domingo, 1 de julio de 2012

¿Es buena la separación de iglesia y estado?


Más de una vez hemos escuchado la frase de "la separación de iglesia y estado", veamos qué significa realmente, y si es bueno vivir bajo sus términos.

Significado y orígenes

El significado amplio de la frase implica la separación entre la iglesia como una religión organizada y el estado como una nación.

Desde la antigüedad, muchos gobernantes han querido apoyar su legitimidad como tales al asumirse como dioses, o pretender contar con la bendición o protección de ellos.  Así lo hicieron desde los faraones egipcios hasta la monarquía británica actual.  La realidad es que se apoyaron en dioses falsos o pretensiones falsas, pues el único Dios verdadero no los avaló ni realmente lo hace ahora.  »Sin embargo, el Señor, Dios de Israel, me escogió de entre mi familia para ponerme por rey de Israel para siempre. En efecto, él escogió a Judá como la tribu gobernante; de esta tribu escogió a mi familia, y de entre mis hermanos me escogió a mí, para ponerme por rey de Israel. 1a Crónicas 28.4 NVI  Por lo que el único linaje establecido por Dios fue el del Rey David, el cual se consumó plenamente en quien proclamó:  »Yo, Jesús, he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana». Apocalipsis 22.16 RV95

En los tiempos de los reyes de Israel

En la Biblia, encontramos la sucesión de reyes de Israel, entre los cuales David fue el segundo, que en poco tiempo se separaron en los Reinos del Sur y del Norte, en cuyos gobiernos no hubo separación de iglesia y estado.  Mucha gente piensa que TODO lo que está en la Biblia está como ejemplo de lo que debe seguirse, lo cual está muy equivocado (ver entrada El rechazo a lo religioso - Parte 2).  Aunque en partes de la Biblia ciertamente se nos da directrices para obedecer u observar como mandamientos, estatutos y enseñanzas; hay muchas otras partes que simplemente nos narra hechos de hombres con menores o mayores fallas o pecados.  Así pues, en esta sucesión de reyes vemos como hubo reyes que procuraron obedecer a Dios según reza el proverbio (21.1 NVI):  En las manos del Señor el corazón del rey es como un río: sigue el curso que el Señor le ha trazado.  Pero ... Abominable es que los reyes cometan maldad, porque con la justicia se afirma el trono. Proverbios 16.12 RV95  Y muchos de ellos fueron reyes que cometieron maldad, de manera que el Reino del Norte fue llevado cautivo y el del Sur exiliado, por lo que el profeta Jeremías se lamentaba:  Sus puertas fueron derribadas; destruyó y quebrantó sus cerrojos. Su rey y sus príncipes están entre gentes que no tienen la ley, y sus profetas no recibieron visión de Jehová. Lamentaciones 2.9 RV95

En esos tiempos, con reyes así, la integración entre iglesia y estado dio frutos muy cambiantes; algunos muy buenos cuando los reyes se acercaron a Dios, como fue el caso del Rey Ezequías, quien ... hizo lo que agrada al Señor, pues en todo siguió el ejemplo de su antepasado David ... puso su confianza en el Señor, Dios de Israel. ... Se mantuvo fiel al Señor y no se apartó de él, sino que cumplió los mandamientos que el Señor le había dado a Moisés. El Señor estaba con Ezequías, y por tanto éste tuvo éxito en todas sus empresas. ... Los demás acontecimientos del reinado de Ezequías, y todo su poderío y cómo construyó el estanque y el acueducto que llevaba agua a la ciudad, están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Judá. 2a Reyes fragms. 18.3-7, 20.20 NVI

Pero también muy malos como con el hijo de Ezequías, Manasés, quien ... hizo lo que ofende al Señor, pues practicaba las repugnantes ceremonias de las naciones que el Señor había expulsado delante de los israelitas. ... Sacrificó en el fuego a su propio hijo, practicó la magia y la hechicería, y consultó a nigromantes y a espiritistas. Hizo continuamente lo que ofende al Señor, provocando así su ira ... los descarrió, de modo que se condujeron peor que las naciones que el Señor destruyó delante de ellos.
... Además del pecado que hizo cometer a Judá, haciendo así lo que ofende al Señor, Manasés derramó tanta sangre inocente que inundó a Jerusalén de un extremo a otro. 2a Reyes fragms. 21.2-16 NVI

Vemos que la clave en esos tiempos es que ... Sea o no de nuestro agrado, obedeceremos la voz del Señor nuestro Dios ... Así, al obedecer la voz del Señor nuestro Dios, nos irá bien. Jeremías 42.6 NVI  Por lo que en esos tiempos, la separación de iglesia y estado era conveniente o no, dependiendo que cómo se reinara.

Persecución por fe


La historia del mundo está llena de culturas y épocas donde la iglesia y estado se han integrado y esto ha devenido en despreciables persecuciones por la fe que se profesa.  Esto lo han vivido los judíos por siglos, incluso hasta en nuestros días.  Los cristianos fueron diezmados durante el Imperio Romano, hasta que ellos mismos, siendo los poderosos, persiguieron a otros o lo hicieron entre sí mismos.  Es importante notar que se han cometido demasiados pecados o atrocidades, en el nombre de Dios (ver entrada El rechazo a lo religioso - Parte 1).

En nuestros tiempos

Países que separan iglesia y estado , que no lo hacen
y sin datos relativos  (fuente Wikipedia)

Ante eso, surgió la idea de que debería haber Libertad de Culto y que el estado no debería promover ni mucho menos imponer ninguna religión.  Esta idea fue plasmada en la constitución de muchos países.  Si revisamos un poco los países que sostienen el principio de separación de iglesia y estado, observaremos que la mayoría de los que no lo sostienen son islámicos, en algunos que llega a haber una intolerancia brutal hacia quienes no son musulmanes.  Ciertamente, podemos decir que es mucho mejor vivir en regímenes de separación que de integración.

Aunque esto tiene algunos lados no tan buenos.  En Estados Unidos, este tema ha dado pie a que los derechos de las minorías se impongan sobre los derechos de las mayorías.  ¿Cómo ha sido eso?  Desde hace tiempo y cada vez más, se han presentado casos en los que una minoría atea ha exigido que se eliminen actos, menciones o símbolos sobre Dios.  Un botón de muestra:  Desde 1913 hay una cruz de 13 m en la cima del Monte Soledad, cerca de La Jolla en California.  La ubicación era propiedad de la ciudad de San Diego pero pasó a ser propiedad federal en el 2006, lo cual fue aprovechado por activistas anticristianos para arreciar su exigencia de remover esta cruz, argumentando la susodicha separación de iglesia y estado establecida en la constitución de ese país.  Afortunadamente, la Suprema Corte de los Estados Unidos declinó tomar el caso, aunque esto está aún en litigio.  ¿Cuál es el punto aquí?  Lo religioso, para bien o para mal, es parte de nuestra cultura.  El hecho de que se haya erigido una cruz en un país en el que aún hoy día 80% de la población se declara cristiana, y seguramente aún más de la población de esa zona lo hacía en 1913, resulta insoportable para una minoría (que emulan a los talibanes que destruyeron unos budas gigantescos en Afganistán).  Casos como ese son noticias constantes en Estados Unidos.

Conclusión

Grandes pensadores cristianos previeron esta separación.  Agustín de Hipona, en su obra "La Ciudad de Dios", postulaba que debería haber una "ciudad terrenal" para hacer posible una "ciudad de los cielos".  Otro precursor muy importante de este concepto fue Martín Lutero, quien articuló "La Doctrina de los Dos Reinos", que básicamente enseñaba que Dios disponía que en el reino terrenal los gobiernos reinaran por sus leyes, y en Reino de los Cielos lo hiciera por su gracia y Evangelio.

Después de todo, el mismo Jesús decía que su reino no era de este mundo (cf. Juan 8.36).  Y les dijo: —Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Juan 8.23 RV95

Aunque el reino ideal de Cristo en el milenio integrará iglesia y estado en forma perfecta.  Alégrense y gócense las naciones, porque juzgarás los pueblos con equidad y pastorearás las naciones en la tierra. Selah ¡Alábente, Dios, los pueblos; todos los pueblos te alaben! Salmos 67.4-5 RV95  Mientras no venga y lo haga, lo mejor es que iglesia y estado estén separados.

Hay sub-temas importantes como la forma en que un creyente debe gobernar y ser gobernado pero eso será tema de otras entradas.  Hasta entonces, los saluda su amigo el Biblioguero.

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