domingo, 8 de mayo de 2011

El rechazo a lo religioso - Parte 1


Hace ya cerca de 20 años, comía con mi pastor y amigo en un restaurante propiedad de otro amigo creyente.  Yo tenía muy poco tiempo de hacerme cristiano.  Me presentaron con un mesero que también lo era y que le dio mucho gusto eso.  Unos días después, fui a comer ahí con 2 amigas del trabajo ya que el lugar es muy recomendable.  Nos atiende ese mesero y me saluda muy animado mencionando que compartíamos la fe.  Recuerdo que me incomodó que lo mencionara frente a mis amigas y que traté de cortar su entusiasmo siendo algo seco.

No me enorgullezco del episodio anterior.  Sin embargo, fue una reacción muy común en nuestros tiempos en los que cada vez más hay un rechazo a "lo religioso".  En lo personal, además de haber sido un escéptico, vengo de una familia que aunque formalmente católica, era realmente anti-religiosa en el sentido de no creer realmente en ninguna religión en particular y considerar que eso era lo mejor, bastando con creer en una noción de Dios sin querer profundizar más en ello (lo que se denomina como "Deismo").

Así pues, mucha gente como lo hice yo en ese episodio, siente urticaria de tratar temas religiosos.  De ahí la conseja "no hables ni de política ni de religión", ¡y hasta de fútbol agregan algunos!  Lo anterior puede entenderse desde muchos puntos de vista y es un tema amplísimo que trataré de sintetizar muy brevemente.

Hay demasiadas religiones
 

Hay como una docena de grandes religiones, cientos de derivaciones de éstas y otras religiones menores, así como otras más creencias "no religiosas", aunque creencias al fin.  Ante tan abrumadora cantidad de opciones, lo más común es continuar con la tradición familiar o cultural, demasiadas veces sólo formal o superficialmente y no de una manera auténtica.  Ha estado en boga servirse de esta variedad como de un 'buffet', haciendo un coctel de creencias, lo cual es práctica común de las filosofías "New Age".  También es popular la posición escéptica que yo mismo tuve, que asume que todo lo no comprobable científicamente es mejor desecharlo de plano.  Y finalmente, tal vez la peor salida es no querer molestarse con el tema.

La humanidad tiene una necesidad natural de trascendencia y de conocer una verdad que nos explique en el mundo que vivimos.  Esa verdad es objetiva y no subjetiva, es decir, es externa a nosotros, independiente de lo que nos parezca o no.  Es absoluta y no relativa a diferentes culturas y filosofías, aunque eso no suene "políticamente correcto".  ¿Dónde encontrarla?  Otros nos pueden ayudar, pero nadie puede ni debe erigirse como fuente de tal verdad.  Como está escrito:  "No hay justo, ni aun uno; Romanos 3.10 RV95  Pero hay Uno que el es único que puede ser la fuente:  Dios, el cual hizo los cielos y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay; que guarda la verdad para siempre, Salmos 146.6 RV95 en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Colosenses 2.3 RV95

Dios promete:  busquen, y encontrarán Mateo 7.7b NVI  Esta promesa es válida a lo conforme a su propósito, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad, 1a Timoteo 2.4 RV95  Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí; Juan 5.39 RV95  A los que duden Jesús les respondió y dijo:  Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió.  El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mi propia cuenta. Juan 7.16-17 RV95

Grandes pecados en nombre de la religión


La Santa Inquisición, la quema de brujas, las persecuciones, las discriminaciones, el terrorismo islámico, etc., etc., etc.  Desde el asesinato masivo y sistemático, hasta el simple odio y desprecio, han sido subproductos frecuentes de la práctica religiosa.

Enfocándome en la práctica del Cristianismo, al estar sujeta a la naturaleza humana ha sido muy a menudo envilecida.  Alejada de los propósitos de Dios, y buscando otros humanos como el poder y la soberbia, la manipulación de los sentimientos religiosos es extremadamente poderosa y peligrosa.  Esos crímenes nunca fueron lo que se predicó en La Palabra que nos dice que:  Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, Lucas 6.27 NVI y Perdonen, y se les perdonará Lucas 6.37c NVI  Al contrario, Pablo recomendaba:  Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. 2a Timoteo 2.15 RV95 (énfasis mío)

De hecho, la religión como tal, como un cuerpo de creencias y ritos despojados del propósito y guía de Dios, es mala.  En el Antiguo Testamento se relata como, en diversas ocasiones, el pueblo judío cayó en seguir mecánicamente la religión pero no su espíritu.  Dios les decía:  Lo que pido de ustedes es amor y no sacrificios, conocimiento de Dios y no *holocaustos. Oseas 6.6 NVI (*ofrendas de animales quemados).  Entonces y ahora, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”, Marcos 7.7b RV95 se distorsiona y desvía la palabra de verdad.

Jesús mismo sufrió la religiosidad de los sacerdotes, escribas y fariseos judíos, que se escandalizaban que sanara enfermos durante el 'sabath' y temían que destruyera su 'status quo'.  Ellos, cumpliendo antiguas profecías sin saberlo, promovieron su crucifixión por parte de las autoridades romanas.  Y mucho del pueblo, que unos días antes de ello lo recibía como un rey, luego se burlaban de él y lo despreciaban, seguramente sintiéndose muy satisfechos de como seguían su religión.

Así pues, no hay que confundir el mensaje con el mensajero.

continuará en Parte 2 (ver entrada El rechazo a lo religioso - Parte 2)

Los saluda su amigo el Biblioguero.

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