domingo, 12 de febrero de 2012

Dios no es necesario, según Stephen Hawking


Acabo de ver un documental en el Discovery Channel, de una nueva serie llamada "Curiosidad" ("Curiosity", Agosto 2011), en cuyo primer episodio Stephen Hawking muestra cómo llega a la conclusión de que Dios no es necesario, entendiendo este planteamiento en el sentido de que no se requiere un Dios Creador para explicar el origen y existencia del universo.  De tal conclusión tiene que deducirse inevitablemente que Dios no existe.  Si la ciencia probara que Dios no es necesario, el probar su inexistencia (que es más difícil), ya tampoco es muy necesario.  Así pues, tomando la ruta de la irrelevancia de Dios se puede llegar fácilmente a su descartamiento.  ¿Probó la ciencia que Dios no es necesario?  Revisemos los argumentos de Hawking.

Stephen W. Hawking


Es un muy renombrado y conocido físico teórico y cosmólogo británico, nacido en 1942, que algunos consideran a la par o sólo debajo de Albert Einstein.  Su trabajo científico más importante incluye teoremas relativos a las singularidades gravitacionales en el marco de la relatividad general (desarrollados con el físico-matemático Roger Penrose), y la predicción teórica de que los agujeros negros deben emitir radiación.  Todo eso escapa a la comprensión de la mayoría de nosotros, y mucho de eso tiene que ver con el estudio de los agujeros negros, estrellas que se cree que son tan masivas que implotaron (se derrumbaron sobre sí mismas), siendo tan densas y con una fuerza de gravedad tan fuerte que ni la luz puede escapar de ellas, y en las que adentro, el tiempo se detiene.

Es uno de los científicos que participa con los medios para hacer difusión científica, tal como es lo relativo a esta entrada.  Ha escrito varios libros, entre ellos "Una Breve Historia del Tiempo" ("A Brief History of Time", 1988), el cual leí hace unos buenos años; y el último en el que causó revuelo con la conclusión mencionada, "El Gran Diseño" ("The Grand Design", 2010, con Leonard Mlodinow), sobre el que cabe preguntarse si un diseño, sobre todo uno grande, no requiere un diseñador.

Además de su reconocido intelecto, llama la atención la grave deficiencia física que padece en su sistema motor, la cual lo ha inhabilitado poco a poco, al punto de que ahora está casi completamente paralizado y no puede hablar, comunicándose con un sintetizador electrónico de voz.  También destacan los casi 50 años que ha sobrevivido desde que se le diagnóstico su enfermedad (Esclerosis Lateral Amiotrófica o Enfermedad de Lou Gehrig), pues la expectativa normal de vida es de 2 ó 3 años, o no más de 10.  En el documental referido menciona que hay quienes creen que su mal puede ser un castigo de Dios, lo que él rechaza.  Por supuesto, Hawking tiene toda la razón en rechazar tal cosa; sobre eso, precisamente la historia de Job muestra claramente como los sufrimientos que éste tuvo NO fueron causa de sus pecados.

Vemos pues que, por muchas razones, Hawking es un ser humano extraordinario.

Cómo concluye que Dios no es necesario


A lo largo del programa y diplomáticamente, Hawking se cuida de dejar claro que respeta las creencias que cada uno quiera tener sobre un Dios Creador y el origen del universo, y va presentando lo que él cree que son mejores respuestas acerca de eso provenientes de la ciencia.  Sin pretender ser un resumen exacto del programa, lo que sigue es un extracto de lo que me pareció más relevante, además de mis comentarios.

Hawking inicia presentándose y declarando que, a pesar de que no se puede mover ni hablar, en su mente es libre.  Es admirable su espíritu de sobrellevar tal condición y, efectivamente, Dios nos hizo libres de pensar lo que queramos, ya sea que esto sea conforme a su voluntad o contra ella.  Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Filipenses 4.8 RV95



Ilustrando las creencias sobre un Dios Creador, se muestra como los recios vikingos creían en diversas deidades con las que explicaban fenómenos de la naturaleza como Sköll, un dios lobo quien afirmaban que provocaba los eclipses solares.  De esta manera, se aprecia lo ridículo que pueden ser muchas creencias y se toma como punto de partida para plantear la perspectiva religiosa.

Luego aparece Aristarco, un astrónomo y matemático griego del s. III A.C. que dedujo que el Sol, y no la Tierra, era el centro del universo conocido.  Hawking comenta que se van descubriendo las leyes físicas del universo que son las que realmente explicarán su origen.

Viendo un partido de tenis, se dice que hay 2 tipos de reglas, las humanas que establecen cómo debe jugarse ese deporte, las cuales pueden cambiarse si las autoridades que lo rigen así lo decide; y las físicas, que son inmutables y que establecen el comportamiento de la pelota según condiciones físicas como su velocidad, y la fuerza y el ángulo del golpe de la raqueta, entre muchas otras.  A continuación se muestra la historia del Papa Juan XXI (s. XIII), quien supuestamente condenó las leyes de la naturaleza como herejía, y paradójicamente murió aplastado por una de ellas, la Ley de la Gravedad, al caérsele encima el techo de su dormitorio.  La consecuente moraleja:  El hombre podrá decir lo que quiera pero las leyes físicas siempre predominarán.  En realidad, no hay seguridad de que el Papa Juan XXI apoyó tal condenación, pues él mismo era un hombre de ciencia al ser un médico practicante y un observador de las estrellas.  Aunque las condenaciones citadas tenían que ver con la ciencia aristotélica, que sostiene que el conocimiento del mundo es a través de los sentidos, el fondo era más bien teológico-filosófico.  En todo caso, la conclusión hasta aquí es que el universo se maneja solo según las leyes físicas y, por lo tanto, por lo menos hasta aquí, Dios no es necesario.  ¿Conoces las leyes de los cielos? ¿Dispones tú su dominio en la tierra? Job 37.33 RV95  El hecho de que Dios creó un mundo armonioso y ordenado, "bueno en gran manera" (cf. Génesis 1.31), y que funciona de acuerdo a leyes físicas que se asemejan a las espirituales (ejem.: la Ley de Newton de la Acción y Reacción, se asemeja a la de la Siembra y la Cosecha), no es prueba de que Dios no exista sino al contrario.  Lo invisible de él, su eterno poder y su deidad, se hace claramente visible desde la creación del mundo y se puede discernir por medio de las cosas hechas. Romanos 1.20 RV95


No puede faltar la historia de los descubrimientos astronómicos de Galileo, los cuales confirmaban y profundizaban las observaciones de Aristarco y cómo, según es bien sabido, la Iglesia Católica lo acalló.  Siguiendo esa línea, se cuenta de una reunión de científicos en el Vaticano en 1985 con el Papa Juan Pablo II, a la cual fue invitado Hawking; se dice que el Papa les sugirió que no se indagara sobre el origen del universo pues éste había sido creado por Dios.  Hawking refiere que él no quiso seguir tal consejo y que descubrió que la respuesta sin Dios no era tan complicada.


El programa expone que sólo se necesitan 3 ingredientes para crear un universo:  Materia, energía y espacio.  ¿De dónde vienen estos 3 ingredientes?  Aquí entra en escena Einstein, quien mostró que la materia y la energía son lo mismo pero en diferentes formas (E=mc2).  Quedándonos 2 ingredientes:  Energía y espacio.  Se nos indica que éstos fueron creados espontáneamente en el llamado "Big Bang", una explosión primigenia de donde ha surgido y se ha expandido nuestro universo actual.  (Ver entrada Creación o Evolución - Parte 2 sobre la validez de esta teoría).  Ante eso, se nos manifiesta la posibilidad de que Dios generó ese Big Bang.
Pero el programa dice que la ciencia tiene otra respuesta.  Hawking no sólo acepta que se puede crear algo de la nada, sino que afirma que se puede tener todo un universo de la nada.  Se nos dice que las leyes se la física demandan la existencia de una "energía negativa".  Nos la explican con la imagen de un hombre creando un montículo, lo cual hace creando a la vez un hoyo en la tierra.  ¿Dónde está esa energía negativa?  Se nos responde que en el tercer ingrediente:  El espacio.  Y que eso resulta en que el universo es una suma cero entre la energía/materia que lo conforma contra el espacio entre ellas.  El narrador nos declara que aún siendo esto difícil de creer, es cierto.  Así pues, se infiere en el programa que, después de todo, realmente no hubo nada que crear.  Esto es, sin duda, un sofisma; es decir, un argumento ingenioso pero engañoso.  Sin embargo, todavía nos presentan una posibilidad de que Dios inició todo este proceso; claro, a menos que ...


Ahora, con la ilustración de que para preparar un café, al menos se requiere de agua y café, nos introducen a las partículas subatómicas de ese café, en las que, según la física cuántica, los protones aparecen y desaparecen constantemente; en otras palabras, existiendo un momento y dejando de existir otro momento después, una y otra vez.  Extrapolando de una forma increíblemente tremenda esto, y suponiendo que el universo fue incluso más pequeño que un protón antes del Big Bang, se asume que pudo ocurrir exactamente lo mismo, crearse de la nada.  Aún partiendo del supuesto de que las leyes de la física pudieran validar la creación de algo de la nada como un protón, trasladar tal fenómeno a la creación a algo tan vasto y complejo como el universo, demanda una dosis ingente de ingenuidad y una fe gigantesca a algo que ya no puede llamarse ciencia (sobre ver entrada Creación o Evolución - Parte 3).  Sin embargo, el programa reconoce que todavía podría atribuírsele a un Creador el inicio de este proceso.


Apareciendo como en otras ocasiones un ominoso ojo azul de Hawking, éste nos dice que la ciencia tiene una mejor razón.  ¿Será?  Se nos dice que en nuestro mundo estamos acostumbrados a una lógica de acción y reacción, en la que algo tuvo que haber pasado antes de que sucediera algo.  ¿Qué creó el universo según Hawking?  Nada, no lo creo nada.  ¿Cómo fue eso?  Volviendo con Einstein, quien relacionaba el espacio y el tiempo en su Teoría de la Relatividad, y con los agujeros negros en donde el tiempo no existe, se nos dice que cuando el universo era más pequeño que un protón, era un extraordinario agujero negro en el que no había tiempo, el cual de hecho inició con el Big Bang.  Concluyendo pues todo esto con que, si no hubo un "antes", no hay necesidad de que un Dios Creador haya creado tal cosa como el universo si este era tal extraordinario agujero negro.  Nuevamente se nos presenta un sofisma, al no haber un "antes", ya no es necesario un Dios que fuera el causante de la existencia de tal efecto, ese extraordinario agujero negro, el cual simplemente existió sin mayor explicación.

El programa termina con un fondo musical de tonos triunfantes en el que se declara que tras más de 3,000 años de búsqueda, finalmente sabemos cómo se creó el universo, y que ahora podemos vivir muy complacidos por ello en nuestro pequeño planeta.  Conclusión:  EL UNIVERSO SE CREÓ SOLO Y DE LA NADA.

Pero aún falta que Hawking termine con la última conclusión inevitable:  DIOS NO EXISTE.  Por lo tanto, tampoco nuestra fe en él es necesaria, y supone que probablemente tampoco haya vida después de la muerte.

Porqué está equivocado

Dice el necio en su corazón: «No hay Dios». Salmos 14.1a RV95

Independientemente de las creencias personales de Hawking, las cuales tiene todo el derecho de profesar, creo que se utiliza su prominencia dentro del mundo científico para predicar un anti-evangelio ateísta que se promulga cada vez más en los medios, y que cada vez es más presente en nuestra cultura.  El conocimiento del mundo a través de la observación y del método científico es innegable y enormemente valioso; es necio no aceptarlo.  Sin embargo, sustentándose en la verdadera ciencia, suposiciones muy audaces se presentan como hechos científicos, tales como:  El Big Bang, que se pueda crear algo de la nada, que el universo era más pequeño que un protón y pudo comportarse igual, y lo más increíble, que como el tiempo no existía, Dios no era necesario.  Todo esto puede tener cierto sustento en teorías y teoremas físicos; sin embargo, con una pizca de sentido común y elemental humildad, se tendría que reconocer que, dada nuestra pequeñez en el espacio y nuestra brevedad en el tiempo, hay muchísimas cosas que escapan a nuestro total y perfecto conocimiento como para dar por "hechos científicos" lo que se expone en este documental.


Irónicamente, Hawking vuelve a las creencias de los vikingos, que tan ridículas parecen, pues ahora, en vez de creer en deidades como lobos, sigue poniendo su fe en cosas creadas de la naturaleza, pensando que un agujero negro se hizo solo.  Fácilmente podríamos depositar nuestra fe en los agujeros negros, si después de todo, de ahí salimos junto con todo lo demás.  También podríamos pensar que la fuente última del conocimiento se encuentra encerrada en lo profundo de ellos.  Por lo tanto, no tienen excusa, ya que, habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias. Al contrario, se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Pretendiendo ser sabios, se hicieron necios, ... ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Romanos 1.20b-23a, 25 RV95

Dios trasciende todo lo que existe, y eso perfectamente incluye al tiempo mismo.  «Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin», dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. Apocalipsis 1.8 RV95  Hawking, aún siendo un hombre con un gran intelecto, cae en pensamientos muy errados.  «El Señor conoce los pensamientos de los sabios, y sabe que son vanos». 1a Corintios 3.20 RV95  Y al predicar (porque eso es lo que hace), o prestarse a la difusión de posiciones contrarias a Dios, se une tristemente, desde un supuesto frente científico, a la horda de falsos maestros.  Hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros que introducirán encubiertamente herejías destructoras y hasta negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. 2a Pedro 2.1 RV95  Yo confío respecto de vosotros en el Señor, que no pensaréis de otro modo; pero el que os perturba llevará la sentencia, quienquiera que sea. Gálatas 5.10 RV95

Saludos de su amigo el Biblioguero.

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