domingo, 13 de mayo de 2012

¿Es sabia la naturaleza?


Es común escuchar frases como que "la naturaleza es muy sabia", que muchas veces se dicen por la admiración que nos provoca la armonía y el poder que observamos en ella, lo cual es perfectamente entendible.  Sin embargo, la idea tras frases como esa puede trascender un mero e inocente 'cliché', y tener un fondo muy relevante y equivocado a la vez.  Veamos porqué.

La impresionante naturaleza

"Los Pilares de la Creación", formación de gas interestelar en la Nebulosa  "Águila"

Sin duda, lo que observamos y conocemos de la naturaleza es francamente impresionante.  Si podemos ver el cielo nocturno fuera de la ciudad y despejado de nubes, podremos apreciar la inmensidad del universo (al menos como parece para nosotros), y quedar extasiados.  Más allá de lo que vemos a simple vista, las imágenes que conocemos por los telescopios, de diversas galaxias y nebulosas nos pueden quitar el aliento.  Nos sobrecoge el misterioso poder de los agujeros negros y nos hechiza el esplendor de las estrellas.  —Mira ahora los cielos y cuenta las estrellas, si es que las puedes contar. Génesis 15.5b RV95

Ya aquí en nuestra Tierra, su belleza es simplemente increíble.  Desde paisajes paradisíacos, hasta la belleza simple de una pequeña flor.  Encontramos una variedad tanto abrumadora como siempre sorprendente, en montañas, bosques, selvas, desiertos, glaciares y mares.  "Han aparecido las flores en la tierra; ha llegado el tiempo de la poda, y se oye la voz de la tórtola en nuestra tierra. Cantares 2.12 BLA

Lo bello de la naturaleza lo encontramos también en el maravilloso y exuberante mundo de la vida.  En el reino vegetal encontramos enormes árboles majestuosos, flores de todos los colores imaginables, frutos igualmente atractivos, y plantas muy sencillas pero bellas al fin.  En el reino animal no podemos cansarnos de observar su vasta diversidad, ya sea una imponente ballena, un magnífico tigre, una regia águila, un temible cocodrilo, o simplemente nuestro simpático perrito.  E hizo Dios los animales de la tierra según su especie, ganado según su especie y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. Génesis 1.25 RV95

Y así podríamos seguir.  Por eso, siempre nos encanta salir de paseo fuera de la ciudad, admirar fotografías en la National Geographic, o ver algún muy buen documental sobre este tema.

¿Cómo pues no expresar nuestro respeto y admiración por algo tan extraordinario?  Porque podemos estar ...

Desconociendo a Dios

En otras entradas, hemos visto que mucha gente prefiere mantenerse alejada de Dios pues no le gusta la idea de una verdad absoluta, de un juicio sobre sus personas y de limitar sus vidas (ver entradas Relativismo espiritual o verdad absoluta y El rechazo a lo religioso - Parte 3).  Así pues, no pudiendo negar lo impresionante de la creación, optan por desconocer a Dios, tal vez no queriéndolo hacer muy explícitamente, pero a final de cuentas, haciéndolo al darle el crédito a la creación y no al Creador.

De esta manera, tal vez inconscientemente, evitan mencionar a Dios como el origen del poder, armonía, belleza y perfección que ven en la naturaleza, y sin pensarlo mucho, le atribuyen a ésta el mérito de sus cualidades, e incluso la pretenden sabia, amorosa, celosa o hasta vengativa.

Apelativos como "Madre Naturaleza" y "Madre Tierra" reflejan la idea anterior.  En todo caso, hasta aquí estamos tratando con una forma de pensar no muy elaborada que va desde, reitero, inocentes 'clichés', hasta una idea subyacente de rechazo a Dios, que aunque no vaya más allá de eso, ya es suficientemente mala.  Por lo tanto, no tienen excusa, ya que, habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias. Al contrario, se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Romanos 1.20b-21 RV95

La deificación de la naturaleza

Yendo más lejos, encontraremos diversos grados de veneración, adoración o hasta deificación de la naturaleza.  Esto puede venir desde religiones primitivas, 'folklore' nativo, celo ecológico o filosofías 'new age'.

Pirámide del Sol en Teotihuacán, México, equinoccio de primavera

Por ejemplo, aquí en México, vemos que se puede caer en rendir tributo al sol, como es popular al acudir a las Pirámides de Teotihuacán en el equinoccio de primavera para "cargarse" de energía.  No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol, la luna, las estrellas y todo el ejército del cielo, te dejes seducir, te inclines ante ellos y los sirvas, porque Jehová, tu Dios, los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos. Deuteronomio 4.19 RV95  O a las montañas como algunos lo hacen al llevarle ofrendas al Popocatépetl, también llamado "Don Goyo", enorme volcán muy cercano a la Cd. de México que está dando signos de reactivación.


De la película Avatar de James Cameron (2009), se ha mencionado que cobijándose en principios ecológicos, se expone una creencia pagana de adoración a la naturaleza.  Los Na'vi (nombre parecido a la palabra hebrea para denominar a los profetas), nativos del planeta Pandora, veneran a un árbol mágico llamado Eywa (¿el árbol de la vida?), el cual se conecta con todo lo que conforma a su mundo Pandora, transmitiéndole vida y armonía.

Esto nos lleva al concepto de Gaia, nombre de una antigua diosa griega de la Tierra que algunos le dan a nuestro planeta, asumiéndola (a la Tierra) como un organismo vivo y consciente que mantiene un orden y estabilidad que sustentan la vida en ella.  Se sostiene que es a la Tierra a la que le debemos haber evolucionado y que es un ser espiritual con el cual debemos conectarnos para vivir en armonía con ella.

Incluso, el hecho de que Gaia sería una diosa, ha sido acogido con beneplácito por varios grupos feministas que ven con recelo la imagen masculina de Dios en las escrituras, lo cual es tema suficiente de otra entrada, pero baste decir que sería una razón tonta para desechar a Dios.  Engañoso es el encanto y pasajera la belleza; la mujer que teme al Señor es digna de alabanza. Proverbios 31.30 NVI

El daño a la naturaleza

Aunado a lo anterior, está el hecho de que la civilización se ha desarrollado en las últimas décadas dañando y destruyendo la naturaleza al ensuciarla y contaminarla, sobre-explotarla, arrasar con ella, matando a los animales muchas veces sin razón y con gran crueldad, o de plano extinguiéndolos, y en el máximo extremo, según se nos ha dicho, alterando el equilibrio climático con un proceso de calentamiento global que se estima que llegará a tener consecuencias nefastas para la vida en la Tierra.  Todo esto ha dado pie tanto a exacerbar la veneración a ésta, en un ánimo de defenderla, como de atacar a la cultura cristiana, a la que se le achaca la culpa de ello.

Se malinterpreta el siguiente pasaje:  Los bendijo Dios y les dijo: «Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sometedla ... Génesis 1.28 RV95  Dios estaba muy complacido con la creación que había hecho.  Y vio Dios todo cuanto había hecho, y era bueno en gran manera. Génesis 1.31 RV95  ¿Estaría el complacido con lo que nosotros hemos hecho?


Ciertamente no ...  porque Dios no es un Dios de desorden sino de paz. 1a Corintios 14.33 NVI ... e instruye ... pero hágase todo decentemente y con orden. 1a Corintios 14.40 RV95

Al contrario, Dios sabe el mal que hemos hecho con su creación y también tiene previsto planes de liberación para ella.  Por tanto, también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora. Romanos 8.21-22 RV95

Así que vemos que es inexcusable darle honor a la creación y no al Creador.  Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, la gloria, la victoria y la majestad. Tuyo es todo cuanto hay en el cielo y en la tierra. Tuyo también es el reino, y tú estás por encima de todo. 1a Crónicas 29:11 NVI

El Panteísmo y el Panenteísmo

Finalmente, están los que creen no ignorar a Dios, pero suponen que la creación misma es Dios; es decir, que todo lo que existe, desde el esplendoroso cielo sobre nuestras cabezas, hasta el gusano en la podredumbre, es Dios.  A esa creencia filosófica se le llama Panteísmo, que quiere decir que "todo es Dios".

O está el Panenteísmo, que acepta que el Creador y la creación sean entes separados, pero que creen que todos estamos en Dios, como si Él fuera el océano, y nosotros y el resto de la creación los peces.

Ambas posiciones están erradas, quienes las siguen ... Creen que lo saben todo, pero en realidad no saben nada. En vez de adorar al único y poderoso Dios, que vive para siempre, adoran a ídolos que ellos mismos se han hecho: ídolos con forma de seres humanos, mortales al fin y al cabo, o con forma de pájaros, de animales de cuatro patas y de serpientes. Romanos 8.22-23 TLA  Aunque este pasaje alude a la idolatría, el fondo es que no debe confundirse a Dios con lo creado.

Conclusión


La naturaleza no es sabia.  Lo invisible de él, su eterno poder y su deidad, se hace claramente visible desde la creación del mundo y se puede discernir por medio de las cosas hechas. Romanos 1.20a RV95  Así que si ésta es impresionante, poderosa, bella, armoniosa y vemos perfección en ella, es porque así es Quien la creó, y a Él le debemos atribuir siempre todo el honor y toda la gloria.

Los saluda como siempre su amigo el Biblioguero.

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