jueves, 13 de septiembre de 2012

Las drogas en la Biblia


¿Las drogas en la Biblia?  ¿Acaso la Biblia habla sobre las drogas?  Éstas son un vicio moderno, ¿o no?  Así que no debe aparecer nada sobre ellas en la Biblia, ¿o sí?.  Este es un tema de una gran relevancia en nuestro mundo actual y con aristas muy interesantes sobre el que veremos si la Biblia dice algo.

Las drogas en el mundo

Las drogas son sustancias que pueden tener un efecto que puede ser medicinal, mejorador del desempeño o intoxicante.  Hay drogas buenas que conocemos mejor como medicinas (aunque algunas dejan de serlo si se abusa de ellas como los calmantes); hay las que son relativamente benignas como es el café, el té o hasta el chocolate (¿sabían que el consumo de este último libera las mismas endorfinas que el sexo?); está el alcohol, que puede ser desde benéfico hasta nefasto (beber una copa de vino puede incluso ser recomendable pero el beber en extremo conduce al alcoholismo); hay otras perjudiciales para la salud como el tabaco; también otras no recomendables como los anabólicos y similares que consumen tramposamente algunos atletas para mejorar su desempeño; y finalmente, las que ahora llaman engañosamente como "recreativas", que son sobre las que nos enfocaremos.

Estas drogas "recreativas" se llaman así porque lo que se pretende con ellas es sentirse mejor, ya sea estando más excitado, más relajado, más desconectado o, experimentar sensaciones nuevas y diferentes.  Éstas pueden ser:  Estimulantes (cocaína, crack, metamfetaminas); depresoras (barbitúricos); alucinógenos (marihuana, hongos, LSD, PCP); narcóticos (opio, heroína); hipnóticas (hashish) o combinadas ("éxtasis").
Antes y después de la adicción a las drogas
Es bien sabido que el costo de experimentar las sensaciones que esas drogas ofrecen es simplemente devastador.  El principal problema es que son tremendamente adictivas, de manera que el pretender probarlas, conocerlas, "disfrutarlas" y olvidarlas, no es muy posible.  Algunas más que otras, pero todas provocan daños neuronales, fisiológicos, sicológicos, sociológicos, económicos y, en última instancia, como veremos, morales y espirituales.  Por si fuera poco, propician la diseminación de enfermedades como el SIDA y la Hepatitis C, que son altamente letales.

Dinero incautado en México
El negocio de las drogas ilícitas es tanto inmenso como desconocido precisamente por su naturaleza ilegal; sin embargo, se estima que su producción, tráfico y consumo, representan un negocio de, por lo menos, cientos de miles de millones de dólares, cercano al del petróleo y al de las armas, los cuales se consideran como los bienes comercializados en el mundo más importantes por los montos involucrados.

Y ya que su consumo es tan funesto, es ilegal en la mayoría de los países y por ende, la operación del negocio de las drogas provoca una violencia cada vez más desbocada.  Considerando no sólo los crímenes directos relacionados a las drogas (narcotráfico, asesinatos, etc.); sino también los del crimen organizado generado y alimentado por éstas (secuestro, trata de blancas, pedofilia, extorsión, robo, etc.); así como los provocados por los consumidores para allegarse recursos para comprar sus raciones de drogas ('shop-lifting', robos menores, etc.); resulta que las drogas son, por mucho, la causa principal de crímenes violentos en el mundo.

En México, mi país, son un azote que ha causado decenas de miles de muertos en los últimos años, muchas personas desaparecidas, corrupción, miedo y zozobra en la población, desconfianza y un gran costo económico y social - un cáncer brutal pues.  Tanto que, viviendo una llamada "guerra contra el narco", algunas ciudades del país se consideran entre las más peligrosas del mundo.  Ante eso, se discute si una salida a este flagelo es la legalización de las drogas.  Sin embargo, el problema de éstas no se limita a su tráfico, sino al efecto devastador de su consumo en la población y todos los demás crímenes que ya se generaron, alimentaron y crecieron por ellas, y que no desaparecerían sólo porque se legalizaran.

Además, al gran consumidor que es Estados Unidos, por alguna razón, realmente no parece demasiado interesado en atacar este problema a fondo.  Se conocen los nombres de los jefes de diversos carteles de México y Colombia.  ¿Conocemos los nombres de los de Estados Unidos?  ¿Quienes se encargan de distribuir las drogas en un mercado tan basto y multibillonario?  ¿Cuándo hemos oído de la captura de algún gran capo de las drogas americano?

El problema de las drogas es un monstruo de mil cabezas, pues está globalizado, es inmensamente poderoso en dinero y armas, no se limita a las drogas sino engendra un crimen organizado muy diversificado; por lo tanto es terrorífico pues quienes participan en él se caracterizan por su extrema crueldad, y además, las drogas evolucionan a nuevas sustancias sintéticas más difíciles de controlar.  Sin duda, son una clarísima manifestación de la descomposición que sufre nuestro mundo.

Ahora veamos su relación con la Biblia.

Hechicería y ... ¿drogas?


En el original griego del Nuevo Testamento, cuando se habla de hechicería, se emplea la palabra φαρμακεια - 'pharmakeia', que es la misma palabra común "farmacia", que empleamos para la tienda donde compramos medicamentos.  De hecho, esta palabra sí se traduce para medicamentos, pero también para envenenamientos, encantamientos y hechicería.  Manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lujuria, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, divisiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas. En cuanto a esto, os advierto, como ya os he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gálatas 5.19-21 RV95 (énfasis mío)  Cuando se mencionan "hechiceros" se emplea la palabra φαρμακός - 'pharmakos', empleada también para magos, especialmente para los usuarios de drogas, pociones y encantamientos.  La palabra traducida como hechicería en el Antiguo Testamento es כָּשַׁף - 'kasháph', que también significa "magia" (o su derivación כְּשָׁפִים - 'késheph', "hechicero" o "mago").  No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Deuteronomio 18.10-11 RV95 (énfasis mío)  Según el Diccionario Expositivo Vine:  "En la hechicería, la utilización de drogas, tanto si eran sencillas como si eran potentes, iba generalmente acompañada de encantamientos e invocaciones a poderes ocultos, de la aplicación de diversos amuletos, etc., todo ello con la pretensión de proteger al paciente de la atención y del poder de los demonios, pero en realidad para impresionar al paciente con los misteriosos recursos y poderes del hechicero."

El uso de drogas es muy antiguo.  Si bien, éste incluyó los fines medicinales, también los "recreativos", como el buscar sentirse eufórico o relajado.  Ya que las sensaciones obtenidas de estados de alteración mental podían parecer mágicas, su uso se asoció con prácticas religiosas, esotéricas y ocultistas.  Entre las drogas antiguas están las derivadas de los hongos, el opio, la 'cannabis', la belladona, las mandrágoras, la mirra, el ajenjo, la cicuta, etc.

Por ejemplo, en la antigua religión hindú se habla del सोम - 'sóma', bebida narcótica divina mencionada en el Rigveda, libro considerado sagrado en el Hinduismo, donde a ésta se le llama "dios de dioses" y que los oficiantes brahmanes la bebían durante los sacrificios en honor a Agní (dios del fuego).  Aldous Huxley retomó esta palabra para nombrar una imaginaria droga de placer en su novela "Brave New World" ("Un Mundo Feliz").  Todavía los shamanes de hoy día utilizan las drogas para alterar su estado de conciencia y así interactuar con lo que ven como el mundo espiritual.

A Jesús mismo le ofrecieron la droga mirra para adormecerlo, no como un acto de misericordia sino que así podían hacer más fácil su trabajo de crucificar al tener a los ejecutados relajados.  Y lo llevaron a un lugar llamado Gólgota, (que significa: “Lugar de la Calavera”). Le dieron a beber vino mezclado con mirra, pero él no lo tomó. Cuando lo crucificaron ... Marcos 15.22-24a RV95 (énfasis mío)

Personajes como Simón (Hechos 8) y Elimás (Hechos 13) muy probablemente usaron drogas para hacer que la gente creyera en su magia.  Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad y que había engañado a la gente de Samaria haciéndose pasar por alguien importante. A este oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, y decían: «Este es el gran poder de Dios». Estaban atentos a él, porque con sus artes mágicas los había engañado por mucho tiempo. Hechos 8.9-11 RV95 (énfasis mío)

Como hemos visto en los pasajes anteriores, así como en otros más que no presentamos, la Biblia es clara en su posición contra la 'pharmakeia' y los 'pharmakos', es decir, contra esto que implica el uso de drogas.

Pero tengo la fuerte creencia que hay todavía más, pues las drogas, con todo el enorme mal que tienen asociado, abre las puertas a su fin último, que es la fatídica perdición de quienes caen en ellas.

Drogas y demonios

Hoy día, hablar de demonios se oye ridículo pues nos imaginamos algún monstruo tipo 'Ghostbuster' o de alguna posesión tipo "El Exorcista".  Éstos son simplemente seres espirituales caídos, fuera de la gracia de Dios, que buscan adueñarse de la voluntad de una persona, lo cual puede variar desde hacerlo proclive a algún vicio, pecado o adicción; hasta hacerlo perder los estribos o incluso el juicio.  El siguiente pasaje bien podría describir el estado de un hombre que se libera temporalmente de alguna droga, pero que realmente no se ha rehabilitado verdaderamente.  »Cuando el espíritu impuro sale del hombre, anda por lugares secos buscando reposo, pero no lo halla. Entonces dice: “Volveré a mi casa, de donde salí”. Cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entran y habitan allí; y el estado final de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación. Mateo 12.43-45 RV95

Dios, al hacernos semejantes a Él, nos proveyó con una conciencia que nos permite saber cuando no hacemos lo correcto ... mostrando la obra de la Ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia y acusándolos o defendiéndolos sus razonamientos ... Romanos 2.15 RV95  Pero el consumo de drogas altera nuestra mente y nuestra conciencia, bajando la guardia contra los demonios ... porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Efesios 6.12 RV95

Orgullosamente portando
un pentáculo invertido satánico
y haciendo la mano cornuda
(aquí se ven muy calmados)
Si bien mucha gente que consume drogas puede estar en una fase de cierta moderación y cree vivir con una relativa normalidad, su consumo conlleva una tendencia peligrosa y ciertamente está asociado con inmoralidad que puede llegar a actos criminales.  Hablando de demonios, tomándolos en serio o no, como botón de muestra, hay muchos cantantes y rockeros famosos, a menudo drogadictos que les gusta ostentar su inclinación al Diablo en los nombres de sus bandas, su música, los títulos y las letras de sus canciones, su vestimenta, sus tatuajes, sus valores y su estilo de vida.  Por otro lado, muchos de los asesinos seriales o más desalmados han sido drogadictos, y cada vez se conocen más asesinatos o masacres espeluznantes perpetrados por ellos.  Esta gente, parece querer estar irremisiblemente en manos de Satán.  De ellos se dice:  Los demás hombres, los que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos ni dejaron de adorar a los demonios y a las imágenes de oro, plata, bronce, piedra y madera, las cuales no pueden ver ni oir ni andar. No se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus robos. Apocalipsis 9.20-21 RV95 (énfasis mío)

Conclusión

Vemos que, contra lo que se podría imaginar, las drogas sí están mencionadas en la Biblia y, enfárticamente, en forma negativa.  Sin duda, están implicadas en este pasaje sobre los últimos tiempos:  Luz de lámpara no alumbrará más en ti, ni voz de esposo y esposa se oirá más en ti, porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra y por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones. Apocalipsis 18.23 RV95 Este versículo se encuentra en el pasaje que habla sobre la caída de la gran Babilonia, el gran centro de concentración de poder económico y perverso, al que se le atribuye la 'pharmakeia' (drogadicción, narcotráfico) del mundo, entre otras cosas.  Esto nos hace pensar que este terrible flagelo, como muchos otros que afligen a nuestro mundo actual, no es algo realmente fuera de control.

Amigo lector, si no has estado cerca de las drogas, continúa alejado de ellas.  Si estás en ellas, sólo Dios te puede ayudar a estar realmente limpio.  Puesto que son hijos amados de Dios, procuren parecerse a él ... Y en cuanto a la lujuria, a cualquier clase de impureza o a la avaricia, ni siquiera se mencionen entre ustedes. Así deben comportarse los creyentes. ... En otro tiempo eran tinieblas, pero ahora son luz al estar unidos al Señor. Pórtense como hijos de la luz, ... Hagan lo que agrada al Señor y no tomen parte en las estériles acciones de quienes pertenecen al mundo de las tinieblas; desenmascaren, más bien, esas acciones, pues hasta vergüenza da decir lo que esos tales hacen a escondidas. Pero todo cuanto ha sido desenmascarado por la luz, queda al descubierto; y lo que queda al descubierto, se convierte, a su vez, en luz. Por eso se dice: “Despierta tú que estás dormido, levántate de la muerte, y te iluminará Cristo”. Efesios 5.1...14 RV95 (énfasis mío)  Nótese que este pasaje indica que ni se mencionen ciertas cosas y que da vergüenza decirlas.  Sobre esto quiero comentar que en la investigación que hice sobre esta entrada, y en particular, en la búsqueda de ilustraciones, me tope con fotografías de un horror inimaginable, literalmente dantescas.

Es un tema horrible, pero lo importante es que aún del mundo de las drogas, Dios nos puede redimir y hay testimonios impresionantes de personas que Él ha rescatado.

Que Dios nos guarde de esto les desea su amigo el Biblioguero.

-