sábado, 6 de mayo de 2017

Qué dice la Biblia sobre juzgar - Parte 1


"¡No me juzgues!", "¡no juzgues a los demás!", e incluso "¡no te juzgues a ti mismo!".  Todas son variaciones de lo que hoy, más que nunca, se considera como una norma de comportamiento a seguir, esencial hasta el grado de que llega a ser una exigencia o un mandamiento (de ahí los signos de exclamación).  Sin duda, podemos ver las bondades de ello; pero también puede llevarse demasiado lejos con fines equivocados.  Opiniones sobre esto hay todas las que quieran, por ello, según la vocación de este blog, veamos qué dice la Biblia sobre esto.

¿Qué debemos entender por juzgar?

Podemos decir que casi todos lo sabemos.  En Google encontramos que "juzgar" significa:  Deliberar, quien tiene autoridad para ello, acerca de la culpabilidad de alguno, o de la razón que le asiste en un asunto, y sentenciar lo procedente. Valorar, formar juicio u opinión sobre algo o alguien.  Así que vemos que, básicamente, tiene 2 alcances diferentes:  Uno de tipo jurídico, muy grave y que llega a declarar un veredicto de culpable o inocente, o darle la razón a una parte o a otra.  Y otro que supone una valoración para formar una mera opinión.

En la Biblia nos enfocaremos en el Nuevo Testamento, ya que ahí está la raíz de y la respuesta a esta controversia.  Veremos que la palabra base empleada en el griego antiguo es muy interesante, es κρίνω ('krinete').  Su significado incluye lo visto anteriormente; pero también significa primordialmente separar o seleccionar; así como aprobar o preferir; y hasta gobernar y mandar.  La palabra afín "crisis" (κρίσις - 'krisis'), significa principalmente separación, causada por una decisión o un juicio.  Otra palabra afín es "criterio" (κριτήρια - 'criteria'), el cual es un recurso para emitir un juicio.

Es claro que no tenemos problema con cómo se entiende y entendía este término.  Ya que la mayoría de nosotros no tenemos potestad de deliberar una sentencia en un juicio legal, podemos coincidir que la acepción de "juzgar" que más nos interesa es la que trata de valorar o evaluar, formarnos una opinión y, en última instancia, emitirla si es necesario.  Y el objeto obvio de ese juicio, en lo que respecta a esta entrada, son personas.

No juzguen


»No juzguen, para que no sean juzgados. Mateo 7.1 RVC  Este versículo es tan popular que mucha gente no creyente lo conoce.  Son palabras de Jesús dichas en el Sermón del Monte.  ¿Porqué dijo eso Jesús?  Él mismo lo explicó:  Porque con el juicio con que ustedes juzgan, serán juzgados; y con la medida con que miden, serán medidos. ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no miras la viga que está en tu propio ojo? ¿Cómo dirás a tu hermano: “Déjame sacar la paja de tu ojo”, cuando tienes una viga en el tuyo? Mateo 7.2-4 RVC  Jesús nos advierte, como lo hace en muchas otras instancias, que Dios (y específicamente Él mismo) tomará en cuenta la justicia o injusticia, dureza o misericordia, que empleemos con los demás (la vara con la que midamos).  Conociendo nuestra naturaleza humana caída, sabe que demasiadas veces tenderemos a la injusticia y a la dureza y, en ese caso, sería mejor que optáramos por no juzgar.

También nos previene a que nos auto-examinemos primero, pues muy posiblemente nos encontremos en una situación similar a la que estemos juzgando (i.e. calificando); en cuyo caso no tenemos autoridad moral para hacerlo.  Por tanto tú, que juzgas a otros, no tienes excusa, no importa quién seas, pues al juzgar a otros te condenas a ti mismo, porque haces las mismas cosas que hacen ellos. Romanos 2.1 RVC  De esta enseñanza se deriva el conocido dicho de que cuando señalamos con nuestro dedo índice, hay otros 3 dedos de esa mano que apuntan hacia nosotros mismos.


En el Evangelio de Lucas, donde se repite esta enseñanza, está precedida por el pasaje que nos pide amar hasta a nuestros enemigos, el cual concluye con este llamado:  Por lo tanto, sean compasivos, como también su Padre es compasivo. Lucas 6.36 RVC  En ese evangelio, el pasaje que estamos revisando dice:  »No juzguen, y no serán juzgados. No condenen, y no serán condenados. Perdonen, y serán perdonados. Den, y se les dará una medida buena, incluso apretada, remecida y desbordante. Porque con la misma medida con que ustedes midan, serán medidos.» Lucas 6.37-38 RVC  Observamos los temas de la compasión y la misericordia.  Así como Dios es compasivo con nosotros, ofreciéndonos su misericordia a través del pago que Jesús hace por nuestros pecados, que implican su perdón y, por lo tanto, el no ser condenados; también nos pide que seamos congruentes con ello, siendo compasivos en nuestros juicios, perdonando y no condenando, y generosos en nuestro amor, todo lo cual nos dice que nos será retribuido.

No menospreciar

En otras ocasiones, la intención de juzgar/opinar busca ponernos encima de los demás, considerando que lo que hacemos o en lo que creemos nos hace superiores; logrando no sólo el desagrado hacia nosotros, sino que si además nos ostentáramos como cristianos, la gente podría alejarse de Dios por vernos como personas petulantes e hipócritas.  Por tanto, dejemos de juzgarnos unos a otros. Más bien, propónganse no poner tropiezos ni obstáculos al hermano. Romanos 14.13 NVI  El contexto de este pasaje de Romanos trata sobre diferentes prácticas que unos y otros hermanos en la fe tenían, siendo unas verdaderamente superiores a las de otros en un sentido doctrinal.  No obstante, Pablo no quiso que la gente se perdiera en disputas secundarias ante la importancia de seguir a Dios, por lo que era mejor dejar los juicios de lado.  Y aunque este pasaje habla sobre diferencias entre hermanos en la fe, no con no creyentes, con nadie debemos caer en la petulancia, ... Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación, ... Romanos 12.3b NVI

No hablar mal

Y otra razón para no juzgar, es en el sentido de no hablar mal, no murmurar o no pasárnosla criticando a los demás; y mucho menos llegando a erigirnos en jueces que salvan o condenan.  Hermanos, no hablen mal unos de otros. El que habla mal de su hermano, o lo juzga, habla mal de la ley y la juzga. Y si juzgas a la ley, te haces juez de ella en vez de obedecerla. Solamente hay uno que ha dado la ley y al mismo tiempo es Juez, y es aquel que puede salvar o condenar; tú, en cambio, ¿quién eres para juzgar a tu prójimo? Santiago 4.11-12 DHH  Este pasaje también está dirigido a las relaciones entre hermanos en la fe, pero también lo podemos aplicar en otras relaciones.

Conclusión

Hasta aquí, tenemos claro que no debemos juzgar a los demás; es decir, evaluarlos, formarnos opiniones sobre ellos y emitirlas (decírselas a ellos o a terceros).  Por lo menos, vemos que no debemos hacerlo mientras no sea un juicio justo y misericordioso; mientras no hagamos un previo auto-examen y corrijamos lo que esté mal de nuestra parte; mientras sea con fines de sentirnos superiores; y mientras sea para hablar mal de los demás.

Por otro lado, sin caer en justificar opiniones gratuitas que nadie nos pide ni necesita, ni el gustado deporte del chisme, la vida cotidiana nos lleva a que, en el trato con múltiples personas, debamos evaluar con quién tratamos, con quién tratan personas que nos importan (familia, amigos, gente de trabajo, etc.), formarnos opiniones de ellas y, si es necesario, comunicarlas.

Así que el tema no termina aquí, la Biblia es muy amplia y muy rica, y daremos respuesta a ésta y otras cuestiones en la próxima entrada.

Los saluda su amigo el Biblioguero.

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sábado, 4 de junio de 2016

¿Debemos los cristianos ser tolerantes? - Parte 2

) concluimos que los cristianos sí somos (o debemos ser) intolerantes "por cuanto no reconocemos, ni aceptamos (en cuanto a acoger, no ha prohibir), ni alentamos que se crea que:  1) Todas las religiones son válidas.  2) Otros libros, además de la Biblia, revelen directamente la verdad de Dios.  Con todo lo que ello implica."

Esta respuesta nos muestra sólo una cara de la moneda que, aunque muy importante, quedándonos nada más con ella, tanto presenta una imagen incompleta de cómo debiéramos ser los cristianos, como que nos da una pauta que nos puede llevar más allá de la intolerancia, hacia el odio (ver espectro Tolerancia/Intolerancia en la entrada anterior), como desarrollaremos más adelante.

Así que respondamos la pregunta que es el tema de esta entrada, refiriéndonos a cómo debiéramos comportarnos según nuestra fe cristiana, sustentándonos en lo que la Biblia nos dice sobre esto.

¿Debemos ser tolerantes?  ¿Cómo?

Dios declaró:  «Yo soy el Señor, Dios de toda la humanidad. ¿Hay algo imposible para mí? Jeremías 32.27 NVI ... y como tal, puede destruir a todos los que no lo honren.  Pero no lo hace ... »Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. Juan 3.16-17 RV60  Jesús nos mostró en su vida el ejemplo supremo de humildad y amor a los demás.  Él, lejos de gloriarse en su superioridad moral, convivió con los que se juzgaban como lo peor de la sociedad, lo cual causó espanto entre los religiosos de entonces.  Cuando los maestros de la ley religiosa, que eran fariseos, lo vieron comer con los cobradores de impuestos y otros pecadores, preguntaron a los discípulos: «¿Por qué come con semejante escoria?». Marcos 2.16 NTV  Como vemos, Jesús fue más allá de la tolerancia, al amor por la gente rechazada, sin importarle que lo atacaran y rechazaran a él también por ello.

Jesús tratando con misericordia a una mujer adúltera, lo que los fariseos veían como inaceptable

En otra ocasión, ... Envió mensajeros por delante a una aldea de Samaria para que se hicieran los preparativos para su llegada, pero los habitantes de la aldea no recibieron a Jesús ... Cuando Santiago y Juan vieron eso, le dijeron a Jesús: «Señor, ¿quieres que hagamos bajar fuego del cielo para que los consuma?». Entonces Jesús se volvió a ellos y los reprendió. Así que siguieron de largo hacia otro pueblo. Lucas 9.52-56 NTV  En este caso, Jesús mostró tolerancia tanto al permitir ser rechazado por un pueblo despreciado por los judíos pues los veían como herejes que se desviaron de su fe, como al reprender a sus discípulos por su falta de misericordia (cf. Lucas 6.36).  Y en esta misma línea Pablo instruyó:  No ofendan a los judíos ni a los gentiles ni a la iglesia de Dios. 1a Corintios 10.32 NTV


Así pues, podemos concluir que debemos SER TOLERANTES en nuestros tratos en general con los demás, con quienes no compartan nuestra fe y en el sentido de que ni debemos ni podemos imponerles nuestras creencias.  Jesús nos dio la pauta de presentar las buenas nuevas, que es con amor y misericordia, no con odio y violencia.  (Nota:  Hay quienes no entienden la diferencia entre imponer y presentar, y suponen que el hacer proselitismo implica imponer, cuando imponer conlleva un acto de coerción; y también desconocen que en el Cristianismo, toda decisión genuina sólo puede ser voluntaria y verdadera, si fuese forzada y sin convicción no tiene ninguna validez).

Y ya sea que seamos intolerantes o aún como tolerantes, sI lo fuésemos equivocadamente en forma condescendiente, respondámonos esta pregunta:

¿Somos superiores a los demás?


Es uno de los reclamos que muchos tienen de los cristianos (ver tema 10 en entrada anterior ¿Somos intolerantes los cristianos? - (Parte 1)).  Para estar bien ubicados, recordemos lo que Pablo les dijo a los corintios.  No se dejen engañar. Ustedes bien saben que los que hacen lo malo no participarán en el reino de Dios. Me refiero a los que tienen relaciones sexuales prohibidas, a los que adoran a los ídolos, a los que son infieles en el matrimonio, a los afeminados, a los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, a los ladrones, a los que siempre quieren más de lo que tienen, a los borrachos, a los que hablan mal de los demás, y a los tramposos. Ninguno de ellos participará del reino de Dios. Y algunos de ustedes eran así. Pero Dios les perdonó esos pecados, los limpió y los hizo parte de su pueblo. Todo esto fue posible por el poder del Señor Jesucristo y del Espíritu de nuestro Dios. 1a Corintios 6.9-11 TLA (énfasis mío)  Lo que nos recuerda que los cristianos no somos ni superiores ni mejores que el resto del mundo, pues todos pecamos como los demás.  Al respecto, Pablo les dejó bien claro a los cristianos de su tiempo:  Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. Efesios 2.8-9 NTV

Para quienes se escandalizan con el homosexualismo como si fuese la peor abominación, nótese que en la misma categoría están los promiscuos, los idólatras, los que engañan a sus cónyuges, los que roban, los codiciosos, los tomadores, los chismosos y los deshonestos.  Aún tomando en cuenta que esta lista no es exhaustiva, habemos muchos que no podremos negar habernos identificado con algunos de estos grupos y no podemos "lanzar la primer piedra" (cf. Juan 8.7).

Veamos ahora cómo se tiende a aplicar la tolerancia al Cristianismo.

El rechazo al Cristianismo en la cultura actual

Hoy día, uno de los peores calificativos que se considera que se puede recibir es el de "intolerante" y, como dijimos al principio, se ha empleado para minar la imagen y credibilidad del Cristianismo y sus seguidores.  En esa línea, se ha distorsionado la virtud de la tolerancia al grado de que, hablando de creencias religiosas, todas se supone que deben ser relativas, por ende todas pueden ser válidas.  Así pues, la fórmula para no ser calificado como "intolerante" es aceptar que no hay verdad absoluta, y asumir que la verdad que cada uno quiera creer es tan válida como la de cualquiera (ver entrada Relativismo espiritual o verdad absoluta).

Como resultado de esto, paradójicamente ahora hay cada vez más un rechazo insidioso a expresiones de la fe cristiana.  Esto es muy manifiesto en los Estados Unidos, la nación que es la punta de lanza de las tendencias mundiales.  Ahí, donde cerca del 70% de la población se identifica como cristiana (aunque muchos realmente no lo son), la práctica abierta del Cristianismo (leer o citar la Biblia, orar en el nombre de Dios, tener participaciones en iglesias, exteriorizar creencias ahora opuestas al gobierno, etc. - ya no digamos hacer proselitismo), ha llegado a ser prohibida en muchos espacios (oficinas de gobierno, ejército, varias empresas, muchas universidades, escuelas públicas, etc. - cada semana hay diversas notas periodísticas sobre esto que pueden leerse en medios de noticias americanos).  Esto empieza a imitarse en Europa y, a través de las redes sociales, permea en el resto del mundo.  Pues la gente solo tendrá amor por sí misma y por su dinero. Serán fanfarrones y orgullosos, se burlarán de Dios, serán desobedientes a sus padres y malagradecidos. No considerarán nada sagrado. No amarán ni perdonarán; calumniarán a otros y no tendrán control propio. Serán crueles y odiarán lo que es bueno. Traicionarán a sus amigos, serán imprudentes, se llenarán de soberbia y amarán el placer en lugar de amar a Dios. 2a Timoteo 3.2-4 NTV

Por otro lado, un factor innegable de este fenómeno tiene que ver con lo siguiente:

Las prácticas de ciertos cristianos o "cristianos"


Desgraciadamente, hay muchos cristianos con falsas doctrinas, que son dominados por amargura y resentimiento, o que de plano sólo se hacen llamar "cristianos", pues creen y practican algo muy diferente al Cristianismo, y que son soberbios y profesan odio contra los que desprecian.  Ejemplos de ello fueron la Santa Inquisición católica; los afrikáners que justificaban su racismo con infundios supuestamente extraídos de la Biblia; el Ku Kux Klan que hace otro tanto; muchos que odian a los judíos y ahora a los musulmanes; los que se creen "más santos que tú"; varios fanáticos locos que pretenden darle soporte en la Biblia a crímenes que cometen; y simplemente mucha gente que, lejos de practicar el amor que predicó Jesús, buscan fundamentar sus odios y un falso sentido de superioridad.  Dirán que aman y respetan a Dios, pero con su conducta demostrarán lo contrario. No te hagas amigo de esa clase de gente, ... 2a Timoteo 2.5 TLA

Quienes buscan darle un mal nombre al Cristianismo explotan todo esto y le dan gran difusión, así como a los pederastas que hay entre los sacerdotes católicos, y a los charlatanes que hay entre los predicadores evangélicos, los cuales muy posiblemente ni siquiera son realmente cristianos.  Y no es que deban ocultarse las malas prácticas ni las manzanas podridas, los cristianos debemos ser los primeros en denunciarlas, pero hay que saber diferenciar al verdadero Cristianismo de eso.

Conclusión


Si hemos de ser tildados de intolerantes por tener convicciones en nuestra fe en la Palabra, y predicar las buenas nuevas, que así sea.  Por otro lado, esa misma fe implica hacer la voluntad de Dios y eso significa practicar la tolerancia al no pretender imponer nuestra fe, ni manifestar odio ni soberbia, sino amor y humildad.  Si hacemos esto, Dios está con nosotros y que venga lo que venga.

Los saluda su amigo el Biblioguero.

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domingo, 6 de diciembre de 2015

¿Somos intolerantes los cristianos? - Parte 1


En un mundo que está cada vez más abierto a nuevas formas de pensar y de vivir, frecuentemente se nos caracteriza a los cristianos como intolerantes; es decir, que no aceptamos lo que no coincide con nuestras creencias, que no las soportamos o que hasta odiamos a los que difieren de nosotros.  Aunque no podemos decir que es un fenómeno nuevo, sí es uno que es cada vez más recurrente en los medios, ya sea en artículos periodísticos (impresos o en línea), o en caracterizaciones (o caricaturizaciones) de personajes en la televisión o en el cine.

Esta pregunta no la responderemos refiriéndonos a los cristianos en sus múltiples conductas como personas, que como tales, encontraremos desde gente admirable y ejemplar, hasta hipócritas y despreciables, entre los cuales muchos realmente no son cristianos.  A propósito de esto, recordemos que el mismo Jesús advirtió:  »No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. ... Entonces les diré claramente: “Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!” Mateo 7.21,23 NVI

Así pues, la responderemos respecto del Cristianismo como doctrina, ya que éste debe ser el sustento que nos lleve a comportarnos como cristianos y, como siempre, desde el punto de vista bíblico según la vocación de este 'blog'.

Qué dicen de la intolerancia de los cristianos


A continuación, relaciono varias acusaciones, reclamos o cuestionamientos de intolerancia que nos hacen a los cristianos, insistiendo que nos enfocaremos a lo relativo a la doctrina del Cristianismo.
  1. Creer que sólo nuestra religión es válida.
  2. Creer que Dios nos da su revelación directa sólo en la Biblia.
  3. Creer que la Biblia está sobre la ciencia.
  4. Creer que si no creemos en Jesús nos perderemos.
  5. Creer que abortar a un embrión o feto humano es asesinato.
  6. Creer que la mujer es inferior al hombre.
  7. Creer que el homosexualismo es un pecado.
  8. Creer que todo lo que es placentero debe ser prohibido.
  9. Creer que tenemos derecho a juzgar a los demás.
  10. Creer que somos superiores a los demás.
En aras de procurar que esta lista sea suficientemente amplia y contenga lo más importante, he incluido muchos temas que difieren en forma importante en cómo tratarlos, principalmente en si lo que sostienen es válido o no.  Los numeré pues mencionaré muy brevemente algunos de ellos (hacerlo de cada uno y en forma amplia rebasa a esta entrada, pero lo hago sobre varios en las siguientes entradas:  ver para 1 Relativismo espiritual o verdad absoluta
; ver para 2 serie Porqué es creíble la Biblia; ver para 3 El dilema de la fe vs. la razón, serie Creación o Evolución y Dios no es necesario, según Stephen Hawking; ver para 4 serie El Plan de Salvación y El destino de los no creyentes; ver para 7 Qué dice la Biblia sobre el homosexualismo; ver para 10 la segunda parte de esta entrada; algunos otros temas los procuraré desarrollar en nuevas entradas).

Qué es intolerancia


La intolerancia es la falta de habilidad o voluntad de tolerar algo.  El término se emplea también para asuntos fisiológicos, lo cual no es nuestro tema.  En el caso específico que nos ocupa, es que no se quiere tolerar algo diferente a nuestras creencias.

¿Y qué es tolerar?  Siguiendo con nuestro enfoque, una definición amplia abarca lo siguiente:  La disposición de aceptar una creencia; la simpatía o indulgencia a ella; el acto de permitirla.

Antes de seguir tratando sobre la intolerancia, vale la pena que también tengamos en cuenta diversas acciones que podemos asociar a la tolerancia e intolerancia, y que se alejan o acercan a éstas desde extremos opuestos.  Así pues, propongo el siguiente espectro:
  • Amar
  • Admirar
  • Respetar
  • Permitir
  • Alentar
  • Aceptar
  • Reconocer
  • Tolerar
  • No tolerar
  • No Reconocer
  • Rechazar
  • Desalentar
  • Prohibir
  • Burlarse
  • Despreciar
  • Odiar
Vemos que relativo a la tolerancia y a la intolerancia hay una muy amplia gama en ambos extremos en la forma en la que podamos tratar algo, y el haberla mostrado nos ayudará a entender mejor este tema.

¿Somos intolerantes?

¿Queremos los cristianos aceptar creencias diferentes a las nuestras?  ¿Creemos que las demás creencias tienen un valor equivalente o semejante, como caminos diferentes pero con un mismo destino?  ¿Creemos que son verdaderas? (tema 1)  A un seguidor dudoso, a su discípulo Tomás, "Jesús le dijo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí" Juan 14.6 RV60 (énfasis mío)  Y el apóstol Pedro, habiendo sido aprehendido y siendo cuestionado ante "los gobernantes, los ancianos, los escribas, y el sumo sacerdote" (cf. Hechos 4.5) reiteró de "este Jesús" (cf. Hechos 4.11) que:  "En ningún otro hay salvación, porque no se ha dado a la humanidad ningún otro nombre bajo el cielo mediante el cual podamos alcanzar la salvación.» Hechos 4.12 RV60 (énfasis mío)  "Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado." Juan 17.3 RV60 (énfasis mío) ... según Jesús mismo lo declaró al Padre.

Así pues, aunque podríamos extendernos mucho más, por lo menos a la luz de estos pasajes vemos que la respuesta a las preguntas anteriores es un claro y rotundo NO, por lo que definitivamente podríamos considerarnos como intolerantes.  ¿Porqué?  Porque Dios no tolera que se crea en otro dios sino en Él.  Su primer mandamiento es claro:  »No tengas otros dioses además de mí. Éxodo 20.3 NVI  Y respecto a lo que Él nos revela, Pablo dijo:  Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, les anuncia otro evangelio diferente del que les hemos anunciado, quede bajo maldición. Gálatas 1.8 RVC  No hay pues, cabida para creer que lo que cada quien considere válido está necesariamente bien (ver entrada Relativismo espiritual o verdad absoluta).  Por supuesto, tenemos el libre albedrío para hacerlo pero dependiendo de qué decidamos creer y practicar, podremos contar con la bendición de Dios o no.  Dios planteo:  En este día pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ustedes, de que les he dado a elegir entre la vida y la muerte, y entre la bendición y la maldición. Escojan, pues, la vida, para que vivan ustedes y sus descendientes; Deuteronomio 30.19 DHH
Entonces, ... Pase lo que pase, compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo. ... firmes en un mismo propósito, luchando unánimes por la fe del evangelio ... Filipenses 1.27 NVI  Así, al mantener nuestras convicciones, SOMOS INTOLERANTES, por cuanto no reconocemos, ni aceptamos (en cuanto a acoger), ni alentamos que se crea que:  1) Todas las religiones son válidas.  2) Otros libros, además de la Biblia, revelen directamente la verdad de Dios.  Con todo lo que ello implica.

Ahora bien, habiendo establecido el espectro de Tolerancia/Intolerancia, hay que aclarar que tampoco debemos llegar al grado de prohibir, burlarnos, despreciar o hasta odiar a quienes sí crean en lo enunciado en cualquiera de los dos puntos anteriores; y esto nos lleva a ver ahora las cosas desde otro enfoque aparentemente contrario, lo cual estudiaremos en la segunda parte de esta entrada (¿Debemos ser tolerantes los cristianos? - (Parte 2)).

Los saluda su amigo el Biblioguero.

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sábado, 31 de mayo de 2014

Temer a Dios, ¿bueno o malo?


Dentro de las muchas creencias modernas, se considera que temer a Dios es impensable.  Muchos se preguntan:  ¿Cómo es posible que a Dios, un ser tan perfecto, deba temérsele?  O, peor aún, ¡que pida que se le tema!

Lo que se piensa es que a Dios, en su infinito amor, no debe temérsele pues no habría razón para ello.  Él, siendo tan sabio y bondadoso, conocería nuestras limitaciones y, no importando qué hiciéramos o qué tan grandes fuesen nuestros pecados (o para decirlo más aceptablemente para algunos, nuestras fallas o errores), Él nos perdonaría todo.  Así mismo, menos aún podríamos pensar que Él nos pidiera que le temiéramos pues, ¿¡cómo nos podría pedir albergar una emoción tan mala y perjudicial que, idealmente, no debería tener cabida en nuestras vidas!?

Respondamos a lo anterior, como siempre, desde el punto de vista de la Biblia.

El sofisma de que el temor es necesariamente malo

Ciertamente, sentir temor no es grato.  Temer se define como la emoción desagradable que sentimos cuando creemos estar en peligro de sufrir algún daño.  La expectativa de sufrimiento nos causa desde inquietud, a preocupación, a angustia, a zozobra, a desesperación o hasta a pánico.  Todo lo anterior es, sin duda, bastante indeseable.

Pero también sabemos que el temor nos puede evitar sentir algo aún más indeseable:  El dolor, la pérdida o incluso hasta la muerte.

Podemos revisar un ejemplo que fácil nos viene a la mente:  El de la llama de fuego.  Tememos acercarnos al fuego para evitar sufrir el dolor de quemarnos, aunque sólo sea la yema del dedo.  Vemos claramente que el temor puede ser muy beneficioso, pues nos evita sufrir el dolor y el daño temidos que nos provocaría una quemadura.  Como este ejemplo, podemos imaginarnos incontables más con los que podemos concluir que el temor no es necesariamente malo, sino hasta saludable.  Así que ... El sabio conoce el miedo y se cuida del peligro, pero el tonto es atrevido y se pasa de confiado. Proverbios 14.16 TLA

Cuando el temor es malo


Por otro lado, Nicolás Maquiavelo, el célebre escritor y político italiano (ss.XV-XVI), escribió en su novela "El Príncipe" que era mejor ser temido que amado.  Es justo decir que también decía que lo ideal era ser ambas cosas, y que se debía ser temido sólo al grado de que no se fuere odiado también.  Pero el punto es que nos consta que muchos poderosos han llevado muy diligentemente a la práctica lo anterior, en formas tan extremas y crueles, que han acarreado un sufrimiento tanto injusto como grande para prácticamente todo del mundo y a lo largo de la historia.  Y es este temor el que no puede ser ni bueno ni saludable.  Por ello Dios advirtió:  Castigaré la malicia del mundo, los crímenes de todos los malvados; acabaré con el orgullo y la arrogancia, aplastaré la altanería del tirano. Isaías 13.11 BLPH

Y qué decir del terrorismo, cuya estrategia es sembrar el miedo extremo, el terror.  Sobre los que lo practican se dice:  Hay seis cosas, y hasta siete, que el Señor aborrece por completo: los ojos altaneros, la lengua mentirosa, las manos que asesinan a gente inocente, la mente que elabora planes perversos, los pies que corren ansiosos al mal, el testigo falso y mentiroso, y el que provoca peleas entre hermanos. Proverbios 6.16-19 DHH

Qué dice la Biblia sobre temer a Dios

El principio de la sabiduría es el temor del Señor ... Proverbios 9.10a RVC


La sabiduría no es meramente contar con un gran acerbo de conocimientos, ni tampoco tener un alto coeficiente de inteligencia, sino la capacidad de discernir qué es lo mejor en el sentido pleno y total de la expresión; tener buen juicio para pensar y decidir cómo actuar.  El libro de Proverbios habla extensamente sobre la sabiduría, nos exhorta a buscarla y nos provee con un extenso compendio de consejos prácticos; ahí y en otras partes de la Biblia, se nos dice que el principio de la verdadera sabiduría tiene que empezar con temer a Dios.  ... Y dijo al hombre: “El temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal, la inteligencia”». Job 28.28 RV95

Además, para mayor claridad ... La maldad del impío me dice al corazón: «No hay temor de Dios delante de sus ojos». Salmos 36.1 RV95  Así que, el no temerlo, tiene semilla de maldad, pues tampoco nos haría apartarnos del mal.  Sin embargo, si queremos apartarnos del mal ... entonces sabrás lo que es temer al Señor, y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2.5 RVC

Dios no es un abuelo bonachón, es el Poderoso Creador de Todo

Hay muchos que malinterpretan que "Dios es amor" (cf. 1a Juan 4.8), suponiendo que siendo así, es de esperarse que todo lo vea tan amorosa y comprensivamente que, a final de cuentas, no hay pecado que Él no pueda perdonar.  Por un lado, casi es así, porque salvo el pecado imperdonable (cf. Mateo 12.31-32), Él tiene la disposición de perdonarnos todo.  Pero pretender que Él perdona así nada más como si fuera un abuelo bonachón, que de tan viejo y bueno, prácticamente raya en lo tonto, es lo que realmente sí es muy tonto.  Esa idea puede venir de una ilusión falaz de lo que es Dios, que parte de una noción rosa y simple; o de la conveniente expectativa de que "nos podemos salir con la nuestra" sin temer consecuencia alguna.

Dios, además de ser amoroso, tiene otros atributos.  Uno de ellos es que es justo, y así como es grande su amor, es también grande su justicia.  En esa justicia, Él dispuso la forma de perdonarnos a través de la redención que Jesús hizo de nosotros en la cruz y de que lo reconozcamos como nuestro Señor y Salvador.  Sobre esto, que es de vital importancia, trato ampliamente en la sección SALVACIÓN.  Por el momento, consideremos lo que se nos dice:  ¡Odien el mal! ¡Amen el bien! Asegúrense de que en los tribunales se haga justicia; Amos 5.15 DHH


Además, Dios es el Creador de Todo lo que Existe, y como tal es poderoso, muy, muy poderoso, en forma descomunal y, por ende, temible, muy temible.  No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Más bien, teman a aquel que puede destruir alma y cuerpo en el infierno. Mateo 10.28 RVC  Pues ... ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo! Hebreos 10.31 RVC

Sé que abundan quienes se rasgarán las vestiduras con estos pasajes, no queriendo creer que caer en manos de Dios sea tan tremendo.  Ciertamente, también está la contraparte, la extraordinaria bendición de estar con Él y que ... sean ustedes plenamente capaces de comprender, con todos los santos, cuál es la anchura, la longitud, la profundidad y la altura del amor de Cristo; Efesios 3.18 RVC  Pero volviendo al punto de tener que vérselas con Dios, ¿qué esperarían, que no deba temerse contravenir al Dios Poderoso Creador de Todo?

Hay, quienes creen que no hay a quien contravenir, Dentro de sí dicen los necios: «Dios no existe.» Salmos 14.1 RVC  También quienes alcanzan sólo a creer vagamente en un impreciso creador ausente de su creación, para quien no tenemos importancia (ver entrada ¿Es bueno el deísmo?).  Pero ... Más puede esperarse de quien reconoce que es tonto, que de un tonto que se cree muy sabio. Proverbios 26.12 TLA  Y así como todos han de morir una sola vez y después vendrá el juicio ... Hebreos 9.27 DHH ... para ejecutar juicio sobre la gente de este mundo. Declarará culpables a los seres humanos por todos los actos perversos que cada uno haya hecho y a los pecadores rebeldes por todos los insultos que hayan dicho contra él» Judas 15 NTV

Queda claro que así como podemos temer contrariar a nuestro padre, a nuestro jefe, a nuestras autoridades, cuánto más al Señor Todopoderoso Creador de Todo lo que Existe.  Así que no nos conviene pasarnos de confiados (cf. Proverbios 14.6), y mejor, consideremos que ... De generación en generación se extiende su misericordia a los que le temen. Lucas 1.50 NVI

Trascender el temor


Finalmente, hay, después de todo, una forma en la que podemos dejar atrás el temor.  Quien reconoce que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Dios y Dios en él.  Por nuestra parte, hemos conocido y hemos puesto nuestra confianza en el amor que Dios nos tiene. Dios es amor, y quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios permanece en él. Nuestro amor alcanza su más alto nivel de perfección cuando, al compartir nosotros ya en este mundo la condición de Cristo, nos hace esperar confiados el día del juicio. Amor y temor, en efecto, son incompatibles; el auténtico amor elimina el temor, ya que el temor está en relación con el castigo, y el que teme es que aún no ha aprendido a amar perfectamente. 1a Juan 4.15-18 BLPH

Y como amar significa cumplir los mandamientos del Señor, vivan conforme al mandamiento del amor, tal como se les enseñó desde el principio. 2a Juan 6 BLPH  Que no haya pues, confusiones con conceptos de filosofías modernas, orientales o extrañas; esto es amar según la Palabra.

Quienes todavía no conozcan más del Señor, harán bien en empezar con tomarlo con toda seriedad temiéndolo, para que perfeccionándose en el amor de Cristo, superen todo temor.

Su amigo el Biblioguero.

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domingo, 5 de enero de 2014

Pruebas, cómo superarlas según la Biblia - Parte 2


Continuamos y terminamos este tema (viene de Pruebas, cómo superarlas según la Biblia - Parte 1).

Las pruebas de PERSECUCIÓN

Dentro de los males en los que está envuelto el mundo, está el combatir directamente a la fe en el Señor y en su Palabra, y a sus creyentes.  La cultura actual, imbuida intensamente al mundo desde los medios masivos de comunicación, transmite constantemente el mensaje de que la fe en la Biblia es obsoleta y arcaica; que los valores que ella nos comunica ya no son válidos; que ya poseemos un conocimiento superior de las cosas que nos hace supuestamente mejores; y que los creyentes somos mas bien estúpidos, intolerantes y hasta malvados.  Se inventan dogmas de fe que se contraponen con la Biblia para destruir su credibilidad (ver entradas Creación o Evolución); y con técnicas de repetición constante desde una gran variedad de frentes (películas, series de TV, pseudo-documentales, libros, revistas, etc.), nos hacen creer que son verdades incontrovertibles (ver entrada Dios no es necesario, según Stephen Hawking), lo que en realidad son sólo especulaciones o, de plano, meras fantasías.

Esto ocurre más patentemente en donde las grandes tendencias se gestan y se diseminan:  En los Estados Unidos de América.  Ahí, a pesar de una población tradicional y mayoritariamente cristiana, en aras de una supuesta justicia, se está proscribiendo el cristianismo de su cultura, de sus celebraciones, de sus escuelas y de sus instituciones.

A propósito de esto, es importante notar que nunca faltan creyentes o, muy importante, pseudo-creyentes, que son piedra de tropiezo, pues no recuerdan o toman en cuenta que ... En cuanto a nosotros, procuramos no dar a nadie motivos para desacreditar nuestro ministerio. 2a Corintios 6.3 BLPH  ... y que, aprovechando estos actos equivocados los que combaten a la fe, los explotan ampliamente para atacar a los creyentes.  Sin embargo, nada justifica el ataque al único y verdadero Dios y a su Palabra.  ¿De quién creen que se burlan? ¿Contra quién abren tanto la boca y alargan la lengua? ¿Acaso no son ustedes unos hijos rebeldes, una generación de mentirosos? Isaías 57.4 RVC

Así que ... Hermanos míos, no se extrañen si los que son del mundo los odian. 1a Juan 3.13 DHH  Por lo demás, todos los que aspiren a llevar una vida cristiana auténticamente piadosa, sufrirán persecución. 2a Timoteo 3.12 BLP  Pero Jesús dijo que ... Estas cosas les he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción; pero confíen, yo he vencido al mundo.» Juan 16.33 RVC

Las pruebas de TENTACIONES

Éstas vienen de 3 frentes:

1) Nosotros mismos, esto es, nuestra carne o, si lo prefieren, nuestra naturaleza humana.  Que nunca se piense que vienen de Dios (cf. Santiago 1.13), pues ... Al contrario, cuando somos tentados, son nuestros propios deseos los que nos arrastran y dominan. Santiago 1.14 TLA  Para contrarrestar estos deseos, debemos hacer prevalecer y fortalecer nuestro Espíritu, el que Dios nos dio al salvarnos (cf. Tito 3.5), ... porque si ustedes viven en conformidad con la carne, morirán; pero si dan muerte a las obras de la carne por medio del Espíritu, entonces vivirán. Romanos 8.13 RVC  Porque no nos ha dado Dios un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2a Timoteo 1.7 RVC

2) Las que vienen del mundo, de la cultura actual (que en realidad viene de muchos siglos atrás, sólo que cada vez su perversidad es más fuerte).  No quieran ustedes ser como los pecadores del mundo, ni tampoco hacer lo que ellos hacen. Quienes lo hacen, no aman a Dios el Padre. Las cosas que ofrece la gente del mundo no vienen de Dios, sino de los pecadores de este mundo. Y éstas son las cosas que el mundo nos ofrece: los malos deseos, la ambición de tener todo lo que vemos, y el orgullo de poseer muchas riquezas. Pero lo malo de este mundo, y de todo lo que ofrece, está por acabarse. En cambio, el que hace lo que Dios manda vive para siempre. 1a Juan 2.15-17 TLA  Así que ... Huye de todo lo que estimule las pasiones juveniles. En cambio, sigue la vida recta, la fidelidad, el amor y la paz. Disfruta del compañerismo de los que invocan al Señor con un corazón puro. 2a Timoteo 2.22 NTV

3) Las que el mismo Satanás nos pone, por lo que ... Sean prudentes y manténganse atentos, porque su enemigo es el diablo, y él anda como un león rugiente, buscando a quien devorar. 1a Pedro 5.8-9 RVC  Ante ello ... Manténganse firmes contra él y sean fuertes en su fe. 1a Pedro 5.9a NTV  Esta última fuente puede ser peligrosamente ignorada por muchos, pues dudan de la misma existencia del diablo (ver entradas Qué dice la Biblia sobre el diablo).  Y sin embargo, al mismo tiempo, cada vez son más abiertamente manifiestas, e inocente o tontamente desplegadas (por decirlo amablemente) imágenes satánicas (efigies cornudas de Bafomet, pentagramas invertidos, cruces invertidas o imágenes santas desecradas), por muchos seguidores del movimiento 'dark' en la música y la moda.  Si bien, también hay cada vez más seguidores conscientes de estas doctrinas.  Todos ellos, que juguetean con elementos satánicos, harían bien en saber que ... ¡Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo! Hebreos 10.31 RVC ... porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Efesios 6.12 RV95

Además de atacar a incautos y a gente que se deja fascinar por Satanás, éste también está muy interesado en atacar a los creyentes y a la iglesia (entendida como la congregación de creyentes).  Si Satanás intentó tentar al mismo Jesús (cf. Mateo 4.1-11), nadie está exento.  Su propósito es dañar el testimonio o, de plano, destruir a los creyentes y a la iglesia.  »Si en esos días alguien les dice: “Miren, aquí está el Mesías”, o “allí está el Mesías”, no le crean. Porque vendrán falsos profetas y falsos mesías, y harán cosas tan maravillosas que engañarán a la gente. Si pueden, también engañarán a los que Dios ha llamado a seguirlo. Mateo 24.23-24 TLA  Hoy, más que nunca, proliferan  muy diversas creencias que pretenden basarse en la Palabra y sólo buscan alejar a las personas de verdaderamente conocerla y seguirla.  Porque llegará el día en que la gente no querrá escuchar la buena enseñanza. Al contrario, querrá oír enseñanzas diferentes. Por eso buscará maestros que le digan lo que quiere oír. La gente no escuchará la verdadera enseñanza, sino que prestará atención a toda clase de cuentos. 2a Timoteo 4.3-4 TLA

¿Cómo superar las pruebas?

• Lo primero que nos viene a nuestra mente es que debamos hacer lo que esté en nuestras manos, que puede implicar trabajo duro y hacer acopio de carácter.  Yo soy quien te manda que tengas valor y firmeza. No tengas miedo ni te desanimes porque yo, tu Señor y Dios, estaré contigo dondequiera que vayas.» Josué 1.9 DHH

Decidir y actuar sabiamente, para ir en el camino correcto y no meternos en más problemas.  Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Santiago 1.5 RV95  Pero la sabiduría que viene de lo alto ... pues ... es, ante todo, pura, y además pacífica, amable, benigna, llena de compasión y de buenos frutos, ecuánime y genuina. Santiago 3.17 RVC

• La Palabra es muy práctica, y este pasaje hay que tenerlo siempre en cuenta.  Nos hace conscientes que hay que aprovechar el día como podamos, pero una vez que llega a su fin, descansar y dormir bien; de nada sirve estar preocupándose por el día de mañana.  Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas. Mateo 6.34 NVI

• En todo caso, que la angustia no nos venza en ningún momento.  Sepamos que realmente contamos con Él, así que ... Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. 1ª Pedro 5.7 NVI

... Y LO MÁS IMPORTANTE:

Los puntos anteriores infieren el papel de Dios claramente en los pasajes bíblicos incluidos.  Y como hay sabiduría en ellos, el seguirlos aún sin la presencia de Dios puede rendir buenos frutos.  ¿Quién puede negar que el trabajo duro, el acopio de carácter, actuar inteligentemente, ser práctico y tener la cabeza fría es mucho mejor que ser flojo y cobarde, ser consumido por preocupaciones y caer en la desesperación?  Pero recordemos que estamos hablando de pruebas que pueden superar nuestra capacidad, y Dios Nuestro Señor, NUNCA puede salir sobrando.


• Así pues, la clave de un verdadero éxito está en que Dios esté con nosotros; y para realmente contar con Él, debemos acercarnos a Jesús y recibirlo como Nuestro Señor y Salvador.  Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. Mateo 11.28-30 RV60  (Ver sección SALVACIÓN).

• Vemos que con Él podemos descansar, pues ... En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Isaías 30.15b RV60

• Pero hay que saber que los tiempos perfectos son los de Dios, no los de cada quien, por lo que la Palabra nos dice ... Perseverar con paciencia es lo que necesitan ahora para seguir haciendo la voluntad de Dios. Entonces recibirán todo lo que él ha prometido. Hebreos 10.36 NTV

• Y lo que promete Dios lo cumple, pues ... Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? Números 23.19 RV95

• Así que no nos abrumemos por la aparente imposibilidad de superar la prueba.  Nunca debemos pensar en problemas grandes y un dios chiquito, sino que Dios es grande y poderoso.  Mirándolos Jesús, les dijo: —Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible. Mateo 19.26 RV95

Conclusión:  ¿Qué esperar al final de una prueba?


• Que se cumple la voluntad de Dios. Para nuestra sorpresa, ésta puede ser diferente de nuestros deseos, sobre todo si muchas veces ni nosotros mismos sabemos lo que nos conviene.  Del mismo modo, y puesto que nuestra confianza en Dios es débil, el Espíritu Santo nos ayuda. Porque no sabemos cómo debemos orar a Dios, pero el Espíritu mismo ruega por nosotros, y lo hace de modo tan especial que no hay palabras para expresarlo. Y Dios, que conoce todos nuestros pensamientos, sabe lo que el Espíritu Santo quiere decir. Porque el Espíritu ruega a Dios por su pueblo especial, y sus ruegos van de acuerdo con lo que Dios quiere. Romanos 8.26-27 TLA

Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito. Romanos 8.28 NVI  Esto es, cuál sea la voluntad de Dios, si somos sus hijos, será lo mejor para nosotros.

• En muchos casos, las pruebas nos pueden dar el regalo más grande:  Regresar a Dios.  Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; Mas ahora guardo tu palabra. Salmo 119.67 RV60

• Y finalmente, Dios nos da la victoria si lo seguimos.  Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada. Santiago 1.2-4 NTV

Que seamos victoriosos, desea su amigo el Biblioguero.

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domingo, 29 de diciembre de 2013

Pruebas, cómo superarlas según la Biblia - Parte 1


Después de un extenso compás de tiempo, vuelvo a publicar entradas en este blog, esperando que sea de bendición para todos, viejos y nuevos lectores; pero por lo menos, siéndolo mucho para mi.

¡Ah, las pruebas, qué gravosas son cuando nos toca vivirlas, cómo quisiéramos no tenerlas y dejarlas atrás cuanto antes, sobre todo cuando no les vemos ni fin ni salida!  Hablemos ahora de este tema que vivimos más a menudo de lo que quisiéramos, y revisemos qué nos dice la Biblia para poder superarlas.

¿Qué es una prueba?

Primero que nada, dejemos claro que utilizaremos el término "prueba" para llamar a una situación que pone a prueba nuestro carácter (valga la redundancia); y entendiéndola también como examen, podemos reprobarla, sucumbiendo a ella; o aprobarla, saliendo victoriosos.  No nos referiremos a pruebas a las que nosotros gustosamente nos sometamos, como un reto a vencer, un proyecto ambicioso, un objetivo deportivo, etc.  Así que, también podemos utilizar "tribulación", un término con aire muy bíblico, o simplemente "problema".

Pero no llamamos "prueba" a cualquier problema, sino a uno al que no le vemos una solución fácil; o que dudamos de nuestra capacidad de manejarlo o resolverlo; o que incluso pueda estar definitivamente fuera de nuestras manos; y que, además, nos causa mucha falta de paz, preocupación, incertidumbre, temor, desconsuelo, desesperación, etc.

Los diferentes tipos de pruebas

Desde el punto de vista bíblico, podemos identificar 4 tipos de pruebas que tienen orígenes, causas, propósitos y soluciones muy diferentes.  Por el momento, sin abundar mucho sobre esto, veamos brevemente cuáles son:

De DISCIPLINA - Estas pruebas son causadas por nuestro propio pecado.  Son las más comunes y son consecuencias de una forma incorrecta de ser, manifestada en malas acciones pero también en una mala actitud ante la vida, para nosotros mismos y/o para los demás.

Del MUNDO - Son consecuencia de los pecados que imperan en el mundo y de los cuáles podemos ser víctimas o partícipes.

De PERSECUCIÓN - Son resultado de seguir el camino de Dios y se presentan como ataques por causa de ello, manifestándose como burlas, desprecio, discriminación o persecuciones.

De TENTACIONES - Provienen del diablo, ya sea como ataques para debilitar la fe de los creyentes, o por causa de la soberbia y a la deliberada exposición a los caminos de éste.

Además de estos tipos de pruebas, sobre los que entraremos en mayor detalle, podemos decir que:

•  Las tenemos en diversos tiempos en nuestras vidas.  Desde niños, como jóvenes, en el seno de nuestra familia y fuera de ella, formando nuestra propia familia (o fracasando en el intento), en nuestros trabajos y proyectos, y hasta el final de nuestras vidas.

•  Las tenemos de diversas formas:  De supervivencia, de salud, familiares, conyugales, emocionales, de trabajo, económicas, etc.

•  Las tenemos en diversas intensidades y duraciones.  Pueden implicar desde unos minutos de vida o muerte, hasta largos años de angustia.


Y podemos afirmar que nadie está exento, todos tenemos pruebas; pues si Jesús mismo las tuvo, ¿quién podría afirmar que nunca las ha tenido?

Habiendo visto este panorama general, revisemos con más detalle cada tipo de prueba.

Las pruebas de DISCIPLINA

Entendamos primero el término "disciplina", tema para toda una entrada del cual conoceremos lo fundamental.  Disciplina, en el griego del Nuevo Testamento es παιδεια - 'paideia', que significa en términos simples:  Educación y corrección.  Al querer Dios lo mejor para nosotros (cf. Jeremías 29.11), busca guiarnos por sus caminos o reencausarnos si nos desviamos.  La Palabra nos dice:  Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Hebreos 12.8 RV60  (Sobre lo cual es interesante comentar que ahora muchos padres pretenden que es mejor no disciplinar a sus hijos y los resultados están a la vista, niños insoportables que se convierten en adultos con muchos problemas).

Esta disciplina implica que una mala actitud, decisión o acción, tendrán como consecuencia natural unos efectos que nos harán sufrir, con lo que deberíamos de aprender a proceder diferentemente.  En otras palabras, que debemos arrepentirnos del pecado que hayamos cometido pues ... Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. Hebreos 12.11 RV60

Un ejemplo simple para ilustrar lo anterior:  Transigimos en algún capricho al comprar algo a crédito conscientes de que no tenemos la suficiente capacidad de pago.  Acto seguido nos encontramos endeudados, presionados por acreedores y limitados en nuestra capacidad de adquirir cosas más necesarias.  Lo anterior puede suceder con un objeto relativamente menor, pero también con un auto o hasta una casa.  En este caso fallamos de muchas formas:  Al dejarnos dominar por el afán de las cosas materiales (cf. Marcos 4.19); al faltarnos paciencia para esperar a contar con los recursos necesarios (cf. Santiago 1.3); al faltarnos fe en que Dios nos ayudará con provisión (cf. Mateo 16.8); al perder el dominio propio (cf. 2a Timoteo 1.7); al endeudarnos (cf. Romanos 13.8); etc.  Y este "etc." puede significar otras malas decisiones que tomemos posteriormente para tratar de "arreglar" nuestro problema.

¿Cómo hubiéramos debido proceder en el ejemplo anterior?  Conociendo y obedeciendo su Palabra; de manera que sepamos que no debemos codiciar cosas (cf. Éxodo 20.17), y que no debemos buscar nuestra felicidad poseyendo cosas.  Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora, pues él dijo: «No te desampararé ni te dejaré». Hebreos 13.5 RV95  Detenernos a orar, a reflexionar con el Señor para considerar si realmente necesitamos algo o es meramente un capricho del que podemos prescindir.  Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Santiago 1.5 RV95  Si no es un capricho, y no tenemos los recursos para adquirirlo, hacer lo conducente para generarlos, y confiar que el Señor nos ayudará a lograrlo.  Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas». Josué 19 RV95  Ser pacientes y confiar que también el Señor nos ayudará a vivir sin esa cosa mientras no la tengamos.  Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, de manera que siempre, en toda circunstancia, tengan todo lo necesario, y toda buena obra abunde en ustedes. 2a Corintios 9.8 NVI  Y durante el proceso y al final, podremos gozar de paz y estar libres de problemas mucho mayores que el que queramos resolver fuera de los caminos de Dios.  Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. Salmos 23.1-2 RV60

Vemos que si se conocieron y obedecieron los caminos de Dios, uno ha sido liberado de problemas y de sus consecuencias pues ... Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte. Santiago 1.14-15 NVI  Aquí "muerte", además de ser un aciago destino final, implica toda la miseria que acarrea el pecado.  Así que ... Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócele en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas. Proverbios 3.5-6 LBLA

Las pruebas del MUNDO


Estas pruebas que provienen del mal que hay en el mundo que nos rodea, aunque siempre han existido, sin duda están cada vez más presentes en nuestras vidas.  Pero debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, sin amor, implacables, calumniadores, desenfrenados, salvajes, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, envanecidos, amadores de los placeres en vez de amadores de Dios; teniendo apariencia de piedad, pero habiendo negado su poder; a los tales evita. 2a Timoteo 3.1-5 LBLA

De este mal se nos previene.  No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 1a Juan 2.15 RV95  Los valores del mundo se van alejando de Dios a un ritmo que está acelerándose vertiginosamente.  Podemos ver una exposición amplia sobre esto en la entrada Los 10 anti-mandamientos de la cultura actual.  En el peor de los casos, nos hacemos partícipes de esto y tendremos que soportar pruebas de disciplina.  Pero aún evitando seguir los caminos del mundo, no podemos sustraernos de sufrir el mal que hay en él.  Por ello Jesús nos dijo:  Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. Juan 16.33 RV95

Ejemplos de pruebas que sufrimos por el mundo son las incesantes guerras y violencia (ver entrada Los jóvenes mueren más por asesinato); las frecuentes crisis económicas (ver entrada Con el sudor de tu frente, ¿pero porqué tanto?); la pornografía, la pederastia y la "trata de blancas"; el alcohol y las drogas (ver entradas ¿Prohibe la Biblia las bebidas alcohólicas?, Las drogas en la Biblia); la violencia intrafamiliar, la desintegración de las familias, el 'bullying'; los alimentos poco nutritivos y hasta tóxicos que provocan obesidad y enfermedades (diabetes, cáncer, etc.); la contaminación y suciedad; los anti-valores que nos comunican los medios (ver entradas La fascinación por la violencia, Lady Gaga y el amor a Judas, Anti-valores y Two and a Half Men); etc., etc., etc.


Con el fin de no alargar demasiado esta entrada, continuaremos en la próxima con las pruebas de Persecución y de Tentaciones, así como qué debemos hacer para superarlas (ver entrada Pruebas, cómo superarlas según la Biblia - Parte 2).

Hasta entonces, les deseo lo mejor, o sea, ¡que Dios los bendiga!

Su amigo el Biblioguero

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domingo, 10 de marzo de 2013

¿Porqué hay niños que sufren?


Esta es una pregunta que podemos hacernos cuando vemos niños sufriendo en situaciones desgarradoras que nos parten el alma.  Los niños son personas básicamente inocentes y, lejos de ser culpables de sus circunstancias, como nosotros podemos serlo muchas veces, son víctimas; así que cuando vemos esto, pensamos que podemos voltear a Dios y reprocharle que esté sucediendo tal injusticia.  Encontremos respuesta a lo anterior en lo que la Biblia nos dice.

La triste realidad de muchos niños

La infancia es una época de la vida en la que generalmente esperamos que sea de alegría y tranquilidad, en la que podemos contar con el cuidado y sustento de nuestros padres, que nuestra principal obligación sea aprovechar la educación de la casa y la escuela, y podamos disfrutar de bastante tiempo libre para divertirnos con los amigos.  Así también, Dios espera la vida para los niños, como lo planea para el tiempo de la restauración final:  Los niños y las niñas volverán a jugar en las calles de la ciudad.” Zacarías 8.5 NVI

Aunque eso lo pueden vivir muchos niños de diversos niveles económicos, no necesariamente sólo los más ricos, hay muchísimos que están lejos de vivirlo.  Revisemos algunos datos:

  • Uno de cada 6 niños está desnutrido (fuente www.globalhealthfacts.org), lo cual causa el 35% de las enfermedades que éstos sufren y el 54% de su mortalidad.  Los que sobreviven lo hacen con fuertes desventajas en su desarrollo físico y mental.

  • Uno de cada 6 niños de entre 5 y 14 años de edad trabaja, muchas veces impedido de ir a la escuela, sin paga, en condiciones peligrosas, golpeados, abusados y hasta como esclavos (fuentes www.unicef.org, www.ilo.org, www.crin.org).

  • Muchos sufren violencia intra-familiar, sobre todo cuando alguna adicción está presente en sus padres, ya sea alcohol o drogas.  Esto, además del sufrimiento inmediato, causa traumas sicológicos y puede replicarse en el comportamiento del niño en su vida adulta, generando un feo círculo vicioso.  No hay estadísticas confiables sobre esto pero, sin duda, está ligada a las de estas adicciones (ver entradas ¿Prohibe la Biblia las bebidas alcohólicas? y Las drogas en la Biblia).

  • Y aunque hay otros azotes, está el horrible espectro del abuso sexual, que incluye males tan deleznables como la pederastia y la prostitución infantil.  Tampoco hay estadísticas globales sobre esto, pero sabemos que la prostitución infantil es rampante en muchos países de Asia y, como dato preocupante para nuestra Latinoamérica, hay una alarmante tendencia a la alza en nuestros países.  Sobre pervertidos como estos advertía Jesús:  Pero a quien sea causa de pecado para uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que lo arrojaran al fondo del mar con una piedra de molino atada al cuello. Mateo 18.6 BLP


Hay pues muchos cuadros que nos pueden romper el corazón, de niños en los huesos, mosqueados, lastimados física y emocionalmente, u otros que preferimos ni pensar que existen pero que son una realidad lacerante.  ¿Porqué sucede esto?

El ejemplo de Judá antes de su exilio por Babilonia

Jerusalén, capital del reino de Judá, en vez de ser el centro de adoración y obediencia a Dios, se convirtió nada menos que en lo peor de lo peor, lo cual podemos apreciar claramente en el siguiente pasaje:
»Así dice el Señor omnipotente: Ésta es la ciudad de Jerusalén. Yo la coloqué en medio de las naciones y de los territorios a su alrededor. Pero ella se rebeló contra mis leyes y decretos, con una perversidad mayor a la de las naciones y territorios vecinos. En otras palabras, rechazó por completo mis leyes y decretos. »Por eso yo, el Señor omnipotente, declaro: Ustedes han sido más rebeldes que las naciones a su alrededor; no han seguido mis decretos ni obedecido mis leyes, y ni siquiera se han sujetado a las costumbres de esas naciones. Ezequiel 5.5-7 NVI
Nótense varios puntos muy interesantes.  Jerusalén se rebeló contra las leyes y decretos de Dios, pudiendo entender por "rebelarse" que no sólo no las obedeció, sino que asumió una posición contraria a éstas.  Pero esto sigue, lo hizo "con una perversidad mayor a la de las naciones y territorios vecinos"; así que la ciudad que debía haber sido valuarte de las enseñanzas de Dios, resultó ser aún más perversa que todos los demás.  El pasaje deja claro que eso significó que Jerusalén "rechazó por completo" sus leyes y decretos; es decir, tomaron un rumbo completamente distinto, siendo radicales en su rebelión.  Y por si eso no fuera suficiente, el pasaje termina diciendo que ni siquiera se sujetaron a las costumbres de las otras naciones; lo que podemos interpretar como que ni siquiera siguieron lo bueno que había que seguir de los otros.

Vemos que Jerusalén era un caso totalmente perdido, tanto que incluso se comparaba desfavorablemente con la misma Sodoma.  Porque más fue la iniquidad de la hija de mi pueblo que el pecado de Sodoma, que fue destruida en un instante, sin manos que se alzaran contra ella. Lamentaciones 4.6 RV95

Uno de los últimos reyes de Judá, que se destacó por su perversión fue Manasés. Veamos el ejemplo que le dio a su pueblo:  Sacrificó en el fuego a sus hijos en el valle de Ben Hinón, practicó la magia, la hechicería y la adivinación, y consultó a nigromantes y a espiritistas. Hizo continuamente lo que ofende al Señor, provocando así su ira. 2a Crónicas 33.6 NVI  Efectivamente, sus prácticas fueron seguidas.  También construían altares a Baal en el valle de Ben Hinón, para pasar por el fuego a sus hijos e hijas en sacrificio a Moloc, cosa detestable que yo no les había ordenado, y que ni siquiera se me había ocurrido. De este modo hacían pecar a Judá. Jeremías 32.35 NVI

Es de llamar la atención que de este nefasto lugar, "el valle de Ben Hinón" (hijo de Hinom), se derivó el término hebreo גהנום/גהנם -'Gehenna', que es la palabra que se traduce más correctamente como "el Infierno", el destino de los perdidos.

Cuando Jerusalén y Judá cayeron finalmente, los niños fueron nuevamente víctimas inocentes de ello.  ¡Levántate, da voces en la noche al comenzar las vigilias! Derrama como agua tu corazón ante la presencia del Señor; alza a él tus manos implorando la vida de tus niñitos, que desfallecen de hambre en las entradas de todas las calles. Lamentaciones 2.19 RV95

Lecciones a aprender

Vemos un cuadro bastante desagradable sobre la Jerusalén previa a los tiempos del exilio de Babilonia (c. 597 A.C.).  ¿Cuál es la relación de esto con nuestros tiempos?  Que al vivir en una cultura no sólo alejada de Dios, sino contrapuesta a Él, los niños fueron víctimas tanto de sus pecados como de las consecuencias de éstos.


¿Quiénes son los que generan las condiciones de pobreza en las que muchos niños sufren de inanición?  Los hombres con su avaricia y corrupción.  Nuestro mundo nos ofrece suficientes recursos para vivir bien pero se manejan con egoísmo, estupidez y desperdicio.  En el campo del pobre hay abundante comida, pero ésta se pierde donde hay injusticia. Proverbios 13.23 NVI (ver entradas Avaricia, crédito y ruina del mundo y Con el sudor de tu frente, ¿pero porqué tanto?).

¿Quiénes los explotan, maltratan y abusan de ellos?  Los mismos hombres son su avaricia y corrupción, pero añadámosle también crueldad y perversión.  En la búsqueda del beneficio personal sobre todas las cosas, en el afán de acaparar bienes y obtener placer constantemente, no hay miramientos para nadie, ni siquiera para los niños.  Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos. Mateo 18.10 RV95

Lamentablemente, este mundo se va asemejando mucho a esa Jerusalén.  Las creencias que van prevaleciendo, y la tendencia que hay de que aumentan, así lo hacen manifiesto.  El desprecio o desinterés a las cosas de Dios, la atracción hacia el ocultismo y esoterismo, el poder del dinero, la fascinación por la violencia y el sexo, las adicciones, etc., etc., cobran su factura en cómo vivimos y, tristemente, en como formamos a nuestros hijos (escribo más específicamente sobre esto en la entrada Los 10 anti-mandamientos de la cultura actual).

Los niños como Dios los quiere

Los niños representan el estado de nuestras vidas en el que somos más aceptos para Dios, así que son algo muy preciado para Él.  Es bien conocido el pasaje donde Jesús así nos lo dice:  Llevaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y orara por ellos, pero los discípulos reprendían a quienes los llevaban. Jesús dijo: «Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos.» Mateo 19.13-14 NVI  ¿Cómo ser como ellos?  En que no tienen la malicia de los adultos.  Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en cuanto a la malicia y maduros en cuanto al modo de pensar. 1a Corintios 14.20 RV95

Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños. Mateo 18.14 RV95  No es voluntad de Dios la injusticia de su sufrimiento.  Él valora lo bueno y malo que hagamos por ellos de tal forma que Jesús dijo:  Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Mateo 25.40 RV95  (En este pasaje, el término "pequeño" abarca no sólo a los niños, pero indudablemente están especialmente aludidos al haberse empleado específicamente este término).


Cuidemos de nuestros niños, ciertamente de nuestros hijos si los tenemos, pero también de todos a los que podamos tender la mano.  ¡Ellos lo merecen y Dios se agrada encarecidamente de ello!

Su amigo el Biblioguero.

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