muchas veces alcanza mejores trabajos.  Su señor le dijo: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor”. Mateo 25.21 RV95

El sudor

Pero este trabajo que es parte de la naturaleza de Nuestro Señor, tuvo que ser más arduo de lo necesario por la condenación que le impuso a Adán por su traición, a quien le dijo ... maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida, ... Génesis 3.17b RV95 (ver entrada ¿Cuál fue el famoso Pecado Original?).  Así que el trabajo muchas veces no es fácil pues el mundo ya no es siempre propicio para cosechar los frutos del trabajo con facilidad.  De esta manera, frecuentemente la gente de campo sufre de climas hostiles; los que trabajan en el mar saben lo traicionero que éste puede ser; todos estamos expuestos a sufrir desde pequeños accidentes hasta desastres naturales; a trabajar con personas problemáticas en todas nuestras esferas (jefes, compañeros, clientes, proveedores, socios, etc.); e incluso con nosotros mismos, con nuestras limitaciones, o problemas de salud, o malas actitudes, etc.

Injusticia, abuso, explotación y opresión


Con todo, lo peor no viene de que Dios dispuso que tendríamos que esforzarnos en nuestros trabajos, sino de cómo lo hemos hecho mucho más duro o, extremadamente duro, nosotros mismos.  Desde los tiempos del Éxodo tenemos un ejemplo con lo que dispuso Faraón para el pueblo de Israel.  —De aquí en adelante no daréis paja al pueblo para hacer ladrillo, como hasta ahora; que vayan ellos y recojan por sí mismos la paja. Les impondréis la misma tarea de ladrillo que hacían antes, y no les disminuiréis nada, pues están ociosos. Por eso claman diciendo: “Vamos y ofrezcamos sacrificios a nuestro Dios”. Que se les aumente el trabajo, para que estén ocupados y no atiendan a palabras mentirosas. Éxodo 5.7-9 RV95  Y esto es sólo un botón de muestra, pues a través de la historia conocemos muchas otras instancias de abusos de soberanos a sus propios pueblos o a otros vasallos.  No muy atrás, se vivió la terrible crueldad e injusticia que vivieron los negros a manos de los mercaderes de esclavos y sus compradores.  Aún hoy día, todavía llegamos a saber de ejemplos equiparables a lo anterior o de explotación infantil, por no mencionar lo más bajo que es la explotación sexual.

El sofisma de la productividad

Pero aún dejando de lado esos extremos tan grotescos, se ha argumentado que debemos ser más productivos.  El concepto es bueno, debemos ser más eficientes y efectivos en lo que hacemos, de manera que podamos hacer cosas con menos esfuerzo y recursos, y que además las podamos hacer mejor.  Lo contrario es desgastar y desperdiciar tales esfuerzos y recursos, con un resultado que puede ser de menor calidad que no tenga la misma utilidad o duración, o incluso sea un total desperdicio.

Entonces, ¿qué hay de malo con ser más productivos?  En teoría nada, sino todo lo contrario, es muy bueno y debemos procurar serlo.  Sin embargo, como en todo, despojando las cosas de Dios, todo se vuelve a la postre en malo.  Si Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guarda la ciudad, en vano vela la guardia. Salmos 127.1 RV95  De esa falta de Dios nace el egoísmo, la soberbia, la codicia, la avaricia, etc.

Se busca el beneficio de los accionistas, lo cual, otra vez, en principio puede ser justificado pues es gente que confía el fruto de su trabajo para que, generando empleo y asumiendo riesgos, pueda ver legítimos frutos de ello.  Incluso en la Biblia se menciona:  ¿Por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco para que, al volver, lo hubiera recibido con los intereses?”. Lucas 19.23 RV95

Pero la codicia, no sólo llana sino manifestada en grandísima manera, demerita lo anterior.  Según el World Wealth Report 2011 publicado por Capgemini y Merryl Linch, la población denominada HNWI ('High Net Worth Individual' - Individuos de Alto Valor Patrimonial Neto, quienes cuentan con por lo menos US$1'000,000 para invertir sin considerar el valor de su residencia), tiene una riqueza de US$42.7 billones (trillones en USA); pero el peso mayor lo tienen los centa-millonarios, que según The Wealth Report 2012 (publicado por Knight Frank y Citibank), estos tenían en el 2011 el 93.4% de la cifra anterior.  Su crecimiento respecto al 2010 fue de 9.7%, contra el crecimiento de la economía mundial que fue de casi la mitad con un 5.01% (ver artículo de Forbes).

Por otro lado, según la información más reciente del World Bank, la riqueza total del mundo es de US$63.1 billones (trillones en USA), o sea que todos los demás que no somos HNWI tenemos más o menos un 20% de esa riqueza.  En otras palabras, unos 11 millones de personas poseen 4 veces más riqueza que unos 7,000 millones de habitantes.  Pero las cosas no terminan ahí, para colmo, los que no somos HNWI tenemos una deuda de US$39.6 billones (trillones en USA), principalmente vía nuestros propios gobiernos (ver indicador de The Economist).

La desigualdad social es un fenómeno cada vez más creciente y escandaloso (ver entrada Avaricia, crédito y ruina del mundo), y el desempleo azota a cada vez más familias.  Así que los principios rectores de incrementar la productividad están pervertidos por una patente concentración de la riqueza a costa del empobrecimiento generalizado del resto.  Esto también es patente en la brecha cada vez más grande entre los sueldos de los altos ejecutivos y los empleados de base.  Dicen: “¿Por qué ayunamos y no hiciste caso, humillamos nuestras almas y no te diste por entendido?”. He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio interés y oprimís a todos vuestros trabajadores. Isaías 58.3 RV95

Un ejemplo de lo anterior es la empresa Apple, de la cual he sido siempre usuario y admirador de sus productos.  Tristemente, vemos que por un lado es la empresa de mayor valor de mercado del mundo superando los US$600,000 millones, con unos US$100,000 millones en efectivo, y que Tim Cook, su CEO es el mejor pagado del mundo con US$378 millones en el último año.  Y que por otro lado, los trabajadores chinos de sus proveedores son explotados (ver artículo de Huffington Post).  Esto es simplemente un caso notorio de un patrón general en el mundo.

¿Quiere decir esto que todos los identificados como HNWI sean malos?  De ninguna manera podemos hacer tal juicio generalizado.  Sin embargo, quienes han llevado a cabo este proceso lo son sin duda ... porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra (Apocalipsis 18.23 RV95).  Los frutos codiciados por tu alma se apartaron de ti, y todas las cosas exquisitas y espléndidas te han faltado y nunca más las hallarás. Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido a costa de ella, se pondrán lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando ... Apocalipsis 18.14-15 RV95

Conclusión

El trabajo es bueno pero nos ha de costar el "sudor de nuestra frente".  Aún así, Dios dispone que no nos cueste tanto.  Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho o coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia. Eclesiastés 5.12 RV95  Los valores de este mundo centrados en lo económico están contrapuestos con lo que Dios quiere.  «¿Acaso es el momento apropiado para que ustedes residan en casas techadas mientras que esta casa está en ruinas?» Así dice ahora el Señor Todopoderoso: «¡Reflexionen sobre su proceder! »Ustedes siembran mucho, pero cosechan poco; comen, pero no quedan satisfechos; beben, pero no llegan a saciarse; se visten, pero no logran abrigarse; y al jornalero se le va su salario como por saco roto.» Hageo 1.4-6 RV95  Y esto nos afecta a todos en cuanto al disfrute de los frutos del trabajo, desde los más ricos a los más pobres; pero además haciéndolo mucho más arduo para la gran mayoría de nosotros.  Ante eso, esto es lo que Dios quiere:  Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna, la cual os dará el Hijo del hombre, porque a este señaló Dios, el Padre. Juan 6.27 RV95


¿Cómo hacerlo?  Jesús nos lo responde:  Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga». Mateo 11.28-30 RV95  Siendo éste, nuestro destino final:  Y oí una voz que me decía desde el cielo: «Escribe: “Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor”. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen». Apocalipsis 14.13 RV95

Que Dios bendiga nuestro trabajo.  Su amigo el Biblioguero.

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