domingo, 2 de octubre de 2011

Economía del demonio - Parte 1


De vez en cuando resumiré libros que traten de temas relevantes para este 'blog'.  Ahora lo haré con algunas partes del libro "Demonomics: Satan's Economy and Your Future" (Demonomía: La Economía de Satán y Su Futuro) de Terry James y otros autores, el cual trata sobre los tiempos turbulentos y difíciles por los que pasa la economía en el mundo, lo que podemos esperar en el futuro cercano, cómo prepararnos mejor para ello, y en la forma como nos gusta tratar las cosas en este 'blog', con un trasfondo bíblico.

Terry James es socio del sitio www.raptureready.com, que es tal vez la página 'web' de profecía bíblica más difundida en internet.  Aparte de él, los demás autores de diferentes capítulos del libro, son estudiosos e investigadores de la Biblia y/o personas experimentadas y enfocadas en la economía y las finanzas.

Escenario económico actual


Actualmente, parece que ya pasamos lo peor de la crisis financiera que estalló en el 2008; sin embargo, existe un nerviosismo cada vez mayor de caer nuevamente en una crisis que podría ser peor dado que todavía estamos lejos de haber superado la anterior, existen nuevos focos de problemas por países muy endeudados en Europa que pueden declararse en bancarrota (Grecia en primer lugar pero hay otros), los continuos conflictos de medio oriente pueden disparar el precio del petróleo, y las grandes economías no pueden entrar al quite como antes pues están muy debilitadas, ya sea porque también tienen un alto endeudamiento (especialmente Estados Unidos y Japón), o un crecimiento débil con el consecuente alto desempleo.

La raíz de todos los males


Lo anterior es ya "el pan de todos los días" para muchos de nosotros que nos hemos acostumbrado a vivir de crisis en crisis, pero esto tiene sus raíces en nuestra relación con Dios, y en un mundo más globalizado, valga la expresión, los efectos se van haciendo más devastadores.

Sabemos que se nos dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Lucas 10.27b RV95  Que »Ningún siervo puede servir a dos señores, porque odiará al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. Que No podéis servir a Dios y a las riquezas». Lucas 16.13  RV95 ... porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe y fueron atormentados con muchos dolores. 1a Timoteo 6.10 RV95  ... porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Mateo 6.21 RV95

En realidad, al final todo lo que poseamos es de Dios.  Mía es la plata, y mío es el oro —afirma el Señor Todopoderoso—. Hageo 2.8 NVI  Pero ten cuidado de no olvidar al Señor tu Dios ... No se te ocurra pensar: "Esta riqueza es fruto de mi poder y de la fuerza de mis manos." Recuerda al Señor tu Dios, porque es Él quien te da el poder para producir esa riqueza ... Deuteronomio 8.11-18 NVI  Pero estamos ... siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire*, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. Efesios 2.2b RV95 (* i.e. Satán).

¿Cómo es pues que caemos en estas crisis?

La forma en que funcionan los bancos


Para la mayoría de nosotros, la función de éstos es guardar el dinero que les confiamos, para lo cual nos cobran comisiones por sus servicios, nos ofrecen un interés que puede ser desde ridículo hasta bueno, dependiendo de qué tanto les depositemos y en qué forma, el cual a su vez lo obtienen por prestar nuestro dinero a otros por un interés mayor, con el que además logran una utilidad.  Se publicitan como serios y cuidadosos inversionistas de nuestro dinero con lo cual nos pueden brindar confianza y atractivos rendimientos.

Todo hasta aquí suena muy bien para hacer un negocio bastante decente, pero especialmente los que son realmente grandes entre los banqueros del mundo no se conformaron con eso.  Desde siglos atrás, los banqueros se dieron cuenta que la gran mayoría de los depositantes raramente retiraban todo su dinero, y menos al mismo tiempo, por lo que fueron animándose a prestar más dinero del que tenían depositado, obviamente ganando un buen interés por ello.  Este sistema, denominado como "reserva fraccional", permite que los bancos mantengan reservas usualmente del 10% ó hasta del 0% de los depósitos, con lo cual se multiplican exponencialmente los beneficios de los intereses cobrados por los préstamos otorgados que, consecuentemente, pueden ser desde 10 veces o más el monto de sus reservas.  Quien ama el dinero, de dinero no se sacia. Quien ama las riquezas nunca tiene suficiente. ¡También esto es absurdo! Eclesiastés 5:10 NVI

Ya entrados en prestar de esa manera, la codicia les hace desechar ser cuidadosos, otorgando préstamos indiscriminadamente, a personas sin capacidad de pago y garantías suficientes, tal como ocurrió con la crisis de 2008 originada por préstamos para casas.  Vienen las quiebras de bancos, perjudicándose mucha gente porque dado el sistema de reserva fraccional, el banco no puede responderles regresándoles su dinero. ... pero los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas que hunden a los hombres en destrucción y perdición, ... 1a Timoteo 6.9 RV95

Los bancos centrales y la emisión de dinero


Aquí entran en juego los rescates bancarios y los bancos centrales de los países, quienes tienen otra arma a su disposición:  La emisión de dinero.

En el pasado existía el llamado "Patrón Oro", que significaba que las reservas de un país debían estar respaldadas por riqueza real en oro (aunque también se empleaba la plata); pero en 1944, en la Conferencia de Bretton Woods, en la que se instituyeron el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, se reemplazó lo anterior por el dólar americano y la libra esterlina.  Los bancos centrales nacionales, usualmente autónomos de los regímenes políticos - lo cual es muy conveniente para el sistema bancario, al no estar obligados a respaldar su dinero con reservas de oro, les ha sido sencillo caer en "resolver" problemas de liquidez emitiendo más billetes, con lo cual pueden rescatarse bancos o grandes empresas fallidas, y financiar gastos del gobierno.  Parece muy fácil pero nada es gratis en esta vida, así que el costo es la devaluación de la moneda y la inflación.

Esto ha sido un problema endémico en todos los sistemas dependientes del dinero fiduciario, que es el emitido sin respaldo real.  Un caso clásico fue el de la República de Weimar en Alemania con una hiperinflación de hasta más del 1% diario, habiéndose emitido billetes con valores nominales de millones de marcos.  Más cerca geográficamente y en tiempo, esto es historia conocida en nuestros países latinoamericanos, donde la hiperinflación y las hiperdevaluaciones han ocurrido demasiado frecuentemente.  Pero hasta el mismo dólar americano ha caído en cerca de un 90% de devaluación.  Las devaluaciones y correspondientes inflaciones son un impuesto oculto que pagamos todos.

La forma en que esto funciona es mantener un ciclo pernicioso de 'booms' o "burbujas", y crisis que van desgastando a las naciones y a los individuos.  Estos ciclos se pueden crear con diferentes espejismos como el 'boom' que hubo de la industria de internet, en el cual el valor de muchas empresas se disparó ridículamente; o el reciente inmobiliario, en el cual el valor de las casas subía y subía (característicamente en Estados Unidos y España); y no hablemos por ahora de la creación de guerras, que han sido un negocio estupendo para quien las explota.  De esta manera se "calienta" artificialmente la economía haciendo que mucha gente invierta sus recursos en algo que parece que les dará grandes beneficios rápidamente, para que luego esa "burbuja" explote viniendo una subsecuente crisis, en la que  muchos pierden mucho dinero y pocos lo ganan, o son convenientemente rescatados "por el bien de todos".

Ya hemos hablado de la creciente concentración de riqueza y desigualdad social (ver entrada Avaricia, crédito y ruina del mundo).  Sin duda, todo lo anterior contribuye a incrementar ese fenómeno.  El rico se hace dueño de los pobres y el que toma prestado se hace siervo del que presta. Proverbios 22.7 RV95

Dejemos por ahora la revisión del contenido de este libro para continuarlo en la siguiente entrada (ver Economía del demonio - Parte 2).  Mientras tanto sepamos que En la casa del justo hay gran provisión, pero turbación hay en las ganancias del malvado. Proverbios 15.6 RV95  ¡Consideremos bien en dónde queremos estar!  Esto que estamos conociendo del mundo no es grato, pero vemos que Dios puede cuidar de nosotros si somos justos.  ¿Cómo serlo?  Siguiendo El Plan de Salvación que tiene para nosotros.

Los saluda como siempre su amigo el Biblioguero.

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