domingo, 25 de septiembre de 2011

¿Porqué caemos en la trampa del mono?


Hoy fui a una predicación donde conocí la trampa del mono y me pareció una ilustración extraordinaria de porqué estamos atrapados en situaciones absurdas en nuestras vidas.

Resulta que es una forma con la que se puede capturar un mono, colocando algún alimento que le atraiga, el cual puede ser una banana aunque suene demasiado típico, en un contenedor (botella, frasco, caja, etc.) en el que el mono pueda introducir su mano y lo pueda agarrar; una vez agarrando el alimento cerrando su mano, ya no puede sacarla del contenedor.  ¿Qué pasa?, que el mono se aferra al alimento y se rehusa a soltarlo porque le parece que ya tiene algo demasiado atractivo que no quiere perder.  Al no soltar el alimento no puede sacar su mano porque al estar cerrada, la forma de ésta se hace demasiado voluminosa para sacarla del orificio.  Si tan sólo soltara el alimento, podría sacar su mano abierta tan fácilmente como la metió, pero al no hacerlo, le da el tiempo suficiente a su captor para hacer con él lo que quiera e incluso matarlo.

¿Suena muy tonto, no?  Podemos preguntarnos o admirarnos de cómo puede ser un mono tan obtuso para quedar atrapado de una forma tan boba.  Bueno, después de todo, podemos recordar que se trata de un animal (aunque hay de monos a monos y se les pueda adiestrar a ser más inteligentes).  Pero si nos ponemos a pensar que lo mismo puede pasar con nosotros, ya no seríamos tan despreciativos con los monos.


OK, ¿cómo puede pasar eso con nosotros?  Bueno, no estamos hablando de atrapar a algún individuo con una banana en una botella, ¿pero qué tal con un fruto prohibido?  La trampa consiste en presentarnos algo atractivo pero no de una forma dispuesta por Dios para tomarlo, sino de una forma aparentemente más sencilla, y que una vez tomándolo nos parece una tontería dejarlo ir, nos aferramos a eso y nos deja en manos del cazador. ... escápate como una gacela de manos del cazador, como un ave de manos del que tiende trampas. Proverbios 6.5 RV95  Vayamos por partes.


Dios dispuso el mundo para que todos tuviéramos la provisión suficiente para nuestras necesidades. En la casa del justo hay gran provisión, Proverbios 15.6b RV95  ¿Pero no somos un mundo de justos verdad? En el campo del pobre hay abundante comida, pero ésta se pierde donde hay injusticia. Proverbios 13.23 NVI  Es por eso que hay tanta escasez para tantos en este mundo, cuyos recursos se han manejado con tanta avaricia, corrupción, estupidez, etc., que ya no hay la provisión que debería haber.  Sin embargo, si ... El Señor es mi pastor, nada me falta; Salmo 23.1 NVI 



Pero ... Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; Isaías 53.6 RV95   Pues se le dice a Dios: “Apártate porque no queremos conocer tus caminos. Job 21.14b RV95  Y así, le hacemos el juego a Satán, el diablo, quien desde el principio nos tendió una trampa (ver entrada ¿Cuál fue el famoso pecado original?), y busca mantenernos atrapados en ella, por lo que en la Biblia dice a los atrapados que hay que ... conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él. 2a Timoteo 2.25c-26 RV95   ... y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Juan 8.32 RV95  Este lazo consiste en todo lo que nos aleja de Dios.  Por tanto, hagan morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y avaricia, la cual es idolatría. Colosenses 3.5 NVI  No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él, porque nada de lo que hay en el mundo —los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 1a Juan 2.15-17 RV95


A los que no quieren "abrir el puño dentro del frasco" Jesús les respondió: —De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado, esclavo es del pecado. Juan 8.34 RV95  Por ejemplo, a los que se afanan por el dinero, la Biblia les dice:  Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho o coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia. Eclesiastés 5.12 RV95  En otras palabras, está atrapado.  Pero Dios nos quiere como hijos, no como esclavos, y nos quiere decir:  Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo. Gálatas 4.7 RV95  "Abramos la mano dentro del frasco", no caigamos en la trampa del mono, que para nosotros es la del diablo, y permitamos que el Señor nos bendiga como a sus hijos, conociendo El Plan de Salvación que Dios tiene para nuestras vidas.

Seamos libres.  Su amigo el Biblioguero.

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