lunes, 4 de febrero de 2013

¿Prohibe la Biblia las bebidas alcohólicas?


El tomar bebidas alcohólicas ha sido motivo de controversia en muchas creencias.  Está prohibido por el Islam, los mormones y los adventistas.  En las iglesias metodista, bautista, pentecostal y el Ejercito de Salvación, sin prohibirlo definitivamente, se promueve el ser abstemios.  Los católicos, ortodoxos, anglicanos, Testigos de Jehová, iglesias protestantes y cristianas, promueven la moderación en su consumo.

Los que las prohíben basándose en la Biblia, sostienen que el vino (la bebida alcohólica comúnmente consumida en tiempos bíblicos), cuando se le menciona en un contexto positivo, se trataba de un mero jugo de uva, por lo que no había nada malo en su consumo.  Los que promueven la abstención lo hacen en aras de la prudencia, del cuidado de los débiles, y del testimonio que cada uno debe cuidar de sí mismo y de su fe.  Y los que creen en la moderación, consideran que el vino es uno de los regalos de Dios y que el mal está en quien abusa de éste, no en el vino en sí.

Sobre esto mismo, Martín Lutero decía que así como sería absurdo eliminar a las mujeres por los pecados que se cometían con y por algunas de ellas, también sería absurdo eliminar al vino.

Ahora bien, ¿qué dice exactamente la Biblia sobre el vino y las bebidas alcohólicas?

De las referencias al vino a las bebidas alcohólicas

Prensa de vino en el antiguo Egipto

En el Antiguo Testamento, el vino se menciona 141 veces con la palabra hebrea יין - ‘yáyin’, que significa “efervescer”, vino, bebida de uva fermentada.  También se utilizan otros vocablos hebreos como תירוש - 'tirósh', "mosto", "vino dulce" o "vino nuevo"; שכר - 'shekar', "bebida fuerte"; חמר - 'chemer', tal vez vino espumoso; עסיס - 'asis, "vino dulce" o "vino nuevo"; חמץ - 'chomets', "vinagre"; שמר - 'shemar', "vino viejo"; סבא - 'sobhe', genérico de vino o bebida fuerte; ממסך - 'mamsak' y 'mesekh', vino mezclado; y מזג - 'mezeg', también para denotar una mezcla de vino.  Como podemos observar, en la mayoría de los casos los vocablos se refieren al vino como lo conocemos, pero hay instancias en las que caben otras posibilidades.

En el Nuevo Testamento, la palabra griega más común para denominar al vino es οίνος - 'oinos'.  Otros vocablos griegos empleados son:  γλευκος - 'gleukos', "vino dulce"; σίκερα - 'sikera', "bebida fuerte"; όξος - 'oxos', "vinagre" o, vino amargo y barato; y μέθυσμα - 'methusma', "bebida intoxicante".

En esos tiempos, además de la uva, también se producían bebidas alcohólicas de la fermentación de otros frutos y granos, por lo que también había cervezas.  No hay indicios de que hubiera bebidas destiladas, así que los grados de alcohol de esas bebidas (7 a 10), eran mucho menores a los de las que ahora tenemos (usualmente 12 a 50, aunque las cervezas generalmente fluctúan entre 4 a 6).  Así pues, es aceptable que la Biblia puede inferir estas bebidas, si bien, es muy clara la predominancia a referirse al vino.

Podemos concluir que, fuera de las veces que se haga referencia al vino para fines ceremoniales, las enseñanzas que encontremos en la Biblia sobre éste, pueden aplicarse también al consumo de bebidas alcohólicas en general, desde cervezas hasta ginebra.

El vino en el Antiguo Testamento

Anforas de vino antiguas

Se menciona:  Su uso como refrigerio. Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; ... Génesis 14.18 RV95  Su comercialización. Damasco comerciaba contigo por tus muchos productos, por la abundancia de toda riqueza; con vino de Helbón y lana blanca negociaban. Ezequiel 27.18 RV95  Y el que las fortalezas se abastecían de vino en caso de sitio. Reforzó también las fortalezas, y puso en ellas capitanes, y provisiones, vino y aceite; ... 2a Crónicas 11.11 RV95

En el libro de Proverbios no se lo recomienda para reyes, sino para personas atribuladas que, bebiendo, se olviden de sus problemas.  »No es digno de reyes, Lemuel, no es digno de reyes beber vino, ni de príncipes darse a la sidra; pues quizá bebiendo olviden la Ley y perviertan el derecho de todos los afligidos. Dad la sidra al desfallecido y el vino al de ánimo amargado: que beban, que se olviden de su necesidad y no se acuerden más de su miseria. Proverbios 31.4-7 RV95 (nótese que aquí se menciona otra bebida alcohólica, la sidra)  La idea aquí es que alegren su corazón y se animen, como cuando ... Absalón había dado orden a sus criados diciendo: «Os ruego que miréis cuando el corazón de Amnón esté alegre por el vino; ... 2a Samuel 13.28a RV95  Pero la idea no es embriagarse, como veremos un poco más adelante.

Pero el uso más relevante era para celebrar en presencia del Señor.  Allí entregarás el dinero por todo lo que deseas: por vacas, por ovejas, por vino, por sidra o por cualquier cosa que tú desees. Comerás allí delante de Jehová, tu Dios, y te alegrarás, tú y tu familia. Deuteronomio 14.26 RV95  Era parte del culto. Además, con cada cordero ofrecerás la décima parte de un efa de flor de harina amasada con la cuarta parte de un hin de aceite de olivas machacadas y, como libación, la cuarta parte de un hin de vino. Éxodo 29.40 RV95  Por lo tanto, almacenado en el templo para venderse a los peregrinos.  Otros estaban a cargo de la vajilla, y de todos los utensilios del santuario, de la harina, del vino, del aceite, del incienso y de las especias. 1a Crónicas 9.29 RV95

Por otro lado, el vino que los paganos también consumían era considerado diferente.  Veneno de serpientes es su vino, y ponzoña cruel de áspides. Deuteronomio 32.33 RV95  Tal vez por ser más intoxicante.

El dios Baco de los griegos vestido de uvas, el volcán Vesubio y una serpiente

En todo caso, el vino mencionado en el Antiguo Testamento también era intoxicante, como vemos en esta escena:  Después comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña; y bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en medio de su tienda. Génesis 9.20-21 RV95  Por eso mismo, se les prohibía a los Nazareos, y a los sacerdotes cuando entraran al Tabernáculo.  Entonces Jehová habló a Aarón y le dijo: «Ni tú ni tus hijos debéis beber vino ni sidra cuando entréis en el Tabernáculo de reunión, para que no muráis. Levítico 10.8-9a RV95

El vino en el Nuevo Testamento

En el Nuevo Testamento también queda claro que el vino era una bebida embriagante.  No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, ... Efesios 5.18 RV95  Por lo cual, debía beberse con moderación.  Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino ni codiciosos de ganancias deshonestas; ... 1a Timoteo 3.8 RV95  Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte. Que no sean calumniadoras ni esclavas del vino, sino maestras del bien. Tito 2.3 RV95

Contra la embriaguez hay numerosas advertencias en toda la Biblia, la siguiente es terminante y puede bastar:  ... ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 1a Corintios 6.10 RV95


Sin embargo, siempre cabía su consumo con moderación y no se proscribía su consumo.  En el siguiente pasaje sobre Jesús mismo, queda claro cómo eran hipócritas los fariseos que ni toleraban el ser abstemio ni el beber un poco.  Porque vino Juan el Bautista, que no comía pan ni bebía vino, y ustedes dicen: “Tiene un demonio.” Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y ustedes dicen: “Éste es un glotón y un borracho, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores.” Pero la sabiduría queda demostrada por los que la siguen.» Lucas 7.33-35 NVI  Así mismo, es bien conocido el vino que fue creado de agua por Jesús en su primer milagro en las bodas de Caná; y que bebió vino en su última cena de la Pascua como, de hecho, era la tradición judía.  Incluso, Pablo lo recomendaba para enfermedades:  Ya no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades. 1a Timoteo 5.23 RV95

En cuanto a la posibilidad de que ese vino fuera un mero jugo de uva, sólo hay unas pocas menciones de un vino “nuevo” o “mosto” (los ya mencionados ‘tirósh’ en hebreo en el Antiguo Testamento, y ‘gleukos’ en griego en el Nuevo Testamento), el cual aunque era un vino fresco, no del todo fermentado, sí tenía capacidad intoxicante también.  »Fornicación, vino y mosto quitan el juicio. Oséas 4.11 RV95  Dios, pues, te dé del rocío del cielo y de los frutos de la tierra, y abundancia de trigo y de mosto. Génesis 27.28 RV95  Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto. Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. Hechos 2.13-15 RV60  (todos los énfasis míos)

Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles, ... 1a Corintios 8.9 RV60  Mejor es no comer carne ni beber vino ni hacer nada que ofenda, debilite o haga tropezar a tu hermano. Romanos 14.21 RV95  En otra palabras, debe evitarse beber si puede ser ocasión de tropiezo.  Es decir, que se viera mal ante gente que queriendo hacer la voluntad de Dios no entendiera que cabe la moderación, o que el que al beber vino se propiciara que alguien sin sentido de moderación se embriagara.

El consumo de bebidas alcohólicas en el mundo actual

Según la Organización Mundial de la Salud, el consumo mundial de alcohol es de poco más de 6 litros per capita (hablamos de personas mayores de 15 años y del equivalente a ALCOHOL PURO, no de bebidas alcohólicas).  Aunque si tomamos en cuenta que de esa población, la mitad realmente no bebe, la estadística se duplica aplicándola a los que sí lo hacen, destacándose Europa en ello.  Las bebidas alcohólicas preferidas son las cervezas, y muy cercanamente los destilados (como el vodka en Rusia), encontrándose el vino en un distante tercer lugar.

Aunque al parecer, el consumo per capita se ha estabilizado desde los 90's, la tendencia que sí va claramente al alza es la del consumo entre menores de edad y de jóvenes, quienes pueden caer en borracheras frecuentes, a menudo asociadas con bebidas diseñadas especialmente para ellos (mezclas con sabores dulces y frutales).

El consumo excesivo de alcohol es el culpable de unas 2.5 millones de muertes cada año y es el tercer factor en magnitud de pérdida de años y calidad de vida (después de la desnutrición y del sexo inseguro), acarreando enfermedades (cirrosis, alta presión, diabetes, etc.), accidentes (automovilísticos, caídas, quemadas, ahogamientos, etc.), violencia (criminal, juvenil, doméstica, violaciones, etc.), facilitador de enfermedades venéreas y de embarazos no deseados, males hereditarios, y ausentismo (laboral y escolar), entre otras linduras.  Además, es considerada por especialistas como el inicio del camino a las drogas, cuando su consumo excesivo conduce a querer experimentar nuevas y mayores sensaciones de estados alterados (ver entrada Las drogas en la Biblia).

Mensaje de cinismo para los jóvenes,
anti-valor que va bien con quererse emborrachar,
lo cual conviene para altas ventas de estas bebidas.

Y es que la industria de bebidas alcohólicas es gigantesca con ventas que superan al millón de millón de dólares cada año, con un presupuesto de mercadotecnia inmenso y muy visible, especialmente en la promoción de una actividad que paradójicamente debiera ser antagónica:  El deporte.

Conclusión

Vemos que la Palabra no nos prohibe beber, tanto como tampoco nos prohibe muchas otras cosas como el baile, la música, el cine, los videojuegos, etc.  Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo. Colosenses 2.16 RV60

Lo que sí nos prohibe muy claramente es embriagarnos.  Sin embargo, para los que prefieran no tomar ni una gota, dada nuestra naturaleza débil y la perniciosa influencia de la cultura actual, es un camino que puede ser muy recomendable.  Dichoso el que resiste la tentación porque, al salir aprobado, recibirá la corona de la vida que Dios ha prometido a quienes lo aman. Santiago 1.12 NVI

Debemos ser libres con responsabilidad.  Recordando que ... Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna. 1a Corintios 6.12 RV60  Entre ellas por el alcohol, que puede ser una droga que nos cree adicción o, en el menor de los casos, que no sepamos pasar un buen rato sin tener que consumirlo en exceso.  Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica. 1a Corintios 10.23 RV60 Y el exceso de la bebida, no edifica, mata.

Les desea verdadera salud, su amigo el Biblioguero.

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