domingo, 15 de mayo de 2011

El rechazo a lo religioso - Parte 2

Grandes pecados de los religiosos


En la entrada anterior tratamos de grandes pecados en nombre de la religión (ver entrada El rechazo a lo religioso - Parte 1), ahora trataremos de otros, no de los que se cometen justificándose en una, sino de los que practican algunos religiosos y que son muy relevantes.  Esto último lo agrego para no considerar ahora los que no lo son y que trataremos más adelante.

Un ejemplo muy conocido en la actualidad de esos grandes pecados es el de la pederastia practicada y solapada por varios sacerdotes católicos.  Lo que han hecho estos hombres es muy ruin y detestable, pues ultrajan a niños y muchachos física, psicológica, y hasta espiritualmente, pues después de haber vivido eso, pueden tener grandes dificultades para aceptar la fe en Dios.  Jesús mismo condenó de la manera más enérgica lo anterior cuando dijo:  A cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le sería que se le atara una piedra de molino al cuello y se le arrojara al mar. Marcos 9.42 RV95

Otro ejemplo lo encontramos en diversos escándalos que ha habido de pastores cristianos que en realidad son unos charlatanes que se enriquecen grandemente de ofrendas por parte de quienes los siguen.  El apóstol Pedro decía que había y habría falsos maestros que:  Llevados por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya hace tiempo la condenación los amenaza y la perdición los espera. 2a Pedro 2.3 RV95  El mercar con la fe ha sido algo muy común desde tiempos inmemoriales; también en tiempos de los apóstoles se narra el ofrecimiento que a éstos les hizo un tal Simón, un brujo charlatán.  Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo imponga las manos reciba el Espíritu Santo. Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero. Hechos 8.18-20 RV95  Otro ejemplo del siglo XVI D.C., fue la famosa venta de indulgencias por parte de la iglesia católica, con las que supuestamente los compradores podían eximir sus almas de pasar por el purgatorio (que en todo caso no existe).

Estos son sólo unos casos de los más conocidos actualmente.  En el Antiguo Testamento se cuenta sobre varios sacerdotes que abusaban del pueblo o hacían alianzas políticas para beneficiarse.  En el Nuevo, en la Carta a Tito, se relacionan los requisitos que debían tener los que realmente fueran dignos para ministrarar la Palabra de Dios.  ¿Cómo saber quién es confiable?  Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Mateo 7.16-18 RV95

Pecados de los religiosos

Dejando de lado a los que son claramente hipócritas y se ostentan falsamente como ministros de Dios, y hablando específicamente del cristianismo, aquí quiero tratar del rechazo a lo religioso porque a quien se identifica como creyente o predique la fe, se le encuentra que su vida no sea perfecta y tenga varios defectos.

Ya habíamos dicho que:  Como está escrito: "No hay justo, ni aun uno; Romanos 3.10 RV95, lo cual quiere decir que nadie nos salvamos de que nos encuentren nuestros defectos.  Nadie es bueno, sino sólo uno, Dios. Marcos 10.18c RV95


Recuerdo que antes de leer la Biblia tenía la idea de que los personajes "buenos" eran todos unos santos inmaculados, llenos de serenidad y sabiduría, tal como muchas veces nos los han mostrado en pinturas, ilustraciones, esculturas, películas, etc.  Por ello cuando empecé a leerla me sorprendió saber cosas como que Noé se emborrachó, Jacob engañó a su padre, los hijos de éste masacraron a un pueblo, Jonás se negaba a predicar, David mandó a la muerte a uno de sus generales para quedarse con su esposa, Salomón era un promiscuo, Pablo persiguió cristianos, Pedro fue puesto en su lugar por Pablo, etc.

El caso es que todos estos personajes fueron personas de carne y hueso como todos nosotros, con claros y sombras, y proclives a pecar.  Pese a eso, en diversas etapas de la vida de éstos, fueron usados para el propósito de Dios y ciertamente muchos de ellos tuvieron más claros que oscuros y murieron por su causa.  La Biblia no muestra personas perfectas porque éstas no existen (sólo en las películas).  Cuando nos cuenta sobre las faltas de estos personajes, no las promueve ni condona, y nos muestra también las consecuencias de sus actos.


Así pues, si bien es muy importante que haya un buen testimonio de quien quiera predicar la Palabra, tal como decía Pablo:  No damos a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea desacreditado. 2a Corintios 6.3 RV95  También es importante tener la actitud correcta cuando juzgamos demasiado duramente a alguien:  »¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo puedes decir a tu hermano: “Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo”, no mirando tú la viga que está en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano. Lucaas 6.41-42 RV95

continuará en Parte 3 (ver entrada El rechazo a lo religioso - Parte 3)


Los saluda su amigo el Biblioguero.

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