domingo, 18 de diciembre de 2011

Navidad, de dónde viene y a dónde va


En los próximos días celebraremos una vez más la Navidad, fecha que cada año marca una acostumbrada temporada de buenos sentimientos, de vacaciones, de compras y de regalos.  El día de Navidad celebra el aniversario del nacimiento de Jesucristo en la Tierra, pero esto es algo que va pasando cada vez más a segundo plano.  Es interesante conocer de dónde viene realmente esta celebración y a dónde va evolucionando.

A propósito de esto, recuerdo que hace más de 10 años, alguien que sabía que soy cristiano, me preguntó si celebraba la Navidad.  En ese entonces, me pareció una pregunta muy rara y tonta, pero quien la hizo realmente tenía esa duda; le respondí que precisamente por ser cristiano, por supuesto que sí.  De hecho, toda mi vida he celebrado la Navidad con mi familia.  Sin embargo, dada la historia de la Navidad, su perspectiva bíblica y la forma como se va celebrando con los años, hace que la pregunta no sea ni tan rara ni tan tonta.  Veamos porqué.

DE DÓNDE VIENE

La Navidad en la Biblia


La palabra "Navidad" en español es una abreviación de "natividad", que a su vez vienes del latín 'nativitas' que quiere decir "nacimiento", con la obvia relación con el mencionado nacimiento de Jesús.  En los evangelios de Mateo y Lucas se narra así el nacimiento de Jesús.
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Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y se les presentó un ángel del Señor y la gloria del Señor los rodeó de resplandor, y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo:
—No temáis, porque yo os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto os servirá de señal: hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.
Repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios y decían:
«¡Gloria a Dios en las alturas
y en la tierra paz,
buena voluntad para con los hombres!».
Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros:
—Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido y que el Señor nos ha manifestado.
Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño. Todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían. Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.
Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho. Lucas 2.8-20 RV95

Cuando Jesús nació, en Belén de Judea, en días del rey Herodes, llegaron del oriente a Jerusalén unos sabios ...
... Y la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que, llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. Al entrar en la casa, vieron al niño con María, su madre, y postrándose lo adoraron. Luego, abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. Mateo 2.1a, 9b-11 RV95

A partir de este relato se han construido muchas adiciones o modificaciones que forman parte de la imagen que tenemos de la Navidad.  Por ejemplo, se dice que José llevo a María en un burro, que fueron de mesón en mesón buscando hospedaje y que había varios animales en el establo donde nació Jesús, y aunque nada de lo anterior está asentado en la Biblia, son inferencias deducidas de las circunstancias relatadas, que son ciertamente posibles, y no parecen tener mucha relevancia.  Otra imagen muy conocida es la de Los Tres Reyes Magos conocidos como Gaspar, Melchor y Baltazar, los cuales ni eran reyes, ni sabemos cuántos eran, ni mucho menos sabemos sus nombres.

La fecha del 25 de Diciembre

Un pormenor notable ausente es la fecha.  La Biblia tiene cuidado de indicar fechas exactas en muchos eventos o de mencionar datos que ayudan a deducir posibles fechas.  Por esos datos, se piensa que el año del nacimiento de Jesús fue entre el año 4 y 6 D.C. (errores en el establecimiento del calendario gregoriano movieron tal año del esperado que sería el año 1 D.C.).  Establecer el día y el mes en forma precisa no es posible.  Basándose en algunos datos vagos presentes se han propuesto muchas fechas en diversas épocas del año.  La más tradicional es la del 25 de Diciembre que fue propuesta por Hipólito, importante teólogo, desde el s. II D.C.  En su momento, la iglesia oriental prefería la del 6 de Enero.  Juan Crisóstomo, uno de los llamados Padres de la Iglesia, logró en el s. IV D.C. que toda la iglesia adoptara la fecha del 25 de Diciembre.

¿Es coincidencia que se parezca a la Estatua de la Libertad? (ver entrada El culto a la libertad)
Muchos sostienen ahora que esta fecha fue propuesta para sobreponerse sobre la del nacimiento del "Sol Invicto", un dios del Imperio Romano tardío.  Si bien no es rara la práctica de sobreponer elementos cristianos sobre otros paganos, ya sean fechas, figuras o templos, los fundamentos para esto en particular son muy débiles pues sólo hay una referencia histórica disponible, y ésta no es segura que preceda a la costumbre cristiana.  No obstante, por estos días sucede el solsticio de invierno y hay numerosos festivales paganos que se asume que influyeron en el establecimiento de la fecha del 25 de Diciembre, aunque todo esto es debatible.

Los días que, según la Biblia, son realmente los más importantes en la vida de Jesucristo fueron los de su muerte y resurrección, los cuales se establecen según el calendario judío lunar y no tienen una fecha fija año con año.  Sin embargo, aunque Jesús pidió rememorar la última cena que tuvo con sus discípulos, tampoco se ordenó que se guardaran las fechas de su muerte y resurrección.  De hecho, quedamos liberados para no guardar ninguna fecha.  Ciertamente, en otro tiempo, cuando no conocíais a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses; pero ahora, ya que conocéis a Dios o, más bien, que sois conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años. Temo que mi trabajo en vuestro medio haya sido en vano. Gálatas 4.8-11 RV95  Así pues, la celebración del nacimiento de Jesús, y que ésta sea el 25 de Diciembre de cada año, no tiene sustento bíblico alguno.

Por otro lado, todos los días son buenos para tener presente a Dios y a Jesucristo como Nuestro Señor y Salvador, y eso no excluye al 25 de Diciembre.  Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. No apaguéis al Espíritu. 1a Tesalonicences 5.16-19 RV95  Es algo bueno que podemos aprovechar en estas fechas.  Examinadlo todo y retened lo bueno. 1a Tesalonicences 5.21 RV95  Y si consideramos que esta fecha es tan relevante en casi todo el mundo (excepciones notables sólo son China, Japón, Arabia Saudita, Argelia, Tailandia, Nepal, Irán, Turquía y Corea del Norte), que incluso gobiernos que se declaran celosamente laicos (como México y Estados Unidos) guardan esa fecha, ¿porqué no hacerlo nosotros y además aprovechar para divulgar las buenas nuevas de que el Señor vino a traer "paz" y "buena voluntad".  Te suplico encarecidamente delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su Reino, que prediques la palabra y que instes a tiempo y fuera de tiempo. 2a Timoteo 4.1-2a RV95

A DÓNDE VA


La celebración de la Navidad ha venido aglomerando una gran cantidad de motivos extra cristianos.  El Pino de Navidad y la ornamentación con motivos de la naturaleza viene de tradiciones paganas ligadas al solsticio de invierno.  La presentación de regalos se liga con los dados a Jesús por los ya mencionados "Reyes Magos", pero también se liga a la fiesta de Saturnalia que se celebraba por los romanos en esas fechas.  Sin embargo, volvemos a lo que se nos dice:  Examinadlo todo y retened lo bueno.  Mientras tengamos una bonita decoración sin caer en la adoración a la naturaleza, y el darnos regalos sea una oportunidad de mostrar amor y gratitud, ¡qué mejor!

El verdadero espíritu de la Navidad es que Dios envío a Jesús al mundo como hombre para reconciliarnos con Él ...  Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo ... 2a Corintios 5.18a RV95 (ver entrada El Plan de Salvación - Porqué Jesús es el Salvador) ..., se está perdiendo, o de plano se ha perdido totalmente en mucha gente, por los fenómenos de la comercialización de la Navidad y del rechazo al Dios de la Biblia.


Esta época del año es, con mucho, la mejor en ventas para muchas industrias, la cual inicia cada vez más anticipadamente.  El mayor motivo extra cristiano no es de origen pagano sino comercial, el cual es el famoso Santa Claus (o Santa Clós si se prefiere).  Si bien su origen viene de San Nicolás de Bari (s. IV D.C.), su popularidad real empezó hace 75 años por la imagen creada de él para una campaña publicitaria de la Coca-Cola.

Hoy día, todo lo bueno acerca de buenos sentimientos de amor, cercanía y fraternidad, se explotan principalmente para que se gasten sumas ingentes de dinero en compras y regalos (muchas veces superfluos e innecesarios), decoraciones, fiestas y viajes.  ¿Es malo disfrutar de la vida?  No necesariamente.  No hay cosa mejor para el hombre que comer y beber, y gozar del fruto de su trabajo. He visto que esto también procede de la mano de Dios. Eclesiastés 2.24 RV95


Lo malo es cuando Dios está ausente en todo eso, siendo esto aún más destacado cuando se supone que celebramos su venida al mundo.  En Estados Unidos, que es un marcador de tendencias mundiales innegable, está creciendo muy fuertemente un movimiento anticristiano que promueve descristianizar la Navidad que denominan como "Guerra contra la Navidad", con la excusa de que hay que respetar otras creencias.  Así pues, hay campañas para cambiar la felicitación de "Feliz Navidad" a "Felices Fiestas", términos como "Árbol de Navidad" a "Árbol Familiar", prohibir o restringir el despliegue de motivos navideños en escuelas y lugares públicos.


Gracias a Dios, en nuestros países hispanohablantes no vivimos esos extremos, pero sí que, sutilmente, en nuestras celebraciones sociales y familiares, Dios y especialmente Jesús, están muy o totalmente ausentes, reemplazados por figuras simpáticas y adorables, pero falsas. como Santa Claus y sus duendes, el reno de la nariz roja, el mono de nieve, etc.  Redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina, pues vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que, teniendo comezón de oir, se amontonarán maestros conforme a sus propias pasiones, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. 2a Timoteo 4.2b-4 RV95  Siguiendo esa tendencia, sería posible que en algunos años más llegáramos a celebrar simplemente una llamadas fiestas decembrinas o de fin de año.


Lo importante es que tanto ahora como siempre, nos alegremos por la venida de Jesús a la Tierra y, sobre todo, a nuestros corazones que son su destino final.  Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación. Romanos 5.11 RV95

Que tengamos presente por Quién se celebra la Navidad les desea su amigo el Biblioguero.

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